“Siempre hemos tenido una forma de escribir canciones muy personal”
EntrevistasQuaoar

“Siempre hemos tenido una forma de escribir canciones muy personal”

Kepa Arbizu — 05-02-2026
Fotografía — Adrian Morote

Fechado en 2015, “Dreamers. Dreaming” por fin ha encontrado su continuidad con un nuevo álbum, “Five Friends Floating”, que fortalece la identidad de Quaoar ampliando las veredas de su rocosa y envolvente naturaleza.

Más allá de las emociones o las historias que un disco sea capaz de acoger, y transmitir, en su interior, también existen trabajos que su propio proceso creativo, desde que es imaginado hasta que consigue convertirse en realidad, constituye una proeza en sí mismo. Las dificultades, ya sea en forma de accidentes automovilísticos o de una inesperada pandemia global, son las culpables de haber demorado más de diez años el nuevo álbum de la banda bilbaína. Un trabajo que, en parte por esas heridas existenciales que contiene, amplía el factor emotivo y expansivo del rocoso sonido practicado por la formación, capaces de atraer hasta sí los desarrollos del rock progresivo, la consistencia del metal o la oscura épica de de los ritmos noventeros. Acentos que vuelven a confabularse para dar forma a un álbum que, ahora sí, puede gritar que por fin está vivo, un clamor mucho más trascendente de lo que pueda parecer...

Una década después, publicáis un nuevo álbum del que ya comenzasteis a hablar en 2017, ¿ha sido tan difícil su gestación como revelan las fechas?
Efectivamente, ha sido un proceso muy complejo. Porque en principio estaba previsto para salir en el 2020, pero un accidente de coche muy grave, y además la propia pandemia, retrasaron indefinidamente la finalización del trabajo.

Durante ese tiempo, ¿han ido evolucionado las canciones respecto a su idea inicial o se han mantenido?
Las canciones evolucionaron naturalmente hasta el año 2020, momento en el que grabamos todas las bases en directo en el estudio de grabación Tío Pete. En aquel entonces estaba todo bastante cerrado, más allá de algún punteo y las letras definitivas. Las voces por su parte ya estaban grabadas en 2022, pero es verdad que en este punto en concreto aún quedaba mucho por hacer.

El disco contiene solo seis temas, ¿ha existido una criba en busca de las que más os convencían o habéis trabajado con un número reducido de ellas?
La criba definitiva la hacemos ya en el local de ensayo. Lo curioso es que en realidad todavía tenemos un buen número de canciones cuya base se grabó en agosto de 2020 pero que todavía no están acabadas. Es posible que descartemos definitivamente algunas de ellas, pero también lo más probable es que otras puedan ver la luz algún día, una vez las podamos trabajar como es debido, claro.

¿Sentís que estas canciones han sabido mejor que nunca transformar esas variadas referencias que manejáis en un sello identificativo propio?
Personalmente siento que siempre hemos tenido un sonido y una forma de escribir canciones muy personal. Para bien y para mal. No veo estas canciones como las que más nos puedan llegar a representar en ese sentido. Es decir, sin duda lo son en cuanto a que pertenecen a lo más reciente que hemos compuesto entre todos, pero las canciones, por ejemplo, de nuestro anterior álbum me parecen también una muestra tan buena o mejor de nuestro sello identificativo particular.

Teniendo en cuenta la complejidad de las estructuras de vuestras canciones, ¿de qué manera se van construyendo?
En ese caso concreto sí que depende de cada canción. Algunas fluyen más naturalmente y otras se atascan durante años. Escuchar música de otros grupos o artistas suele ayudar con ese bloqueo. Incluso aunque no tengan nada que ver con Quaoar. De todas maneras, normalmente la estructura de los temas suele cerrarse en casa y probarse en el local. Es entonces donde, si funciona, trabajamos sobre ello y lo depuramos entre todos. Y si no se da esa situación, entonces hay que volver a reflexionarlo en la intimidad.

El título de vuestro anterior disco, “Dreamers.Dreaming”, es también el de la canción que inaugura el actual, ¿era una forma de tender un puente entre ambos trabajos?
Puede considerarse así. Lo cierto es que la canción “Dreamers. Dreaming” salió de jugar con los acordes del piano, y tanto la melodía como la letra salieron de una manera bastante natural. Esos elementos me llevaron irremediablemente de nuevo al concepto de los soñadores. Me pareció un buen nexo de unión entre los dos trabajos y además un homenaje a Queen y su “Sheer Heart Attack”.

