Con la tontería ya hace casi año y medio desde que “Holy Fire”, el tercer álbum de los británicos Foals, llegó a las tiendas. Desde entonces, los de Oxford no han parado de presentarlo en medio mundo, como hace escasas semanas hicieran en el marco del Primavera Sound. Y es por ello, sabiendo que iban a aprovechar su estancia en Barcelona para ofrecer unas pocas entrevistas, que acudimos a la llamada para conocer de su boca cómo están siendo estos meses en la carretera y, ya de paso, sus planes de futuro más inmediatos.

En la planta veintitrés de un conocido hotel (donde fácilmente durante ese fin de semana cualquiera puede compartir ascensor con los cabezones de cartel del festival) nos reunimos a última hora de la tarde con su líder y voz cantante, Yannis Philippakis, y el guitarrista de la banda, Jimmy Smith. Tan pronto sus novias abandonan la piscina (tras trincarse una botella de champagne en el agua) enciendo la grabadora porque no disponemos de mucho tiempo que digamos. Como comprobarán no se prestaron a avanzarnos muchos detalles de su cuarto y futuro álbum, pero al menos supimos que a finales de septiembre se pondrán a trabajar en él para editarlo presumiblemente el próximo año. Esto es lo que dio de sí el breve encuentro.

Primera vez en el Primavera Sound. ¿Cómo tenéis el cuerpo horas antes de debutar aquí?

Yannis: Pues muy contentos de que nos hayan invitado a tocar. Muchos de nuestros amigos han venido en ediciones pasadas y siempre nos han dicho que el ambiente que se respira es inmejorable. Además, el cartel tiene muchísimas cosas interesantes.

Hablando del cartel, cuando se hizo público me sorprendió mucho no veros en la letra grande. ¿Algo que objetar?
Y: Totalmente cierto, quizás se han equivocado en el póster…. La verdad es que tocamos a las 2:10 de la madrugada, ¡y esa es la mejor hora de cualquier festival! No podemos quejarnos, en absoluto.

La gira de “Holy Fire” está siendo interminable, parece que no se acaba nunca. Teniendo en cuenta que durante el último año y medio habéis visitado centenares de ciudades de todos los continentes, ¿cómo es un día típico mientras estáis en la carretera?

Jimmy: No hacemos nada especial. Al contrario. Antes de cualquier concierto somos muy de concentrarnos en el hotel, y cuando acabamos, por norma general, no solemos salir de fiesta. Con esa tranquilidad podemos llevarlo todo bien.

Pese a ello, imagino que tendréis anécdotas como para escribir un libro.

J: Ha habido momentos rarísimos durante este año, pero nos quedamos con lo mágico y positivo de todo. Por ejemplo, nos marcó mucho poder visitar el estudio de grabación en Nueva York en el que Jimi Hendrix grabó la mayoría de sus mejores canciones. Estas pequeñas cosas son las que nos gustan al estar de gira.

¿Y cuando acabe este periplo por festivales europeos que ahora arrancáis qué?

Y: Acabamos a principios de septiembre, y la idea es tomarnos un par de semanas de vacaciones y después a finales de mes empezar a trabajar en serio en las nuevas canciones. No queremos ir con prisas, pero tampoco estar demasiado tiempo desocupados tirados en el sofá.

La evolución de vuestro sonido ha sido sorprendente a lo largo de los tres álbumes. ¿El cuarto que vendrá seguirá la senda ya recorrida o será una auténtica novedad para vuestros fans?

Y: Si quieres que te sea sincero, cuando estamos inmersos en la grabación de un disco no pensamos en absoluto si gustará o no a nuestros seguidores; lo primordial es que nosotros estemos satisfechos con lo hecho. Probablemente, el cuarto disco sonará a algo diferente otra vez. Resulta imposible que abandonemos radicalmente los rasgos de nuestras canciones anteriores porque eso es lo que es Foals en realidad, aunque sí que debería haber sorpresas tanto para nosotros como para el que nos oiga.

