Hablamos con Lucas De Laiglesia sobre Confeti de Odio, su nuevo proyecto. De momento tiene tres singles publicados, todos acompañados de un videoclip a cual mejor. La semana que viene se publicará “Hoy será un día horrible”, su nuevo single y su canción favorita del EP “Llorar de fiesta” (Snap! Clap! Club, 18), que saldrá antes de que termine el año. Según su bio de Instagram hace pop dramático y, aunque “Llorar de fiesta” entra dentro de la definición de pop, prefiere no formar parte de ningún circuito concreto. Él lo explica mejor en las siguientes líneas. Lucas presentará “Llorar de fiesta” el 1 de diciembre junto a Cariño, que presentarán “Movidas”, en el Café La Palma de Madrid; y aunque hicieron sold out en ocho días, harán una segunda fecha el día 2 a las 19:30h. Puedes conseguir las entradas aquí.

Tienes bastante recorrido: has estado detrás de las bandas Verano y Saint Clementine, has grabado dos discos como Lucas Vidaur, tocas la guitarra en Axolotes Mexicanos y lo siguiente propio ha sido Confeti de odio. ¿Qué te motivó para poner en marcha este proyecto?
Confeti de odio en verdad empezó hace dos o tres años porque me apetecía hacer canciones más ligeras que las que hacía en los otros grupos en esa época. Lo que hice fue grabar una demo de cinco temas con el micro del Mac que me acababa de comprar, así mezclado muy cutre con Audacity… una basura, vamos. Y lo borré, de hecho. Ya se me quedó un poco la espina.

Entonces, el año pasado por estas fechas le escribí a Juan (de Axolotes y de Carolina Durante) porque me sonaba que él grababa. “Pocos likes” lo rescaté de esa primera demo. Me dijo que sí, fui al estudio y vi que la cosa iba a sonar mucho más grande de lo que yo esperaba. Ahí conocí a Carlos René, que es quien las ha mezclado, producido y masterizado. Yo no pensaba tomarme este proyecto tan en serio, pero cuando vi lo bien que sonaba creí que había que hacerle justicia. Y por eso ahora hago conciertos y esas cosas.

Con Juan Pedrayes y Carlos René tocas en Axolotes Mexicanos, imagino que será diferente trabajar en el estudio. ¿Cómo ha ido?
Tocamos juntos pero me incorporé después de grabar. Fue grabando que Juan me dijo, tocas muy guay la guitarra, vente a tocar a un concierto, y al final fueron dos, tres y ahora mira. Pero con ellos ha sido maravilloso, lo mejor, tanto grabando con Juan como luego con René en los arreglos. Ha habido una conexión, nos hemos alineado los tres. Ha salido lo que nos ha gustado a los tres al 100%, y eso muy pocas veces pasa, que de repente te digan, oye, ¿y si metes esto?, y te flipa y a ellos también. Ha sido la leche, la verdad. Espero repetir muchas veces.

¿Qué supone para ti trabajar en solitario?
Me supone hacer lo que quiera todo el rato, y eso está muy bien. Cuando estás con gente suele ser complicado y hay muchas dinámicas de poder. Me encanta estar y tocar en grupos porque es muy divertido pero como compositor me es más difícil. Entonces con Confeti yo voy a hacer lo que quiera y ahora son cinco temas de pop, lo siguiente no sé cómo será pero no voy a tener que discutirlo con nadie, ¿sabes?

Estos cinco temas estarán en “Llorar de fiesta”, tu primer EP, que se publica con Snap! Clap! Club. ¿Cómo ha sido el proceso de creación del cassette?
Dani Cantó me contactó a raíz del último tema que he subido hasta el momento, “Tu puta barba”, y me preguntó si tenía sello. Yo le dije que no porque no he tenido muy buenas experiencias con sellos, soy un poco reacio, pero me preguntó si me apetecía un rollo muy colaborativo, de buena fe. Un día, de fiesta, conocí a María del Amor, de Melenas, que también están con Snap! Clap! y me habló muy bien de Dani y de cómo gestionan las cosas y dije, venga, si le apetece hacemos algo.

