El espectáculo “Flamenco Is Not A Crime” explora –busca entre las grietas, explota sus contradicciones y bucea entre ellas– en la idea de la rave, las músicas urbanas actuales y sus cruces –y sinergias– con el flamenco. Es lo nuevo, y más hedonista, del dúo artístico y andaluz Los Voluble. Lo acaban de presentar en la Bienal de Flamenco de Nîmes.

Pedro y Benito, aunque os contempla y avala una larga carrera, la primera vez que mucha gente, a lo que se le llama el gran público, escuchó hablar de vosotros fue junto a Niño de Elche en el Sónar del 2015 y del 2016… ¿aquellos bolos significaron un punto de inflexión para vosotros?
Sí, claro. Aprendimos muchas cosas en poco tiempo y nos permitió dar un salto cualitativo en cuanto a lo que queríamos hacer. Pero no solo por trabajar con Niño de Elche sino por aprender a desarrollar proyectos audiovisuales y musicales también con Raúl Cantizano y Pablo Peña de Fiera y de Pony Bravo. Va a sonar raro, pero hasta entonces no habíamos “ensayado” nunca de manera regular. Ahora tampoco lo hacemos, pero en términos de propuesta, set y armar proyectos, aquella experiencia nos cambió.

Ahora, una vez más, que el flamenco está en voz de todos porque parece que hay que salvarlo de algo…”.

¿Qué supuso “Raverdial” para vosotros? ¿Y para el mundo del flamenco?
Para el mundo del flamenco creemos que no mucho, ¿no? Bueno, eso no es algo que podamos decir nosotros. Sabemos que sigue gustando mucho “El ravero” sobre todo porque el vídeo con el videoclip que hicimos no para de tener visitas. Y para nosotros fue un momento muy bonito en el que además de actuar en el Sónar pudimos entrar en el estudio de grabación La Mina con Raúl Pérez y dejar unas ideas fijadas en formato de canción audiovisual que sigue siendo parte de nuestro modus operandi: remezcla el flamenco y las músicas de baile electrónicas.

¿Cómo es vuestra relación actual con Niño de Elche? ¿Qué os parece que os “haya dejado” por Los Planetas? ¿Volveréis a trabajar con él?
(Risas) Esa es bastante buena. Niño de Elche es un alma libre, promiscua y colaboracionista. Seguimos teniendo trabajo juntos y sobre todo seguimos teniendo admiración mutua por las propuestas artísticas y políticas que cada uno hace. Seguro que en el futuro volveremos a trabajar juntos en algo porque nuestra relación es abierta y sin fin.

¿Y con Los Planetas, os apetecería?
No sabemos. Quizás encajamos más con sus ideas visuales que sonaras. Nosotros somos muy de colaborar, pero nos sentimos más cerca de la gente que está intentando arrancar cosas desde la nada como Califato 3/4, Erik Urano, Ylia o Breaking Bass. Esta gente va orbitando muy fuerte y nos sentimos muy identificados con sus propuestas

¿El concepto de la experimentación, de lo heterodoxo en el flamenco, está en las lógicas de acción y no tanto en los elementos que se elijan para llevarla a cabo; al menos en pleno 2019?
Lo que tenemos claro es que no está en los timbres o las estéticas. La experimentación en el flamenco no es actual, no es nueva, y sobre todo no es algo que tenga que ver con la tecnología o el instrumento con el que se hace. Tiene más que ver con la actitud ante los materiales dados. Ahora, una vez más, que el flamenco está en voz de todos porque parece que hay que salvarlo de algo… rehuimos de las purezas ya sea de la pureza experimental o de la pureza gitano-andaluza. El flamenco nos pertenece a todos y vamos a hacer lo que nos dé la gana con él. Pese a quien pese.

