“Hay mucha música en el mundo y lo exótico depende de la perspectiva de quien escucha”
Entrevistas / Los Mambo Jambo

“Hay mucha música en el mundo y lo exótico depende de la perspectiva de quien escucha”

Michel Murillo — 01-08-2021
Fotógrafo — Archivo

El grupo barcelonés Los Mambo Jambo está ahora mismo presentando en directo las canciones de su último trabajo, “Exotic Rendezvous” (Buenritmo Records, 21). Con motivo de este álbum charlamos con Dani Nel·lo para descubrir sus secretos.

En los tiempos que corren, la primera pregunta no puede ser otra. ¿Cómo estáis?
Dentro de las circunstancias, bien. Al principio de la pandemia, nos quedamos en shock, como groguis, pero después aprovechamos el tiempo. Durante el último año hemos compuesto, arreglado y ensayado como hacía tiempo que no pasaba. Así combatimos la inactividad del directo. Eso sí, el no poder compartir nuestra música con el público ha sido frustrante. La música es emoción, comunicación, y sin respuesta no tiene mucho sentido. Dicho esto, tenemos muchas ganas de pasar página. Seguro que habrá cambios y no todos agradables, pero tenemos que apretar los dientes y adaptarnos a lo que venga con actitud positiva. Hemos hecho algunas actuaciones pero hasta que no hemos podido estrenar en concierto el nuevo repertorio, no hemos comprobado realmente el alcance de los temas.

“El mensaje de nuestra música es la música en sí: la melodía, el ritmo, la armonía. No necesitamos de una letra para explicarnos. El lenguaje de la música es universal”.

Volvéis con un nuevo disco, “Exotic Rendezvous”, cargado de exotismo. ¿Creéis que, ahora mismo, se ha perdido la esencia de lo exótico o sigue estando presente en la música actual?
Hay mucha música en el mundo y lo exótico depende de la perspectiva de quien escucha. Lo que hecho de menos en general en el mainstream son las ganas de fantasear, de evocar, la voluntad de trascender con la música. En nuestro nuevo disco no hay exótica al uso entendida como el género musical que impactó en los años cincuenta en la cultura popular, pero sí que hay guiños a compositores como Martin Denny o Les Baxter, músicos capaces de crear y recrear unos paraísos perdidos llenos de misterio y originalidad. Ahora es un buen momento para reivindicar ése tipo de utopías, y la música es un vehículo perfecto para ello. También hablamos de lo exótico como la búsqueda dentro de uno mismo de lugares personales en los que perderse, flipar y vivir momentos excepcionales. Me refiero a recuperar esa sensación de adolescencia en la que, encerrado en tu habitación, podías alucinar con un tema de Screamin’ Jay Hawkins y pinchabas obsesivamente una y otra vez un tema de Link Wray porque te llevaba a otros mundos lejos de la vulgaridad de lo cotidiano.

En el videoclip de la canción que da nombre al disco, aparece el Fakir Kirman junto a su serpiente. ¿Qué queríais mostrar con su aparición?
Hace muchos años que conocemos a Kirman. Había colaborado en el Taboo, las veladas de burlesque en la sala Apolo, donde empezamos a desarrollar nuestro directo en 2009. Es un personaje entrañable al que tenemos un gran respeto por el compromiso con su vocación, un valor no muy al alza en nuestros tiempos. Él como nadie, representa la voluntad de saberse crear un mundo propio, del “querer es poder”, de como un chico de St. Boi de Llobregat se puede convertir en un fakir inmortal a base de fantasía y honradez. Al mundo de la música le vendría muy bien contar con más personas con estos valores.

Imagino que es una pregunta que os han hecho millones de veces, pero ¿creéis que más difícil llegar a transmitir ciertos sentimientos con una canción que es instrumental?
Nosotros hemos encontrado en el rock’n’roll instrumental un lenguaje muy válido para expresarnos. Hemos desarrollado un idioma propio y una manera de hacer singular. Bebemos del jazz, del rhythm & blues, del surf, de la exótica, pero no practicamos ninguno de estos estilos de manera ortodoxa. Tal y como hemos comentado alguna vez, cuando tocas un estilo de manera muy específica, estás jugando con unas reglas que no son las tuyas. Lo que para muchos es una tabla de salvación, para nosotros sería una limitación. Lo que queremos es que cada compás que salga de nuestros instrumentos suene a Los Mambo Jambo. Por otro lado, el mensaje de nuestra música es la música en sí: la melodía, el ritmo, la armonía. No necesitamos de una letra para explicarnos. El lenguaje de la música es universal.

