“Hemos estado constantemente violando las reglas de la industria con este disco”
Entrevistas / Izal

“Hemos estado constantemente violando las reglas de la industria con este disco”

Alejandro Caballero Serrano — 24-11-2021
Fotógrafo — Archivo

“Hogar” (Hook Ediciones Musicales, 21) es el quinto álbum del grupo  Izal. Un disco, desgranado pieza a pieza en nuestro podcast Música y Charla, que ya podéis escuchar. Conversamos con Mikel sobre los secretos del elepé y todo lo que ha ocurrido en estos cuatro últimos años.

“Hogar” es un disco de diez pistas en las que no habéis tenido ningún problema en adentraros en otros sonidos. Esta vía de explorar otros estilos, ¿la teníais ya pensada o surgió mientras ibais haciendo el disco?
Realmente es un patrón constante dentro de nuestra discografía, pero en este disco se hace más notorio, también gracias a que hemos tenido más tiempo y recursos. En nuestra trayectoria siempre hay temas que se salen un poco más de madre, pero esta vez queríamos mostrar que somos cinco músicos muy inquietos con ganas de explorar. Siempre hemos hecho lo que nos ha dado la gana sin saber que iba a pasar, pero ahora había más urgencia por no aburrirnos de nosotros mismos y buscar una densidad sonora que nos incomodara. Somos una banda sin miedo que ha tenido el milagro de conectar con tanta gente y si te pones a escuchar nuestro top cinco de canciones parece que es todo lo que tenemos que ofrecer dentro de nuestra carrera. Pero si te paras a escuchar nuestros discos puedes ver que dentro de ellos hay una increíble esquizofrenia musical.

"Las canciones que escribo para este disco están constantemente hablando de la verdad de las personas que te rodean, de tener los pies en el suelo, de normalidad"

El álbum es un recopilatorio de historias cotidianas que se ven reflejadas en cada una de las diez pistas. ¿Cómo nació el concepto del disco, esa vuelta al hogar?
Vimos que había muchos puntos que comunicaban, empezando por la forma de grabarlo. Lo único que queríamos era ser felices mientras lo hacíamos y escapar de la ciudad agravada por la pandemia. Antes de ponerle el título al disco, ya buscamos un hogar para crearlo. Nos fuimos a un estudio humilde, La Luciérnaga, de Juanito Makandé, en la sierra de Tramontana donde no nos importaba en absoluto lo que hubiera allí. Si hubiéramos tenido que llevar una maleta con lo que nos faltara, lo hubiéramos hecho. Volviendo a lo de antes, las canciones que escribo para este disco están constantemente hablando de la verdad de las personas que te rodean, de tener los pies en el suelo, de normalidad. Me pareció todo muy de casa, con pocos fuegos artificiales. No había yates, ni mansiones, había pisos, cenas con colegas… Había hogar.

Pero empecemos por el principio, por “Meiuqèr”, ese canto a la vida que supuso vuestra vuelta a la composición. ¿Cómo fue el momento de ponerse a escribir nuevas canciones?
Llevaba más de dos años sin escribir nada, desde “Pausa” en 2017. Me di mucha caña para componer “Autoterapia” (18), forcé mucho ese proceso y me di unas merecidas vacaciones compositivas. Pero me acomodé demasiado y cada vez pasaba más tiempo sin escribir y pensaba que esa magia que tenía dentro se había ido. Fue un proceso traumático componer canciones que no me emocionaran. Entonces yo creo que “Meiuqèr” es una canción que me hice a mi mismo para disfrutar de mi trabajo, de las personas que tengo al lado, fue cómo decirme “levántate y disfruta”. Fue el retorno de entre los muertos de un vivo, por eso “Meiuqèr”, un réquiem al revés, una canción al vivo que se levanta de su tumba.