En este sentido, ¿debe el flamenco pararse y pensar un poco en lo que invoca y abandera ahora en el siglo XXI?
Es que el flamenco no es unívoco, ni es nada que pueda pararse y pensar. Hay flamencos y flamencas que piensan y se paran y con eso son con los que aprendemos. Raúl Cantizano, Rocío Márquez y tantos otros están ahí defendiendo, haciendo y pensando mucho más allá de las polémicas. Estaría bien evitar esta cosa de guerras que solo interesan a los señores de los periódicos que están perdiendo comba todo el rato. El famoso concierto de Niño de Elche en la Bienal de Flamenco puso en pie a todo el teatro… todo lo demás son intereses por marcar fronteras y contra eso ya hemos dejado claro dónde estamos.

Si ahora surgiera Chacón haciendo con Montoya, a la guitarra, exactamente lo mismo que hace un siglo, ¿sería cuestionado y hasta insultado?
Tampoco sabemos tanto de flamenco, ni de su historia… pero sí tenemos claro que gente como Vicente Escudero, Val del Omar, Sabicas, Carmen Amaya, Diego del Gastor, Pepe Marchena y un largo etcétera estaban más en la vanguardia que muchos flamencos rancios actuales y que enarbolan la bandera de una falsa pureza… Repetimos el flamenco es libre, pese a quien le pese.

“Niño de Elche es un alma libre, promiscua y colaboracionista”.

¿Era más fácil experimental en aquella época en la que no existía un mundo flamenco tan místico, señoritingo y ombliguista?
Lo más grave es que cuando leemos en un programa electoral que el flamenco debe ser defendido (y eso está en todos los programas electorales de todos los partidos) no sabemos a qué flamenco se refiere porque ni el flamenco es tan rancio ni la modernidad es tan necesaria. Hay mucha música experimental o pintura abstracta que es igual de patriarcal, tradicional o inmóvil que el flamenco que defienden ciertos señores que escriben en periódicos de papel. Lo que nosotros hacemos es buscar la grietas, explotar las contradicciones y bucear entre ellas. Por eso nos encanta, literalmente, la Semana Santa y sus representaciones.

¿Qué opinión os merece el fenómeno de Rosalía? ¿Es bueno, o malo, para el flamenco?
¿Rosalía? Todo bien y todo lo que ella haga será bueno para ella y para la música en general.

Creo que gente como vosotros habéis sido clave para acabar de una vez con el denominado “postmairenismo” y sus treinta años de vigencia… ¿alguien os lo ha reconocido así alguna vez?
(Risas) Creo que nadie nos ha reconocido mucho en nada. No producimos música, estamos en la frontera entre el robo de materiales ajenos y la performance, no encajamos en ninguna discoteca (aunque hemos podido colarnos en algunas fiestas de Prisma, el único club interesante que conocemos) y por supuesto no encajamos en festivales. En cualquier caso, Antonio Mairena somos todos, es decir, mola más reivindicar su figura como inventor del flamenco con toda la guasa que tiene ser el que se lo ha inventado casi todo.

¿El “mairenismo” ha sido lo peor que le ha pasado el flamenco en toda su larga y ancestral historia? ¿Y el “morentismo” lo mejor?
Nosotros descubrimos a Morente gracias a Lagartija Nick y a Mairena por ser del pueblo vecino del que nos hemos criado. Hemos escuchado mucho a Antonio y el “Omega” ha sido fundamental en nuestros discmans de juventud… Sí ha sido positivo o negativo para el flamenco es un algo que nos importa un carajo

Vamos a ponernos algo más intensos todavía: ¿Cuánta culpa tuvo Franco (sobre todo), y las nefastas políticas culturales en general más amigas de subvencionar que de ayudar a evolucionar, en que el flamenco en un momento dado dejara de progresar adecuadamente?
Creo que estás hablando de la Agencia Andaluza del Flamenco, ¿no?

