No hay nada más inspirador para un artista que una convulsión. Carmen Boza además, ha aprovechado las turbulencias para soltar lastre y ganar altura. La Caja Negra es el diario de a bordo de una reconstrucción, de un audaz viaje sonoro desde dentro hacia fuera. Ave Fénix


Una intro de cuatro minutos avanza un disco difícil en una primera escucha. ¿Mucho que explicar?
Bueno, es más bien un intento de precisamente introducir al oyente en la caja, con la cama de reverberación y los primeros versos: “He llegado hasta aquí y no sé cómo seguir”, trato de crear un ambiente que te predisponga a lo que viene después.

“Gran Hermano es una canción que representa bien no sólo el disco si no la Carmen Boza de ahora mismo”

La Caja Negra. Ha tenido que haber una gran colisión antes. ¿No?
La única acepción de “Caja Negra” no es la de los aviones, de hecho ésta no es de color negro, si no naranja. En este caso, sólo se refiere a una caja, al contenedor de un diamante. Este contenedor resiste cualquier fuego, preserva intacta la joya.

Estamos hablando de un rescate. De una reconstrucción. ¿Por dónde has empezado este álbum?
Podría decirse que lo empecé hace cinco años cuando escribí Mentiras de verdad canción que cierra el álbum. He empezado amontonando las cenizas del tótem, que era el título que iba a tener esta colección de canciones antes de que todo saliera ardiendo, para resurgir desde ahí.

Gran Hermano ha sido el primer single. Un transito de la oscuridad a la luz en dos compases. ¿Una buena muestra del disco?
Una buena muestra de la dualidad, más que presente en toda la obra, desde luego. A pesar de que el concepto de producción en Gran Hermano es algo más barroco que en las demás, creo que es una canción que representa bien no sólo el disco si no la “Carmen Boza” de ahora mismo.

En este sentido has optado por las crestas y los valles. Vida Moderna y Mantra. ¿Rock ácido para el cuerpo y r&b para el espíritu?
Jeje, algo así, está bien planteado. Yo diría que estas distancias que se generan entre canciones son caprichos, paseos por el vasto mundo de las posibilidades. Lejos de ser ejercicios de estilo, son incursiones en nuevas músicas que considero especialmente complejo “españolizar”, desde el lenguaje. Esto es, sonar a lo que no se hace aquí.

No hay nada como la inestabilidad para un compositor de canciones. ¿Ha sido tu caso?
Absolutamente sí y, casi con total seguridad, lo será hasta el día en que me vaya.

Con La Caja Negra descifrada. ¿Qué sensación tienes?
La Caja Negra aún requiere de mucha pericia e inteligencia por mi parte para ser descifrada.