Aunque, a parte de componer nuevas piezas, rescatáis “He vuelto” de vuestras libretas de 2015. ¿Qué tenía esta canción para que haya tenido que esperarse seis años para ver la luz?
Una mierda de producción casera por mi parte, orientada a un rock muy del rollo de Los Planetas. Hice una producción muy sucia, que tenía su rollo, pero por aquel entonces se quedó corta al lado de otras. La letra me gustaba, la melodía también, pero no me encajaba. Y el primer día que estuvimos en el estudio de grabación en Madrid, donde grabamos tres temas, nos pusimos con esta y no funcionaba tal y como yo la había creado, se nos quedaba antigua. Entonces Alberto [guitarrista] hizo una introducción mucho más tranquila y me fascinó el aire de las estrofas, pero el estribillo seguía siendo una mierda. Esa misma noche, llegué a mi casa y en dos horas tenía el estribillo de “He vuelto”. Es de esas cosas que te salen fácil y que dices exactamente lo que querías decir, me encanta. Se lo mandé a la banda y al día siguiente la grabamos completa. Es una de mis favoritas.

"Siempre hay una clase media en los discos, tiene que haberla, no todas pueden tener el mismo foco y este tipo de pistas te dan cosas que no te ofrece un hit"

En el podcast especial sobre el álbum hablabas de “Dobles” como una continuación de “Pequeña gran revolución”. No a nivel sonoro, pero sí a nivel conceptual. Esto de enlazar dos canciones, ¿os había pasado antes o es la primera vez que os ocurre?
Es que nace mi segunda sobrina y debía tener canción, así de claro. Busqué la forma de escribírsela y el tema va de que se multiplica todo cuando llega esta segunda “pequeña gran revolución”: la felicidad, el trabajo y muchas otras cosas. Pero no, no suelo ser continuista en las canciones. Lo más parecido son los epílogos de “Agujeros de gusano” (13), que en realidad es una canción dividida en tres partes.

También confirmabais que la temática de “Telepatía” es la única que nace del confinamiento. Quitando lo evidente, ¿fue difícil para vosotros esta cuarentena?
A nivel artístico todos los compañeros estábamos raros. Personalmente yo me cobijé en las grabaciones caseras diarias que hacía cada tarde. Lo hice un día de forma egoísta, por no aburrirme, grabé “La mujer de verde” y fue una locura. Mucha gente se conectó, tiene casi un millón de visitas, muy loco. Pero me di cuenta de que algo que había hecho por aburrimiento ayudaba a la gente y también me ayudaba a mí mismo. Y no fue hasta junio, ya post confinamiento, cuando me puse a componer nuevas canciones.

“Inercia” y “Hogar” son dos de los hits del trabajo. Y mientras que la primera fue el tercer single del álbum, la segunda no se descubrió hasta el día de salida. ¿Por qué lo decidisteis así?
Hemos estado constantemente violando las reglas de la industria con este disco, buscábamos emocionarnos todo el rato, incluso en la forma de enseñarlo. Hemos adelantado todas las canciones, haciendo que todas y ninguna fueran single, y dentro de estas había algunas de clase media. Siempre hay una clase media en los discos, tiene que haberla, no todas pueden tener el mismo foco y este tipo de pistas te dan cosas que no te ofrece un hit. Queríamos que la gente dedicara un día a escuchar esa pieza concreta, no queríamos que devoraran el álbum y se quedarán solo con tres. De igual forma que tampoco hay videoclips porque no queríamos que este les distrajera de las canciones, por eso hay video-fotografías. Tampoco nos beneficiaba empezar el álbum con esa intro, ¿y qué? ¡Si nos encanta que al darle al play se oiga eso! Y en anteriores discos, con menos experiencia, “Hogar” hubiera sido el primer single del trabajo, porque funciona. Pero decidimos dejarla la última para que la gente viajara con nosotros. Y no se ha perdido, ¡es la segunda más escuchada! A veces subestimamos al oyente y pensamos que tenemos que dárselo todo masticado, y no.

Definís “Fotografías” como una colección de recuerdos que casa a la perfección con el espíritu del trabajo, pero ¿no os dio vértigo lanzarla sabiendo lo distinta que era?
Sabíamos que el segundo adelanto iba a ser traumático, aunque no nos esperábamos que lo fuese tanto. Hubo gente que nos lo agradeció y otra que se quedó en shock por no acercarse a los estándares del grupo. Pero nos sentimos muy orgullosos de mostrar un sonido totalmente diferente.

