“Para escribir necesito estar triste, que me salgan mal las cosas”
EntrevistasComic Sans

“Para escribir necesito estar triste, que me salgan mal las cosas”

Luis Benavides — 23-03-2026
Fotografía — Jaime Rod

Con la publicación de “Todas las cosas que nos salieron mal” (Bcore, 26), los donostiarras Comic Sans inician una nueva etapa marcada por los cambios en la formación y las ganas de evolucionar musicalmente. Charlamos con Álvaro Manzano ‘Manza’ (voz y guitarra) y Diego de la Hera (bajo) sobre las claves de este nuevo disco.

Solo cinco años separan su debut autoproducido del presente“Todas las cosas que nos salieron mal”, pero parece que ha pasado una vida entera. Para empezar, de la formación original solo continúa su cantante y guitarra, Manza, quien nos responde desde casa por videollamada. “¿Que qué pasó? Hay de todo. Alguno quería un camino más tranquilo: no tocar tanto, quizá algún concierto de vez en cuando, algún festival, y poco más. Otros no podían compaginar los estudios y el trabajo con la banda. En mi caso, siempre tuve la mentalidad de girar a tope, tocar todo lo posible; me daba igual el lugar”, asegura.

Su primera referencia, “Jon Lee” (21), encajaba a la perfección en el último revival del Midwest emo noventero, un subgénero con el que Manza y sus compañeros llegaron a obsesionarse. Cantaban en inglés, euskera y castellano. “Recuerdo que en los primeros ensayos hacíamos cosas muy raras, mucho screamo, cosas experimentales. Hasta que empecé a escuchar mucho Midwest emo, sobre todo Mineral y Penfold, que tenían esas partes más cañeras. No mamamos tanto American Football como la gente cree”, precisa el líder de la banda.

“No es un disco tan de nicho. Hay melodías más abiertas"

El último en llegar a la banda es el bajista Diego de la Hera (ex The Bloody Magic Nails), amigo de Manza desde tiempos escolares. “Después de un tiempo desconectados, nos reencontramos en Madrid, donde yo estaba estudiando un máster. Manza me dijo que me pasara por la tienda de discos Marilians, que estarían allí firmando discos. Nos vimos, nos tomamos unas copas… pero no me dijo nada de entrar en la banda”, recuerda. La propuesta llegaría más adelante, en otra visita a la capital, porque la marcha amistosa de su entonces bajista —Endika Galdeano, el de la portada del sencillo “Canción triste para un asteroide” (22)— era inminente.

“Todas las cosas que nos salieron mal” es la primera referencia en Comic Sans para Diego, y la segunda para el guitarrista Ander Redin (también batería de Boys Kissing Boys) y para el batería Mickele Morra (también en Bernal), que se estrenaron en el estudio con Comic Sans grabando el EP de cuatro temas “Ojalá fuera mi cumpleaños” (24). “Ahora siento que todos llevamos el mismo ritmo, estamos todos muy a gusto. Ojalá sea la formación definitiva”, subraya Manza.

Dos viven en Donosti, uno en Iruña y el batería en Valencia. “Ensayamos muy poco y muy mal”, bromea Diego. “Tocamos mucho en casa y cuando nos juntamos ajustamos los detalles”, puntualiza Manza. “Durante la grabación sí hubo algo de tensión, más que nada porque íbamos justísimos de tiempo y a dos semanas de entrar en el estudio teníamos algunos temas sin terminar”, argumenta el vocalista.

El nuevo disco del renovado cuarteto es el más colectivo hasta la fecha, como destaca Manza. “Antes me encargaba de todas las letras, pero llevaba un tiempo que no me salían. Para escribir necesito estar triste, que me salgan mal las cosas [risas]. Ander y Diego hacen letras muy buenas y ellos sí pasaron malos momentos [más risas]”. En uno de los cortes Ander canta toda la canción, otra de las novedades del disco. “La idea era que cantara yo, pero era imposible tocar lo que toco y cantar eso, era inviable. Grabamos mi voz y no me gustó nada. Sonaba fatal, rollo Dani Martín de El Canto del Loco. Le dije a Ander que la cantará y quedó increíble”, recuerda Manza.

Las aportaciones de los nuevos miembros explican en buena medida la sutil pero interesante evolución sonora plasmada en “Todas las cosas que nos salieron mal”, un disco con el ‘tapping’ pirotécnico marca de la casa —o “pirubirus” como dicen ellos— al servicio de unas canciones con unos estribillos de puro punk pop. “Empecé a tope con el Midwest emo porque descubrí la afinación abierta —continúa Manza—, y me salían doscientas ideas. Ahora ya no me salen tantas [risas] y quiero hacer cosas diferentes. Con la entrada de Mickele y Diego todas nuestras influencias se han fusionado más”. Su productor de confianza, Santi Garcia, de Ultramarinos Costa Brava, también tiene algo que ver, como apunta el guitarra. “Nunca habíamos utilizado ‘chorus’ ni ‘flanger’ hasta este disco. Usábamos compresor y distorsión en alguna parte. Ahora tengo que ahorrar para comprar dos pedales [risas]”.

La banda describe “Todas las cosas que nos salieron mal” como un álbum mucho “más accesible”. ¿Significa que podría hacerles llegar a nuevos públicos? “No es un disco tan de nicho. Hay melodías más abiertas. Igual no gusta tanto de primeras a nuestros viejos seguidores, los que nos descubrieron con ‘Éramos felices y no lo sabíamos’ (Bcore, 23), pero creo que puede ir calando con las escuchas. La banda ha evolucionado, cogiendo cosas de aquí y de allí, pero con nuestro estilo, con nuestra gracia. Ya no es tan Tiny Moving Parts, tampoco es Blink 182, pero hay cosas de todo eso”.

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