“Se me ha juzgado por utilizar palabras como puta”
Entrevistas / Erik Urano / Flat Erik

“Se me ha juzgado por utilizar palabras como puta”

Ricky Lavado — 26-10-2018
Fotógrafo — Raúl Cámara

Erik Urano ha vuelto, y eso siempre es una buena noticia para cualquiera interesado en esos artistas que, alejados de lógicas comerciales y caminos transitados, se dedican a confeccionar con cuidado de artesano y dominio de la técnica una carrera basada en el talento y la creación de un universo propio. En el a menudo encorsetado mundo del rap nacional, figuras como la de Erik Urano resultan necesarias e imprescindibles.
Parapetado tras un pasamontañas, con
Balaclava (Flat Bits, 2018) el vallisoletano se muestra definitivamente inmerso en las sonoridades más sintéticas e industriales del grime, entregando cinco temas oscuros de mensajes certeros y lírica profunda que cumplen con creces las expectativas generadas entorno a cada nueva entrega de uno de los mejores MC’s que ha dado este país.


En tus letras la tecnología parece conllevar deshumanización. Las ideas acerca de la alienación y perdida de identidad están muy presentes en toda tu discografía, pero toman un especial protagonismo en Balaclava. ¿Cómo es tu relación con la tecnología y el mundo digital dentro de esa paradoja de vivir aislados en un mundo hiperconectado?
No creo que la tecnología conlleve deshumanización, de hecho me parece completamente imprescindible y necesaria en nuestra evolución como especie, como en tantos otros aspectos es el propio ser humano y sus elecciones cortoplacistas lo que llevan a la deshumanización. Al igual que las drogas o el conocimiento, pienso que es el uso que le das y no las propias herramienta lo que da el sentido de responsabilidad que merece.
Mi relación con la tecnología es más o menos la misma que la de cualquier ser humano occidental, forma parte de mi día a día de manera imprescindible y como con tantas otras cosas intento darle un uso responsable. Ahora mismo estamos todos sumidos en una tremenda soledad pero a la vez estamos más conectados que nunca, creo que esa paradoja forma parte de la infantilización que sufre nuestra sociedad: una especie de berrinche burgués del que lo tiene todo y debe frustrarse con algo en vez de buscar su responsabilidad individual en el problema común y ponerle soluciones. Creo que mi visión es más la de retratar que la de juzgar o responsabilizar, en todo caso, intento hacerlo conmigo mismo sobre todo.

“Soy todos bajo el balaclava, lágrimas bajo el pasamontañas”. Interpreto esta frase como una llamada a la conexión, a la identificación como colectivo. ¿Hay política en lo que escribes?
Creo que es imposible desvincularse completamente de un trasfondo político a la hora de crear, a la vez que completamente necesario no hacerlo. El problema es la percepción que la gente tiene de la propia palabra “política“, que suele ir asociada al panfletismo ideológico. Para mi el hecho de retratar o exponer tu realidad ya conlleva una fuerte carga política, ya que es la ciencia que estudia la organización de las sociedades humanas y tú cómo individuo quieras o no formas parte de una organización. Tanto si hablas de amor, como de vender drogas, de tu nihilismo o de tu vacío existencial a la hora de pintar un cuadro, estás metiendo una fuerte carga política en tu obra, retratando tu espacio tiempo y por lo tanto tu situación como individuo en el sistema al que pertenezcas.

“Estamos todos sumidos en una tremenda soledad y, a la vez, más conectados que nunca. Esa paradoja forma parte de la infantilización de nuestra sociedad”

El clima y el entorno urbano son elementos comunes en tu forma de escribir: Balaclava está lleno de referencias a barrios en proceso de cambio, a lugares transitados en la infancia, y el imaginario espacial y las referencias astronómicas siguen también presentes. ¿De qué manera afecta el lugar de dónde vienes a lo que haces? ¿Qué significa España para ti o qué sentido tiene ser español?
Sería estúpido pensar que el lugar del que vengo y el propio entorno en el que sobrevivo no afecta de una manera muy crucial a lo que hago. En primer lugar, lo que hago tiene un punto muy fuerte de crónica de mi espacio-tiempo, por lo que de alguna manera sintetizo con palabras lo que sucede en mi entorno mas próximo. En segundo lugar, dentro de mi imaginario tienen mucho peso las condiciones climatológicas de mi situación, así como las urbanísticas, todo encriptado en esa constante metáfora espacial que de alguna manera amplifica ese mensaje a un entorno macrocósmico, pero siempre desde esa visión microcósmica que ofrece una urbe en concreto, y más si es pequeña o muy de provincias, como es mi caso.
Con respeto al sentimiento identitario, es algo que nunca ha tenido especial calado en mi persona. Siempre he entendido como mi patria a mi entorno más directo, siento identidad con la cultura con la que he crecido y con las tradiciones entre las que me he movido, pero tampoco una identificación directa con ellas. Siento orgullo de haber compartido espacio o en ocasiones espacio-tiempo con determinadas obras de arte, libros, artistas, pensadores… pero no menos orgullo que el que puedo sentir de haber compartido planeta con gente como Miles Davis o Stanley Kubrick. Ser español para mi no es más que compartir un documento de identidad con otros 40 millones de personas, afortunadamente.

