“Funciono mejor en sitios donde a priori no encajo”
Entrevistas / Ortiga

“Funciono mejor en sitios donde a priori no encajo”

Guillermo Chaparro Terleira — 31-12-2019
Fotógrafo — Janite

En 2018, Esteban & Manuel irrumpieron para darle un toque fresquito y latino al panorama musical de este país. Tras su disolución un año después, el cincuenta por ciento del dúo, Manuel, continua haciendo gala de ese sonido que ya ha sido etiquetado como “música de verbena” a través de Ortiga, su proyecto en solitario. Manuel acaba de publicar Chicho & sus chichas (Ernie Records, 19), un debut con el que ha conseguido materializar a la perfección una propuesta única dentro del panorama alternativo a base de cumbia, merengue, bachata y autotune. Con él tuvimos la oportunidad de hablar sobre el disco, el origen de su interés por la música latina o su fascinación por Tool.


 ¿En qué momento empieza a tomar forma Ortiga? ¿Fue como consecuencia de la separación de Esteban y Manuel o era algo que ya tenías en mente antes?
Cuando fui consciente de que a Esteban y Manuel le quedaban poco tiempo porque ya habíamos tomado la decisión definitiva, pues como yo no tengo otras salidas ya me puse a pensar en el siguiente proyecto.

¿Qué te aporta Ortiga que no te daba Esteban y Manuel?
Principalmente la rapidez. Cuanto menos gente, más rápido. El flujo de trabajo que tenía con Esteban y Manuel era distinto porque como éramos varias personas tocando instrumentos pues podíamos hacer baterías electrónicas, jugar a ser rockeros… Y con Ortiga ahora, por ejemplo, la guitarra se me queda un poco fuera estando solo y me resulta más motivante hacer cosas con trompetas y saxos. Esa es la principal diferencia, el formato nuevo. Cuando me separe de mí mismo no sé que haré ya (risas).

Buscando por internet sobre la ortiga, encontré que uno de sus beneficios es que aporta energía y disminuye la fatiga, algo que transmite tu música. ¿Va por ahí su elección para dar nombre al proyecto?
No, más bien va en relación con que la ortiga es una planta híper gallega y tengo experiencias de la infancia con ella. Es así de decepcionante y simple pero esa es la verdad (risas).

¿En qué momento un chico de Galicia entra en contacto con la música de raíces latinas?
Desde el momento en que tiene oídos porque todos los veranos este tipo de música es la parte de central de las orquestas que van a tocar a las fiestas. Supongo también que todo esto viene porque la peña emigrada de Galicia en los años 40, 50 o 60, iban a Latinoamérica y cuando volvían lo hacían con estos ritmos. Eso pasó a las fiestas de los pueblos, y hoy en día ya es normal escuchar este tipo de melodías en verano.

“Un merengue está hecho por personas que son jodidamente virtuosas, y la peña se cree que es alguien que lo que busca es hacer el subnormal”

Ahora que mencionas la música de fiestas de pueblo, tanto a Esteban y Manuel como a Ortiga, se les han relacionado con esa etiqueta de “música de verbena”. No obstante, habéis conseguido que dicha etiqueta no tenga connotaciones negativas.
A ver, la gente para eso es súper ignorante. Un merengue está hecho por personas que son jodidamente virtuosas, y la peña se cree que es alguien que lo que busca es hacer el subnormal. Pero para eso hay que estudiar mucha música, practicar muchos instrumentos… La gente se ha acabado dado cuento de ello, por eso creo que me respetan.

Te respetan hasta el punto de incluirte en carteles de festivales plagados de artistas de otros géneros como el trap, el pop, el rock,… ¿Crees que el hecho de hacer algo diferente te ha beneficiado para hacerte un hueco en la escena?
La verdad es que creo que ahora mismo no hay nadie igual a muchos niveles. Es decir, yo no veo a nadie tocando merengues en un bolo y claro que eso me beneficia. El único perfil de ese tipo de música a lo mejor soy yo y eso es la polla porque si alguien busca algo parecido solo me puede llamar a mí. ¡Y yo contento, joder! Además, creo que donde mejor funciono es en sitios donde a priori no encajo, como en un festival indie o algo así. En un sitio indie yo soy el más puto loco y eso mola.

Esta diferenciación, además de hacerte un hueco en festivales, ¿también crees que te ha servido para llamar la atención a otros artistas y te ha facilitado las colaboraciones con ellos?
No sé hasta que punto será porque soy distinto y la gente quiere hacer cosas distintas, o simplemente porque soy un chaval que encaja con la mentalidad del otro artista. Las cosas son más fáciles. La peña no dice: “Buah, este tío hace esta cosa, me voy posicionar y voy a hacer una canción con él”. Puede haber un poco de eso, pero con Pedro La Droga o con Nuno, que es un chico con el que hice una canción del disco, son peña que estilísticamente no tenemos nada que ver, pero a nivel mental, de actitud y de la forma de ver la vida y la música, somos muy iguales y por eso encajamos. En mi caso cuando hago colaboraciones es más por la compatibilidad mental que por la musical. Al final, si hay conexión mental, la conexión musical va a acabar existiendo.