Habéis actuado en la Bienal de Flamenco de Sevilla y en el Festival de Flamenco de Nimes… ¿Sigue habiendo murmullo cuando se presenta una propuesta como la vuestra ante un público tan habituado a otras místicas?
Donde hemos actuado lo que hemos recibido es siempre sorpresa y buenas palabras. Nadie se espera lo que hacemos, pero lo que hemos recibido habitualmente de los grandes eventos es indiferencia y no será porque no lo hemos intentado. Nuestra actuación en la bienal en el proyecto ideado junto a Bulos.net fue importante (ahí pudimos trabajar con Rocío Márquez, con Niño de Elche y con Juan Carlos Lérida) pero pasó desapercibido para la propia bienal. No vino nadie de la organización y cuatro años después seguimos reclamando que aquello continúe, pero… mutis por el foro. Con Nîmes es muy diferente, desde el principio su director artístico nos ha ofrecido las mejores condiciones posibles, nos ha seguido en el proceso del estreno que presentamos y nos ha apoyado igual que a otro artista flamenco. Los murmullos y las indiferencias seguirán ahí, pero hay que agradecer que poco a poco se vayan poniendo en valor otras propuestas.

El mensaje es importante para vosotros, en vuestros proyectos musicales es normal oír hablar de migración, de fronteras, etcétera. ¿La cultura debe ser siempre crítica? ¿El flamenco también?
No entendemos nuestro trabajo de otra forma. Llevamos desde 1996 bebiendo y comiendo desde la cultura crítica. Trabajamos día a día, en ZEMOS98 y en otros proyectos, en los que lo político es una forma de hacer y de vivir. No sabemos hacerlo de otra forma. Así que las oportunidades que da el escenario están para aprovecharlas. Sobre todo, con lo que está cayendo últimamente.

“Sí (‘el morentismo’) ha sido positivo o negativo para el flamenco es un algo que nos importa un carajo”.

Como artistas audiovisuales habéis firmado cosas tan chulas y potentes como los videoclips de “La rave de Dios” del grupo sevillano Pony Bravo; los de “Mercados” y ‘‘Rumba y bomba de Dolores Flores” de Niño de Elche o “Diamonds In Ma Funk” de BSN Posse
Y ahora estamos preparando otro para el Califato 3/4. La verdad es que el videoclip es un formato muy diferente al directo. Porque en directo nos preocupa menos la sincronía, en un videoclip hay muchos más planos, muchas más ediciones de detalle y sobre todo hay un acompañamiento a la música de los compañeros que nos piden que le pongamos imagen. Es siempre un placer hacerlo.

Vamos a lo más rabiosamente actual: ¿Qué es “Flamenco Is Not A Crime”?
Pues es nuestro nuevo espectáculo en el que volvemos a remezclar nuestras influencias y nuestras inquietudes visuales y sonoras. Tiene un contenido más flamenco en cuanto al trabajo con los samples audiovisuales, pero seguimos mirando al grime, a la favela ruidosa y guiños al movimiento ravero…es fundamentalmente un espacio para pasarlo bien y quejarnos, reírnos de nosotros y de los y las demás. Una fiesta audiovisual donde siempre estamos metiendo nuevo material y donde esperemos que la gente se lo pase igual de bien que lo hacemos nosotros en el escenario.

¿Se le puede considerar como una continuación de los celebrados “Raverdial” y “En el nombre de”?
Más que una continuación es una recuperación de materiales que se quedaron por el camino. Ya pasó también con “En el nombre de” y “Borderhack”, que hasta el momento es el proyecto más ‘exitoso’ que hemos tenido por número de actuaciones y en el que nos centramos en las fronteras. Ese proyecto, que sigue en marcha, es pretendidamente muy duro porque la realidad colonial en la que vivimos lo es, así que nos apetecía tener un formato más encajable en muchos sitios. De ahí sale la propuesta “Flamenco Is Not A Crime”. El showcase que hicimos en Monkey Week y en Megatrón nos confirmó que puede funcionar en más sitios y sobre todo en momentos de fiesta. No deja de ser, en ese sentido, una exploración de la idea de la rave y las músicas urbanas y actuales y sus cruzamientos con los planos de flamenco (festeros o no). Lo que también es una forma de estar atentos a lo que está ocurriendo en el ámbito de la música electrónica de este y otro lugares… porque en “Flamenco Is Not a Crime” hay muchas músicas superpuestas.