A principios de año, Yannis, firmaste un remix del “Everything We Touch” de Say Lou Lou que me sorprendió porque era estrictamente electrónico. ¿Debe interpretarse eso como una pista?

Y: No, para nada, ese no es el camino que vamos a tomar para el próximo disco.

J: Nos encantan las guitarras y la combinación de éstas con elementos electrónicos. Pero no, no vamos a decantarnos por la electrónica.

¿Llamareis a Flood otra vez para que os eche un cable en la producción?

J: Es pronto para saber qué vamos a hacer realmente.

Y: Y aunque lo supiéramos ahora mismo no se lo contaría a un periodista [Risas].

Si a finales de septiembre os pondréis manos a la obra, en 2015 podremos hablar de todo esto más detenidamente, ¿no?

Y: Esa es la idea. Nunca puedes mojarte con una fecha porque puede surgir algún imprevisto que lo dilate todo más de la cuenta. Aunque cierto, para 2015 el cuarto disco podría aparecer perfectamente.

Mera curiosidad: ¿sobre el escenario disfrutáis más sacando vuestra vena canalla o poniéndoos dulces rebajando la intensidad?

J: Ambas facetas nos encantan. Pese a ser un tópico de artista, disfrutamos con ambos tipos de canciones.

Y: Desde que empezamos tuvimos claro que no queríamos encasillarnos. Para cualquier banda siempre es positivo poder explorar tanto el lado más salvaje como el más sonoramente delicado. Así es como somos.


 

No me preguntes dónde, pero una vez leí que en un futuro no sería descabellado encontrarnos con un disco en solitario de Yannis. ¿Hay algo de cierto en ello o es un mero bulo?

Y: ¿En serio? Quien lo escribiera mentía. ¡Ni se me ha pasado por la cabeza hacer un disco yo solo! En compañía me siento mucho mejor.

¿Cómo definiríais uno de vuestros conciertos a alguien que aún no ha tenido el placer de veros en acción?

Y: Pasión, energía, caos y euforia. Todo en uno.

Sois muy activos en las redes sociales. Y oye, pretendientes no os faltan…

Y: Nos gusta mucho tener ese feedback con los fans. Sin embargo, en mi caso, sólo suelo compartir con el mundo aquellas cosas que sí pueden hacerse públicas. Soy muy reservado con mi vida privada.

Tu gato, Pidge, no sé si diría lo mismo…

Y: [Risas] Cosas de la tecnología, ¡mi gato ya pertenece al mundo! Es una estrella gatuna.

Si cotilleara vuestros mp3’s, ¿con qué me encontraría?

Y: Últimamente me ha dado por volver a ponerme Underworld, Leftfield y Primal Scream.

Muy revival todo.
Y: Sí, ahora mismo estoy en una etapa en la que he recuperado la música de baile británica de los ochenta y los noventa, todo aquello sinónimo de la época dorada de la cultura rave inglesa. Fue una etapa interesantísima de nuestra historia musical que desde siempre me ha fascinado. Ni mucho menos esto quiere decir que vaya a ser una influencia para nuestro próximo largo, qué quede claro. Simplemente me pongo esa música para disfrutar.

J: Yo, como de costumbre, sigo dándole duro a Pavement. También estoy escuchando a Mac DeMarco.

Y: No soy un gran fan de la música de DeMarco, aunque debo confesar que él como personaje me gusta y me parece alguien muy fresco.

Para acabar, que tenéis que descansar a estas horas, ¿qué esperáis de este año tanto personal como musicalmente?

J: Ante todo, paz y tranquilidad.

Y: Necesitamos alguna tragedia, alguna muerte o algo oscuro que nos convierta en leyendas… Fuera bromas. Musicalmente, trabajar duro en las futuras canciones. De algún modo ya hemos empezado y sólo puedo decirte que prometen.