Para la producción habéis contado con Brett Shaw (Foals, Florence+ The Machine). ¿Qué le ha aportado él a “Hogar”?
Un sonido muy denso, lejos de la cristalinidad de nuestros trabajos anteriores. Antes buscábamos eso, la producción de nuestros discos es exactamente la que queríamos, pero en esta ocasión buscábamos fliparnos y ponernos nerviosos. Brett tenía ese sonido al que nos queríamos acercar y ha sido un tipo muy humilde y trabajador. Le dejábamos junto a Sancho Gómez-Escolar, segundo al mando, trabajando al irnos del estudio y al volver ambos seguían currando. Acertamos de lleno. Los arreglos empiezan en mis demos, luego la banda añade otros y finalmente Shaw les aporta densidades y los ha tratado de una forma muy peculiar. Él tiene en su estudio de Londres un montón de movidas raras que hacen que la música suene distinta, por eso “Hogar” suena así. No es mejor, ni peor, es lo que nos pedía el cuerpo. Es un disco de escucha lenta, no es un trabajo de “comida rápida musical”, que a todos nos encanta darnos un atracón de vez en cuando, pero es todo lo contrario.

"Lo fácil hubiera sido quedarnos en casa, generado hype, pero nos parecía injusto. Principalmente por nuestros técnicos, ya que ellos viven de esto"

Vuestra gira de presentación arrancará en 2022 y, esperemos, que ya sin restricciones de aforo. ¿Tenéis ganas de volver a tener a vuestra gente en pie?
¡Total! Nosotros hemos sido unos privilegiados, aunque también hemos arriesgado. Lo fácil hubiera sido quedarnos en casa, generado hype, pero nos parecía injusto. Principalmente por nuestros técnicos, ya que ellos viven de esto. El verano pasado tocamos para unas setecientas personas, que salía por lo servido prácticamente, pero dimos veinte conciertos por ellos y por el público. Hemos estado juntos una puta década, vamos a salir a darles un concierto, aunque sea sentados. Este verano hemos seguido tocando, aunque ya para tres mil personas. Insisto, lo fácil era esperarse, pero nos da igual, de ahí que la gira se retrase hasta abril. El planteamiento era tocar, daba igual para cuantos, y ese esfuerzo se nos ha devuelto con creces. El público estaba emocionadísimo, va a ser difícil igualar las emociones de esos conciertos con los del año que viene. No hemos dejado de disfrutar del escenario, pero todos tenemos ganas de darnos codazos.

¿Y que hay tras la vuelta al hogar?
Empieza la aventura otra vez. Lo que tenemos ahora en la cabeza es hacer muchas cosas de “Hogar”. Tenemos que diseñar el concepto del show y ver cómo queremos enseñar estas piezas, vienen meses de trabajo en la sombra. Creemos que somos una banda de directo, más allá de que a los discos les demos mucho trabajo y cariño, siempre los hemos entendido como una carta de presentación para los conciertos. Y queremos disfrutar de una gira que no vamos a alargar eternamente. Hemos decidido que sea una gira que termine exactamente un año después de la salida del disco, el 29 de octubre de 2022. Vamos a ir a muerte esos meses antes de desgastar la emoción del disco, no es un farol, queremos hacer una gira de corta duración donde nos emocionemos en todos los conciertos y no nos hartemos del mismo setlist.

Ronda Rápida

Un artista nacional: Enric Montefusco
Un artista internacional: Bon Iver
Un disco para escuchar en el coche: “Greatest Hits I y II” de Queen
Un disco que todo el mundo debería escuchar: “Hogar” de Izal y “La ley innata” de Extremoduro
Una canción para llorar: “Inercia” de Izal
Una canción para bailar: “Undercover Martyn” de Two Door Cinema Club
Colaboración Soñada: Bon Iver
Vuestra mejor canción: Sinceramente, creo que “Hogar” está plagado de ellas
Un lugar para escuchar vuestra música: Cualquier sitio donde puedan permitirse el lujo de no tener más estimulo que el propio disco
Describiros en una palabra: Hogar

Izal han sido los protagonistas de uno de nuestros episodios de la serie de podcast  "Música + Charla" en el que hemos analizado de la mano del propio Mikel Izal su nuevo disco "Hogar" tema a tema. Escuchalo en este mismo link para completar la entrevista. 

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