A colación, ¿es la fiesta una de las acciones políticas más virtualmente potentes y, paradójicamente, menos valoradas?
Sin duda. La fiesta como herramienta política en donde los cuerpos se sitúan en el espacio de otra forma. En realidad, el nombre es un pequeño homenaje al movimiento Free Party, quienes precisamente hablaban de la fiesta electrónica como “una zona temporalmente autónoma” siguiendo la propuesta de Hakim Bey. También nos sentimos muy identificados con el lema We Dance Together, We Figh Together que ha surgido en torno al Club Bassiani de Tbilisi en Georgia. Hemos pinchado mucho en centros sociales y ahí hemos podido desarrollar un discurso político que ahora seguiremos mostrando donde nos llamen. Aunque esté muy manida la frase de Emma Goldman –“Si no puedo bailar no es mi revolución”– nos sigue gustando.

¿Es ahora -con este nuevo proyecto- cuando más os exponéis enfrentando, a pecho descubierto, el flamenco más puro con la vanguardia más experimental?
Quizás no. En este proyecto volvemos un poco a los orígenes. Cuando estamos haciendo cosas en colaboración tenemos que escuchar más a los compañeros y compañeras y nos ponemos más en una actitud al servicio de los demás. Al final siempre hay momentos de exposición porque haces cosas menos habituales, pero con “Flamenco Is Not a Crime” nos hemos desprendido de algunas máquinas, reducido el set para concentrarnos en disfrutar de una sesión A/V en la que sí hay una intención clara de mostrar todas las caras del disfrute. ¡Es nuestro proyecto más hedonista!

Que el flamenco se nutra, beba y mezcle con nuevos estilos urbanos emergentes como son el gqom, footwork, dub experimental, grime o el reggaetón me parece, cuanto menos, interesante y hasta imposible de evitar… pero ¿cuándo deja de ser flamenco para convertirse en otra cosa? ¿Dónde están los mínimos límites?
¿A quién le importa eso? Si escuchas música comercial, la que sale en radiofórmulas, ¿qué estilo es?¿Pop?¿Latino? Todo cada vez está más mezclado y todo a su vez cada vez se consume más rápido. Entendemos que para organizar una tienda de discos haga falta saber dónde poner el flamenco y dónde poner la música clásica pero… ¿qué pasa cuando unes viola de gamba y voz flamenca como han hecho Rocío Márquez y Fahmi Alqai? Al final son categorías que hacen falta para lo comercial y a nosotros es algo que no nos interesa. Pensamos que nuestra propuesta es flamenca por la actitud que tiene, por los materiales que maneja, porque otras personas lo consideran flamenco… pero la verdad es que no nos preocupa mucho delimitar dónde está cada cosa. Pero esto no quiere decir que nuestra idea sea una mezcla perfecta y fluida en la que se da una fusión de estilos, todo lo contrario… nuestro trabajo es más de collage, de yuxtaposición y de poner esta toná con este fraseo de grime de Lady Chann y con esta imagen de un policía cayendo de culo… Dj Spooky decía que los samples los puedes entender como una especie de cuento que te cuentas a ti mismo. En eso nos gusta pensar en las historias que cuentan cada cosa que mezclamos.

Para terminar, ¿dónde se os podrá disfrutar, encima de un escenario, en los próximos meses?
Hay fechas que no podemos anunciar aún en Madrid, Barcelona, Valencia, A Coruña, Málaga y Sevilla… esperemos que se confirmen muchas más y podamos seguir contando las cosas que nos gustan.