¿Cómo ha sido el proceso de grabación de Balaclava? Has contado con diferentes productores al cargo de las bases. ¿De dónde sale esa decisión y de qué manera ha influido eso en el resultado final?
El proceso de grabación ha sido lo mas sencillo del proyecto. Ha sido en los Estudios Metropol con Hartosopash durante varios días de julio de 2018. Los temas llevaban ya muchos meses planteados y conforme se fue acercando la fecha de grabación se fueron afinando a nivel instrumental con los productores para que después solo hubiera que hacer trabajo de mezcla y máster. No ha sido una decisión muy premeditada el contar con varios productores, simplemente son temas que han ido cogiendo forma a lo largo de meses de cocción lenta y que conceptualmente estaban desligados de un siguiente proyecto en formato LP en el que estoy trabajando, y al juntarlos vi que tenían una enorme cohesión por ellos mismos. Mi miedo era que al ser cada tema de un productor distinto, en conjunto perdieran homogeneidad, pero creo que ha quedado un proyecto bastante rocoso y uniforme en cuanto a sonido y concepto

De Guetto Brothers a Johannes Kepler, de Matrix a Nikola Tesla, de Cypress Hill a Murakami, las referencias culturales y científicas están muy presentes en Balaclava, como en el resto de tu discografía. Parece una invitación constante al oyente para investigar y descubrir cosas. ¿”El arte es estéril sin mentes fértiles”?
Creo que lo que realmente reflejo es mi propio ansia por saber y descubrir más que una llamada al oyente a hacerlo, ya que me parece una elección completamente personal y legítima en cualquiera de los casos. El arte es completamente estéril si no hay mentes fértiles dispuestas a ser cultivadas con cualquier tipo de semilla, y tristemente muchas veces son inútiles por la falta de efectivo para llevar a cabo sus creaciones. Aunque lo que ha mantenido realmente vivo al arte bajo mi punto de vista es la continua capacidad de mutación independientemente del capital del que disponga. Creo que la frase “la necesidad agudiza el ingenio” en el mundo del arte es donde cobra uno de sus mayores sentidos.

En el escenario de infantilización de la sociedad que comentabas antes, ¿qué responsabilidad como artista sientes respecto a tu trabajo?
Intento no sentir ningún tipo de responsabilidad más que mi responsabilidad con la música, hacerla lo más atemporal y de calidad posible. Creo que se exige demasiada responsabilidad a los artistas e iconos de cualquier ámbito, ya no por ser un role model sino encima por ser un buen referente. Creo que el mundo necesita malos referentes, en mi caso personal me han servido mucho más de guía las malas influencias, mostrándome el camino que no debía seguir que las buenas, con su discurso cansino y paternalista que siempre ha generado en mí más rechazo que influencia.

“Sería estúpido pensar que el lugar del que vengo y el entorno en el que sobrevivo no afecta de una manera crucial a lo que hago”

¿Cómo es el equilibrio entre escribir para uno mismo siendo consciente de que va a ser escuchado por un público? ¿Existe algún tipo de autocensura en ese proceso?
Sería hipócrita decir que escribo únicamente para mí, porque escribo siendo consciente de que lo va a escuchar bastante más gente que sólo mi círculo más cercano. Creo que, aunque sea de manera inconsciente, es algo que está presente en el proceso creativo. Con respecto a la autocensura, la verdad es que intento que no sea así y no poner ningún tipo de límite, y mucho menos moral, en las cosas que digo y en cómo las digo. Se me ha juzgado de manera errónea y sin perspectiva por utilizar palabras como “puta” y, como todo en la vida, el lenguaje es algo en constante mutación y evolución, y es muy importante que el camino a tomar no sea el de dejar de utilizar esas palabras que desde un punto de vista completamente moralista ofenden a ciertos colectivos, sino empezar a dotarlas de otros significados dependiendo de su contexto.
Es como cuando de pequeño te ofendía que te llamaran “hijo de puta” con la excusa de que estaban llamando a tu madre puta, y únicamente te estaban insultando a ti, no había ningún contexto y, sobretodo, y más importante ninguna intencionalidad más amplia que la de ofenderte a ti. La cuestión no es dejar de usar la palabra “mariconez” (palabra que siempre he utilizado como sinónimo de cobardía o falta de valor), sino despojarla de cualquier trasfondo sexista u homófobo que pueda acarrear. Es completamente infantiloide dar una importancia mayor a las propias palabras y no a la intención detrás de ellas o el contexto en el que se utilicen.

¿Qué podemos esperar de Erik Urano en el futuro? ¿Planes a corto/medio plazo?
Pues lo mismo que se ha podido esperar hasta ahora. Básicamente música en las dosis justas y cero circo. El proyecto más próximo en el que estoy trabajando llevará por nombre Neovalladolor y seguirá en la misma línea que Balaclava en cuanto a sonido y temática, de hecho es una continuación, o más bien Balaclava es el preludio. También tengo algún single en la recámara que iré soltando además de alguna colaboración. Mi objetivo básicamente es hacer música que puedas bailar en el club o más bien en el antro y la rave pero que a la vez puedas disfrutar volviendo a casa por la noche escupiendo vaho, como siempre ha sido. 

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