Y va a salir un cassette. La portada es de Zazi White, que hace unas fotos increíbles, y el diseño, el lettering y todo es de Kos, que es diseñador y también tiene muy buena mano.

Tus canciones son una buena representación de la manera de afrontar la vida de nuestra generación: lo hacemos gracias al humor depresivo, las contradicciones y la importancia que le damos al “yo”. ¿Cómo han nacido estas canciones? Especialmente “Para mí”, que es la más íntima y honesta.
Lo que hago con Confeti y antes no hacía tanto es que cada canción tenga un tema muy concreto. A veces, lo que me aburre de mucha música es que la letra te la puedes cantar y aprender pero no te está hablando de nada en concreto. Me fijé y dije, voy a hacer que cada canción tenga un tema súper claro, que se pueda hacer una sinopsis de cada una. Cuando me acoto tanto en eso me parece muy divertido porque puedo jugar con mucha historia y que no sean simplemente frases bonitas (que también es difícil hacerlas, oye).

Y crear “Para mí” fue muy egocéntrico, obviamente. En nochevieja hago una cosa muy de pringao y es que cojo la guitarra y toco algo, es lo primerísimo del año. Es muy de niño asqueroso (risas). “Para mí” fue lo primero que me salió cuando empezó 2017. Cogí la guitarra y con lo que salió dije va, esto tiene que molar. La hice mirando un reflejo mío y me salió la gracia de hacer una canción hacia mí. Es una canción que habla de mí, me parece divertido y encima estoy muy acostumbrado a hacerlo.

Leí en tu Twitter que anunciabas a los seguidores de Lucas Vidaur que estabas más centrado en tus proyectos en castellano, a lo que añadías un “long live ur native tongue!”. ¿Qué te ha hecho volver a cantar en castellano?
Ahora no me imagino otra vez haciendo algo en inglés. En mi caso fue por aceptar, con un poco de madurez, que no vas a ser una estrella internacional. Bueno, hay grupos que luego sí pero son pocos. Pero aceptas que no vas a ir de gira con Green Day, que es lo que piensas con 15 años. Con Billy Talent, en mi caso (risas).

No sé qué fue lo primero que saqué en castellano pero pensé, ostia, se me da bien hacer una letra en mi propio idioma. Desde que pillé esa soltura e indagué un poquito más en lo que tenemos en nuestro país y Latinoamérica, y vi que hay muy buena música y muy buena letra, me parece un poco cutre hacer algo en inglés. De hecho, escucho muchísima música americana e inglesa, así que un grupo que sea de España y cante en inglés no creo que lo escuche así de primeras. Con toda la oferta que hay digo, ¿para qué? Si tengo Spotify puedo ver qué están haciendo en Texas que cantan en su lengua materna, ¿no?

Me centro en hacer letras lo mejor que pueda en mi propio idioma que es como mejor me sé expresar, con juegos de palabras y conceptos que no tengo tan dentro en inglés.

Has tocado varios géneros distintos en tus diferentes bandas y proyectos en solitario. ¿Te queda alguno que te apetezca explorar?
La verdad es que todos. Escucho un disco de algo que me gusta y quiero hacer un grupo que sea de eso. Por eso tengo tantos y he tenido tantos proyectos, que soy un pesao (risas). De apetecerme me apetece mucho hacer un grupo de black metal muy tocho… pero algo que vaya a hacer realmente creo que será indagar un poco más en sonidos electrónicos, música urbana (como lo llaman)… eso sí que va a pasar, y pronto.

Pero no me caso con ningún género. Entiendo que “Llorar de fiesta” es pop pero tampoco quiero que se me vea solo dentro del circuito pop. Me gusta estar bien con todo el mundo pero no me quiero encasillar en cierto circuito de un género porque lo he hecho antes con los de screamo o de punk y no me ha gustado el ambiente, me parece muy elitista. Es como que a la mínima que te desvías un poco de la música que haces ya te miran mal, muy de uniforme todo. Por eso me parece que lo mejor es hacer canciones de cada palo y no vincularse demasiado con ninguno.

