“Ver tanto material personal en el documental fue difícil”
Entrevistas / M. I. A.

“Ver tanto material personal en el documental fue difícil”

Ricky Lavado — 22-10-2018
Fotógrafo — Foto promocional

“Matangi/Maya/M.I.A.”, la película dirigida por Steve Loveridge, se estrena en el festival de cine documental musical In-Edit en Barcelona y Madrid (del 25 octubre al 4 de noviembre). Y tenemos la suerte de que sea la propia M.I.A. quien nos la comente.

Sobre unas grabaciones caseras de una fiesta familiar en las que una niña baila sonriente, una voz en off confiesa: “La música era mi medicina, tenía que lidiar con el hecho de que era diferente. Era una inmigrante. En Sri Lanka me disparaban por ser Tamil, y en Inglaterra me escupían por ser una Paki”. La voz es la de Matanghi Maya Arulpragasam, la misma niña de pelo corto que baila feliz en la filmación, más conocida como M.I.A, y tanto el tono confesional y desgarrador de la narración como la intimidad y ternura de las imágenes rescatadas de filmaciones caseras familiares nos avisan de que lo que vamos a ver no se ajusta demasiado a la idea estándar de documental biográfico sobre la carrera de una estrella mundial de la música.

Con “Matangi/Maya/M.I.A.”, el director Steve Loveridge nos ofrece una visión extremadamente íntima y humana de un personaje y una historia apasionantes, en un relato crudo y emocionante donde confluyen política, identidad, arte y activismo. “Todos aquellos inmigrantes que llegaron a Londres y se enfrentaron a todo por primera vez… No había otros refugiados más antiguos con los que hablar. Mi madre de repente se convirtió en una mujer que conducía un coche, tenía tres trabajos a la vez, criaba a tres hijos y estudiaba inglés, y no tenía a nadie con quién hablar. La cámara era una herramienta necesaria. Era como terapia, una forma de comunicarse”. Fruto de esa terapia son las más de setecientas horas de filmaciones caseras que M.I.A. puso en manos de Loveridge hace diez años para hacer un documental. “Steve ha estado presente de forma constante en mi vida, es el amigo de la facultad que presenté a mi familia, no es nada macho, no avasalla a la gente, es muy sensible con los temas complicados y no juzga ni generaliza. Creo que es muy importante encontrar gente con tanta sensibilidad, y él la tiene”.

El resultado de ese voto de confianza es un documento excepcional en el que los elementos de la fama y el éxito quedan en segundo plano para centrarse en la historia de Maya, la persona detrás de M.I.A.: hija del fundador del Movimiento de Resistencia Tamil, refugiada en Inglaterra debido a la guerra civil en su Sri Lanka natal, activista política, madre y auténtico huracán de creatividad e inconformismo. “Hoy en día se ha extendido otra vez un relato acerca de la inmigración y los refugiados que es una de las razones por las que tenemos a Trump, el Brexit o la vuelta de la extrema derecha en toda Europa, otra vez”. Ese difícil equilibrio entre la conciencia política, el arte como medio de expresión y las contradicciones y conflictos derivados de la fama es el eje central sobre el que se desarrolla la cinta. Alrededor de ese eje, una creadora incansable en perpetua evolución, y mucha y muy buena música. “No quiero que esta película se limite a una historia sobre los inmigrantes, o como un viaje acerca de la raza y el género. En la película también intento ser creativa y quiero ser aceptada por ser creativa”.

“Matangi/Maya/M.I.A.” supone un viaje visual fascinante, en el que nos asomamos sin glamour ni maquillaje a la historia de una artista única. “El shock inicial de ver tanto material personal en el documental fue difícil, me sentí muy vulnerable la primera vez que lo vi, pero después se lo enseñé a mi familia, y les encantó. Es un documental sobre mí, pero a la vez incluye a muchas otras personas, es algo muy sensible. Steve es un buen tío y fue cuidadoso, no le ha arruinado la vida a nadie”.

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