En una época en la que todo está siendo tan complicado y que imagino que no habéis podido hacer todo lo que os hubiera gustado, ¿os habéis sentido “Contra las cuerdas” tal y como tituláis el primer adelanto del disco?
Creo que ha sido una sensación de impotencia generalizada. Para nosotros el no poder hacer conciertos ha sido como no poder ser uno mismo. Ha impactado tanto a nivel business como a nivel vital, existencial. Por otro lado, ha habido ciertos protocolos y operaciones en el ámbito de la cultura bastante difíciles de entender. Ya que hablamos en términos de boxeo, lo que tenemos que hacer es recuperar el centro del ring y volver a hacer nuestra pelea.

“A partir de “Jambology” cambiamos la manera de trabajar, con el objetivo de hacer grabaciones atractivas por sí mismas”.

Además, este tema es como un eslabón que une vuestro último disco “Jambology” con este nuevo. ¿Por qué lo decidisteis así?
En este disco hemos podido escoger entre muchos temas: teníamos mucho material acumulado. “Contra las cuerdas” fue de los primeros que compusimos y nos pareció un tema adecuado para empezar el disco. “Exotic Rendezvous” ha supuesto continuar donde lo dejamos en “Jambology”. Es como decir “en capítulos anteriores…” para, a continuación, zambullirnos en nuevas aventuras sonoras. Es un tema que va muy bien para abrir los conciertos.

Seguís manteniendo vuestra esencia, pero buscáis introducirle nuevos sonidos. ¿Es esto esencial para cualquier artista o grupo?
Lo que hemos intentado es no pasar por caminos ya transitados. Hemos buscado nuevos grooves, nuevas armonías, elementos que nos sorprendan sin dejar de ser nosotros mismos. Siempre encontrarás trazas de surf, de honking sax rhythm & blusero, de rock’n’roll latin, pero en lo que nos empeñamos es en sonar a Los Mambo Jambo, en tener un idioma propio dentro del lenguaje del rock&roll instrumental. Que escuches un fragmento de un tema y reconozcas nuestro sonido. En anteriores discos nos habíamos obsesionado en reproducir en estudio el sonido del directo, pero a partir de “Jambology” cambiamos la manera de trabajar, con el objetivo de hacer grabaciones atractivas por sí mismas. En “Exotic Rendezvous” también ha primado el concepto de álbum. Un artefacto que contiene doce temas y que tiene una cadencia y una dinámica propias. El álbum nos sigue pareciendo una medida más humana que una playlist de dos o tres horas en las que se pierde la concentración y la música pasa a ser simple decoración auditiva.

Vosotros siempre habéis sido un grupo que lo habéis dado todo encima de los escenarios. ¿Cómo estáis llevando que se sigan haciendo con esa naturaleza diferente, con todo el mundo sentado, con mascarilla y todas las medidas sanitarias necesarias?
Hay que adaptarse, no hay otra. Al fin y al cabo son conciertos. Hace un año estábamos con el agua al cuello y ahora estamos mejor. La gente tiene tantas ganas como nosotros de vivir la experiencia de un directo, de sentir la electricidad de ese momento único, efímero, irrepetible y sin pantallas de por medio. Creo que con lo que estamos dejando atrás, se está revalorizado el directo.

La portada de vuestro disco está ilustrada por Ryan Heshka, que ha publicado cabeceras para medios muy importantes como The Wall Street Journal, The New York Times o la revista Playboy. ¿Qué sentísteis cuando la visteis por primera vez?
Ha sido un placer trabajar con él. Hacía tiempo que le seguía la pista y pensando en qué imagen podía representar gráficamente el álbum, rápidamente me vino Heshka a la cabeza. Hay una similitud entre lo que él hace con su obra y lo que nosotros hacemos con nuestra música. No hay duda que bebe del mundo del pulp, de la sci-fi y del retrofuturismo de los años cincuenta, pero en ningún caso hace un calco o un revival. Lo que Heshka hace es una interpretación propia aquí y ahora. Igualmente, nosotros recogemos la tradición de diferentes músicas de raíz como el rhythm&blues y el r’n’r y lo hacemos sonar a siglo XXI.

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