A lo largo del disco encontramos una reflexión sobre la forma de enfrentar traumas y cicatrices con el fin de alcanzar un horizonte en el que poder mantenerse, ¿se trata de un disco especialmente intimista y reflexivo?
Eso está relacionado con lo que te contaba al principio, cuando en el 2020 dos de nosotros tuvimos un accidente de coche en el que casi pierdo la vida. Estuve más de un año recuperándome de aquellas heridas y escribir me permitió canalizar todo aquello y poder mirar hacia delante. Así que en ese sentido, sí, es un disco especialmente intimista y reflexivo si lo comparamos con lo que consume el gran público, aunque también debo decir que en el caso de Quaoar siempre escribo desde lo más profundo de mi ser.

“No podemos adecuar nuestra forma de trabajo, ni nuestra forma de componer canciones, en función de las modas del momento”

En general vuestras letras son muy poderosas y manejan un imponente lirismo crepuscular, características que sobre todo destacan en el impresionante tema homónimo, donde parece utilizarse la muerte como una forma de redención…
¡Muchas gracias! Efectivamente ese tema homónimo habla precisamente del accidente de coche mencionado. Habla concretamente del momento en el que me debatía entre la vida y la muerte. Como el gato de Schrödinger, que está vivo y muerto al mismo tiempo hasta que un ente consciente lo observa.

También me parece muy atractiva la letra de “Irrelevance”, lo que parece una reflexión sobre la fama, la necesidad de trascender en el arte…
Bien visto, sí... Es básicamente eso, una reflexión sobre la fama, el arte, la relevancia del mismo, etc. ¿Es más relevante un artista por tener muchos oyentes u otro por la trascendencia alcanzada por su obra en sí misma? De este tipo de cosas ya nos hablaba Robe en cierta entrevista de manera mucho más certera.

En lo que respecta a vosotros, ¿qué sentís que significa la fama y la trascendencia para una banda como la vuestra?
A día de hoy podemos decir con orgullo que Quaoar es la banda favorita de, por lo menos, un puñado de personas. También podemos asegurar que Quaoar ha cambiado y marcado nuestras vidas, y la de mucha gente a nuestro alrededor. Con eso considero que nuestra trascendencia está más que probada. La fama a estas alturas de la vida me da absolutamente igual.

Si tomamos prestado el título del álbum, y valoramos que sois una banda con una formación prácticamente estable durante veinte años, parece que el sentido fraternal en este proyecto resulta especialmente relevante…
Los cinco somos buenos amigos. De hecho la principal razón que nos ha llevado a acabar este disco es poder volver a salir por ahí a tocar en directo, aunque sea un par de veces más. Nos echamos de menos y sentimos que de esta manera vamos a ser felices.

Si para un grupo de rock duro ya es difícil encontrar un hueco que no sea el ámbito reducido de ese género en concreto, ¿para una banda como la vuestra que os ubicáis en diversos espacios sonoros lo es todavía más?
Esa es la magia de Quaoar y también su mayor maldición. Depende de a quién le preguntes te dirá que hacemos música demasiado compleja o no lo suficientemente compleja; demasiado dura o demasiado blanda… De cara a entrar en festivales es difícil porque no saben bien ni en qué escenario ubicarnos. Hemos tocado en festivales de stoner, de progresivo, de heavy…

Teniendo en cuenta la rapidez con que hoy en día el público devora, y luego olvida, las propuestas musicales, ¿os genera cierta incertidumbre cómo funcionará esa memoria del público con respecto a vosotros?
Nuestro público ya ha demostrado que sigue ahí. Nosotros no podemos adecuar nuestra forma de trabajo, ni nuestra forma de componer canciones, en función de las modas del momento. Si hiciéramos eso, no seríamos lo que somos.

¿Y cuál es el ánimo con el que afrontáis llevar por fin a los escenarios unas canciones nuevas tan especiales como éstas?
La verdad es que con mucha ilusión y ganas. Seguramente podremos dar pocos conciertos, pero los que consigamos cuadrar van a ser apoteósicos.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.