Espoleados por las buenas críticas de su gira de regreso de 2015, Ride decidieron volver a meterse en un estudio y grabar “Weather Diaries” (Wichita, 2017), su primera referencia desde aquel “Tarantula”, de 1996. Los talentos de Andy Bell y Mark Gardener sobrevuelan (más que colisionar, como alguna vez los ocurrió en el pasado) por un buen disco de rock contemporáneo, quizá no tan shoegaze en su acepción clásica, pero sí en cuanto a la complejidad y lo intricado de las canciones.

Bell, simpático y bastante locuaz, nos lo explicó por teléfono, empezando precisamente por la etiqueta shoegaze que tradicionalmente se ha puesto al grupo. “Si aplicas esas mismas reglas (guitarras distorsionadas, voces en segundo plano…) a todos los discos de Ride probablemente verías que no hay muchas canciones que sean realmente shoegaze (risas). Probablemente te daría sólo para un disco y medio si juntaras toda la música shoegaze que hemos hecho. Pero entiendo lo que quieres decir. Muchas de las cosas por las que nos consideran una banda shoegaze eran simplemente los rasgos naturales de nuestra música. A Mark y a mí nos gustaba construir nuestras armonías usando double tracking porque se adaptaba muy bien a nuestras voces. Es algo que encajó muy bien en su momento, y que ya estaba en la música que nos gusta (Spacemen 3, My Bloody Valentine…) También utilizaban este tipo de voces sosegadas. Los vimos hacerlo, sabíamos que podíamos hacerlo. Pero también escuchábamos a los Stooges. Nunca nos esforzamos por ser shoegaze, fue más bien algo accidental. Sólo queríamos seguir haciendo la música que nos gusta. Y definitivamente hay una canción en nuestro nuevo disco, ‘Home is a feeling’, que es premeditadamente shoegaze.

Precisamente mirar hacia atrás, al legado de una banda con discos tan fantásticos como “Nowhere”, de 1990 (todavía considerado uno de los mejores discos de shoegaze de la historia) o “Going Blank Again” (1992), nos hace volver a preguntarnos el porqué de la corta carrera del grupo. Las explicaciones son diversas, aunque las diferencias musicales entre Bell y Gardener siempre ha sido una de las más aceptadas. El tsunami que produjo el britpop ayudó también a otorgar a Ride un status de culto, aunque Bell decidiera sumarse a Oasis en 1999 invitado por la banda de Manchester. El batería Laurence Loz Colbert insistía hace poco en que quizá la carrera del grupo terminó demasiado pronto, y que eran demasiado jóvenes para darse cuenta del potencial que tenían. “Creo que Loz tiene razón. Nuestra carrera se terminó muy pronto, y dio la sensación de que lo hizo cuando nos quedaban cosas por hacer y decir. Al mismo tiempo, somos muy cabezotas. Nos creemos que cuando una persona abandona un grupo es el final. Así que cuando Mark se marchó ni siquiera discutimos la posibilidad de continuar. Nos pareció obvio que era el final. Y hay algo como guay en que un grupo saque cuatro discos y luego lo deje. Durante mucho tiempo hemos sido felices con ese legado. Pero muchos grupos están regresando. No pasaba tanto hace diez o veinte años. Pero hace cuatro o cinco años hemos empezado a ver bandas contemporáneas o incluso anteriores a nosotros haciéndolo y demostrando que puedes volver a reunirte y que puede ser genial”.

“Los Tories creen que Inglaterra les pertenece”

Volviendo al disco, hay dos factores que parecen clave. El primero es cómo se ha traducido la vieja tensión creativa entre Bell y Gardener. “Mark y yo somos amigos hoy en día, lo hemos sido desde finales de los 90. Es bueno tener opiniones diferentes. Cuando eres un poco mayor puedes trabajar con eso, y puedes debatir mejor las cosas que simplemente enfadándote. Quizá en el pasado no teníamos las herramientas para hacerlo, pero ahora sí las tenemos. Es bueno que en el estudio haya opiniones diferentes. Hace que la música sea más abierta y más grande”. El segundo, cómo ha sido grabar con el Erol Alkan, DJ y productor procedente de la música de baile, a pesar de haber remezclado a infinidad de artistas indie y rock (Franz Ferdinand, Interpol, Manic Street Preachers, Tame Impala…) “Fue genial grabar el disco con Erol. Creo que estábamos preparados para adentrarnos en los límites de nuestra música con él. Pero cuando finalmente entramos en el estudio, el núcleo de todo siguió siendo música rock. Él tenía una enorme habilidad y talento para grabar a una banda de rock, y sacar la base de nuestro sonido de la mejor manera posible. No fue tanto las cosas nuevas que añadió al disco, sino la manera en que trató nuestra música. Es difícil de explicar. Todo fue muy orgánico, y muy divertido de hacer y de grabar”.

“Weather Diaries” tampoco escapa de la situación política actual en el Reino Unido, y es que “Charm assault” fue escrita en respuesta a ésta (Brexit, racismo, auge de la extrema derecha…). Sin embargo, Bell se muestra optimista respecto al futuro. “Bueno, siempre tienes que tener esperanza. Hay muchas razones para seguir teniendo fe en este país. Todavía creo que la gente en Inglaterra es básicamente buena. Quieren ayudarse los unos a los otros. Desgraciadamente, tenemos un gobierno conservador que cree que ellos son el país, que el país les pertenece. No son capaces de ver más allá. Así que van a tener que aprender. Aprender que las cosas están cambiando. También creo que las crisis a veces terminan con resultados positivos. (Le pregunto por el resultado de las elecciones del pasado 8 de junio, convocadas por el Partido Conservador para obtener una mayoría clara en el Parlamento, y que se saldaron con el mejor resultado del Partido Laborista, ayudado por la movilización del voto joven, desde 1997) “La gente joven en el Reino Unido me está ofreciendo mucha esperanza, porque creo que están haciendo lo correcto”.

“Poder tocar en el Primavera fue una de las principales razones para que Ride volvieran”

Otra de las mejores canciones del disco, junto con “Lateral Alice”, es “Cali”, con ese riff increíble que va y viene y una letra que evoca el verano, algo inusual viniendo de donde vienen Ride. “La melodía de ‘ ali’ la compusimos Mark y yo. Yo hice la letra, y los arreglos son obra de todo el grupo. Así que la canción es más como una colaboración, y es probablemente mi favorita del disco. Hay en ella un poco de momento mágico, porque cuando parece que termina, la canción continúa. Es muy bonito tocarla. De hecho, la tocamos por primera vez en Londres hace tres noches y fue muy, muy guay. Y en cuanto a la letra, he estado en California. Viajo bastante. La razón para ambientar esa canción en California es que está dedicada a mi mujer. Cuando empezamos a salir, hicimos un viaje a Los Ángeles. Es como volver mentalmente a aquellos días. Fue como una especie de hogar espiritual para nosotros. Cuando volvimos de Londres, siempre hablábamos de L.A. y lo genial que estuvo”.

No puedo dejar de preguntarle por su próxima actuación en el Festival de Benicássim, y por sus recuerdos tocando con Ride por España. “Tengo muchas ganas de tocar en Benicássim. Y en el Primavera Sound tocamos hace dos años, y tenemos que darles las gracias, porque nos volvieron a reunir para tocar. Poder tocar en el Primavera fue una de las principales razones para que Ride volvieran. Fue una noche maravillosa. No podíamos creernos la multitud de gente que había ido a vernos. Y afortunadamente tuvimos una gran noche. Tocamos muy bien”.