Una cosa que me llamó la atención de la nota de prensa del álbum es que cuando habla de tu sonido, menciona referencias como Elvis Crespo o Bad Bunny, que efectivamente sí son reconocibles en tus canciones, pero también nombra a artistas como Metallica o Slash. ¿Dónde encontramos la influencia de éstos últimos en tu música?
Yo llevo siendo metalero toda la vida y quizás esa música se pueda encontrar a través de los arpegios de mis canciones. Por ejemplo, las técnicas de guitarra son muy metaleras en general, sobretodo en temas de merengue. A mí me mola ir a tocar y hacer el animal con guitarras heavys, son más divertidas que una Stratocaster que la tiene todo el mundo, y en eso creo que los heavys nos ganan a los demás. Del metal moderno pocas cosas me gustan, pero los de años atrás me parecen la hostia, el culmen de la música. En fin, que me gusta Tool, Metallica y a tope con ello (risas).

De hecho, Tool saco disco este año, ¿ya lo escuchaste?
Sí, lo tengo en casa y ya me lo escuché mil veces. Lo tengo original y todo (risas).

Superfan de Tool, entonces.
Sí, sí, a tope con Tool. Me cago en la leche. Otra cosa no, pero Tool son la hostia.

Siguiendo con tu relación con el rock duro, hay que mencionar que en el disco te has atrevido a versionar una canción de Cuchillo de Fuego, Las motos de agua.
Ellos forman parte de Liceo Mutante, un espacio autogestionado donde hay cabida para todo tipo de artistas de cualquier nivel y condición, y cuando vivía en Pontevedra iba bastante por allí. Por esos años Cuchillo de Fuego sacó el disco Triple España y ¡joder!, los conciertos de esa peña eran otra cosa. Era súper loco, súper nuevo, súper todo. Durante un año los seguí a todos lados. Y hoy en día me llevo muy bien con ellos y como siempre me moló Las motos de agua, les pregunté si les importara que les hiciera una versión. Me dijeron que maravilloso y yo agradecidísimo.

Creo que actualmente existe en Galicia una escena musical muy interesante. Tú que vives allí, y lo estás viviendo en primera persona, ¿cuál es tu perspectiva de todo lo que está ocurriendo musicalmente en Galicia?
Para mí es lo más interesante que está pasando. Somos peña que está como aislada de lo demás y con una idiosincrasia muy concreta. La gente está muy loca aquí y hay auténticos genios.
Otra cosa que noto es que a la gente de aquí le cuesta más salir y, al igual que yo, no tienen esa idea de que si quieres vivir de la música tienes que irte a Madrid. Con la peña musical que comparto el día a día aquí estoy encantado. Hay gente que es la polla, que curra la hostia y que seguro le acabarán saliendo las cosas. Igual no tenemos el sitio ni el momento, pero lo hacemos.

“Los gallegos somos peña que está como aislada de lo demás y con una idiosincrasia muy concreta. La gente está muy loca aquí y hay auténticos genios”

Precisamente, dentro de esta escena, tu has tenido mucho protagonismo en los últimos años. Primero con un proyecto de rap (Estupefazebras), luego Esteban y Manuel, y ahora con Ortiga. ¿Cuál va a ser el siguiente paso?
Yo tiraré con Ortiga bastante tiempo. No descarto tampoco hacer proyectos dentro de Ortiga, por ejemplo no tocar solo, buscar otro tipo de formato,… cosas distintas hay que hacer. Si comes huevos fritos todos los días, acabas hasta los huevos (risas). Y con la música pasa igual.

¿Y esto de mantenerse en movimiento y buscar cosas distintas puede llegar a hacer que Ortiga derive a otro tipo de sonidos o siempre vas a intentar mantenerte en la línea latina?
Sí, la idea es mantenerse en esa línea pero porque es lo que me mola. Pero bueno, dentro de ello hay muchas maneras de evolucionar: metiendo gente, no usando sonidos orgánicos y que todo sea sintetizado,… Cuantas más canciones hago, más trucos aprendo y más me apetece hacer cosas nuevas y mejores.

Vamos llegando al final. En relación a lo que comentabas antes de que escuchas desde música latina hasta grupos como Tool, me ha entrado mucha curiosidad por saber qué has estado escuchando durante el proceso de grabación del disco.
¡Hostias! Pues por ejemplo, Burbujas de amor de Omega. Cuando la escucho pienso “yo quiero hacer estas cosas”. El disco de Novedades Carminha también lo escuché mucho, al igual que el de los Derby Motoretas. Dellafuente también me gusta mucho…. Tampoco soy de pillar un disco o grupo y ser superfan acérrimo. Si escucho mucho Dellafuente, luego me apetece escuchar Roberto Carlos, por ejemplo. Y después de escuchar Roberto Carlos, me apetece escuchar Iron Maiden.

Muy ecléctico.
No deja de ser un ejercicio hasta político en el sentido de escuchar algo que, aunque no te guste, lo respetas. Ser consciente que son canciones y sonidos que un pavo hizo en su casa sin meterse con nadie. A veces encuentras a gente muy crispada en plan: “Esto es una puta mierda… La Rosalía no sé qué…”, y no lo entiendo.

Para terminar, ¿cuáles son los planes de futuro?
Después de las Navidades espero seguir presentando el disco por España y después hacer todos los festivales que pueda.

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