Acaban de visitarnos dentro del festival Electric Festival. El motivo era reencontrarse con sus fans españoles, que escucharían por primera vez las canciones de “Rise And Fall, Rage And Grace” (Sony/BMG), su nuevo disco tras cinco años en el dique seco.

Justo cuando arrancaban a tocar en el Electric Festival Cavalera Conspiracy, pudimos escaparnos a la trastienda del escenario principal para reunirnos con The Offspring. Mientras su cantante Dexter Holland atendía a la televisión, el guitarrista y fundador de la banda, Noodles, compartía letras y cerveza con un servidor y Juan Destroyer, veterano compañero de la prensa. A Noodles se le ve mayor, pero igual de rebelde y amable que en su anterior visita hace diez años en Festimad. “No me ha dado mucho tiempo a hacer nada. Llegamos ayer, hemos tomado algún café, hecho alguna compra, pero espero pasarlo muy bien con el show. Es un gran festival con grandes nombres, de Rage Against The Machine a Iggy And The Stooges”.

“Las nuevas canciones hablan de problemas sociales, o son más personales, hablan de nuestras relaciones”

Calza arrugas, vaqueros, chupa de cuero y una camiseta con un demonio impreso en la que se lee “Diablito”, que en el concierto posterior cambiaría por la más reivindicativa de “Bush Liar”. Hablamos con él de “Rise And Fall, Rage And Grace”, su nuevo disco tras cinco años de silencio. “Hemos estado grabando cosas antes de este tour mundial, que nos llevará por Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón. Después de que en 2005 hiciéramos el ‘Best Of’ y la consiguiente gira, nos metimos en el estudio en enero del 2006 y hace un mes terminamos nuestro nuevo disco. Hemos trabajado muy duro en este álbum, hasta que hemos logrado el resultado adecuado”. Siempre se ha dicho que él era la parte punk de la banda y que Holland buscaba estilos más suaves, pero Noodles lo niega. “No, ambos tenemos la misma concepción de la música. Hemos crecido escuchando los mismos estilos y tenemos los mismos gustos. Antes de llegar al punk, Dexter era un loco de las melodías, adoraba una buena melodía, pero ambos llegamos juntos al punk, siendo niños, y ambos lo amamos. Tocamos juntos desde el instituto, y escuchábamos a Dead Kennedys o Ramones, esa es la música que de verdad amamos. Este álbum tiene menos música divertida, menos canciones divertidas. Vandals o Dickies son de mis bandas favoritas, pero en este álbum no hemos incluido ese tipo de canciones graciosas. Las nuevas hablan de problemas sociales, o son más personales, hablan de nuestras relaciones”. Además Noodles no escurre el bulto cuando le preguntamos por política. “La maldad de nuestro país se encuentra en nuestro gobierno. Él fue responsable del desastre del Katrina. Y la mayoría de americanos aún siguen furiosos. La mayoría piensa que Bush y su gobierno nos engañaron con la guerra de Irak y están enfadados. Y luego está lo de las Torres Gemelas, allí murió gente de todo el mundo. Fue todo el mundo el que fue atacado no sólo Estados Unidos. Como lo que ocurrió en Madrid, fue terrible”. El nuevo disco de The Offspring suena más contundente, quizá por el trabajo junto a Bob Rock. “Bob Rock es un gran productor. Ha trabajado con Metallica, con Mötley Crüe. Al principio yo no sabía si era la persona adecuada, pero luego me di cuenta que sí, cuando llegamos al estudio. Por ejemplo, Dexter venía y tocaba algo, y Bob le pedía que lo mejorara de alguna forma, Dexter decía ‘¿cómo?’, ‘¿de qué manera?’, y Bob decía ‘pues como lo harían Offspring’. Nos obligaba a trabajar duro, y hemos logrado un gran álbum. La verdad es que siempre hemos sido afortunados en cuanto a los productores, nunca hemos trabajado con alguien que no nos haya gustado o haya tratado de cambiarnos. He aprendido mucho de esos tíos”. El caso es que llegados a este punto se nos acaba la entrevista con este personaje que parece sacado de “El mundo de Wayne”, un viejo y entrañable rockero que se relaja antes de saltar a tocar en Getafe. “No sé que vamos a hacer en el show, tenemos muchas posibilidades distintas. Y hoy es como una especie de competición. Vamos a presentar un par de nuevas canciones. Venimos de tocar en el sur de California, en San Diego y Santa Barbara, y nos sentimos genial por volver a los escenarios. Antes de subir a tocar me gusta beber las dos horas antes, no suelo beber mucho en mi vida diaria, pero me gusta hacerlo antes de tocar. Y en un festival como éste mola hacerlo y conocerte con el resto de grupos. No nos gusta estar mucho tiempo de gira, así que después de un par de meses volveré a casa con mi mujer e hijos para poner los pies en la tierra”.