En la parte visual has contado con gente como Diego Jiménez, que se está encargando de hacer videoclips maravillosos para muchos grupos, sobre todo de Madrid. También con Enrique R. Novoa y Gonzalo R. Checa (aka Glux). ¿Qué os llevó a unir fuerzas y trabajar juntos?
Cuando vi que la cosa sonaba bien me apetecía intentar hacerlo lo más profesional posible, sin muchísimo dinero detrás ni sellos enormes. Me fijo mucho en la gente de mi entorno y me gusta trabajar con gente muy diferente. Lo de Glux, que hizo la animación de “Para mí”, fue porque me contactó. Es muy amigo de Olaya de Axolotes, también hizo animaciones para un video de Carolina Durante  y me dijo que le encantaba la propuesta y decidí colaborar a muerte. Me encanta, quedó chulísimo. Es un lyric video pero con muchísimo trabajo detrás, no solo fuentes del Word ahí puestas (risas).

Con Diego, a raíz de un vídeo de Axolotes lo cogí por banda y le dije, por favor, quiero que me hagas un vídeo en que me partan la cara (el de “Tu puta barba”). Y lo clavó. Tiene un equipo estupendo. Es el rey de los videoclips, un genio. Para mí, en solo un año está haciéndose un hueco enorme en la historia de la música, al menos de este momento, en Madrid, y seguro que sale de Madrid en dos días.

Y con Enrique ya trabajé cuando estaba en Saint Clementine. Lo mismo, tiene un equipazo. Hemos grabado un videoclip este sábado pasado, es de mis canciones favoritas de este EP y creo que ha quedado una cosa súper chula.

¿De qué canción será este videoclip? ¿Tendremos más noticias tuyas pronto?
El videoclip sale en dos semanas, la canción se llama “Hoy será un día horrible” y, como digo, es de mis favoritas, si no mi favorita.

Aparte de sacar este cassette con Snap! Clap! imagino que empezaré a tocar según me llamen. De momento tengo un concierto anunciado con Cariño el 1 de diciembre, y se agotaron las entradas. Estoy pendiente de confirmar algunos más pero todavía no puedo decir nada. Aparte estoy preparando ya temas nuevos. Mi idea es no dejar de sacar cosas. Si me apetece muchísimo haré un disco, pero seguramente sean singles y EPs. Tengo bastantes cosillas pensadas pero aún es pronto para decir nada.

¿Te gusta más el formato de single o EP que el de un LP?
No es que me guste más, me encantan los discos, escucho todo el rato discos desde el principio hasta el final, pero me parece que me está funcionando más sacar los temas poco a poco. Al final es coger lo que está funcionando del mundo de la música más mainstream y adaptarlo un poco a lo que hago.

Lo que te he dicho de los singles es porque tengo dos ideas muy fijas que son perfectas para dos singles, pero después de estos igual sí me apetece hacer un EP o un álbum. Lo que sí está claro es que si hago un álbum de diez canciones, seguramente siete tengan vídeo y salgan poco a poco porque estoy viendo que es como más se valora. Hoy en día, con toda la oferta musical que hay, sacar diez temas de golpe con una portada sin más, después de haber trabajado en ello tres años, a lo mejor es desperdiciarlos porque la gente no los va a escuchar. Yo creo que hay que hacer lo que tú quieras pero con un poco de cabeza si quieres que te escuchen.

Para despedirnos, ¿nos recomiendas algunos de esos discos que te gusta escuchar?
De este año, entre varios, últimamente ando escuchando estos discos: “Ordinary Corrupt Human Love” de Deafheaven, “Am I Happy, Singing” de Ricky Eat Acid, “God’s Favorite Costumer” de Father John Misty, “Be The Cowboy” de Mitsky y “New Levels New Devils” de Polyphia.