THIS ALBUM MAY CONTAIN HOPE.
DiscosRaye

THIS ALBUM MAY CONTAIN HOPE.

8 / 10
Sergio Ariza — 11-04-2026
Empresa — Human Re Sources
Género — r&b

“THIS ALBUM MAY CONTAIN HOPE”, el segundo disco de la británica Raye, suena a veces extravagante y exagerado. Es un disco tan ambicioso que, por momentos, parece que va a colapsar, pero la cantante lo vende con tanta valentía que no te queda más remedio que caer rendido ante su entrega, su voz y su gran banda sonando a todo volumen justo detrás. Es tan absurdamente meta teatral y pomposo que, de alguna manera, se termina volviendo adorable.

No hay un solo momento aburrido en un disco que mezcla jazz, R&B, pop, soul, funk y electrónica, sonando como si fuera la banda sonora de un gran clásico tecnicolor de Hollywood, siendo una especie de disco conceptual centrado en superar las inseguridades y el desamor. No son las letras más ingeniosas ni brillantes, pero sí que suenan totalmente sinceras, lo que unido a su asombrosa y natural forma de integrar una enorme paleta estilística en el disco hacen de este disco una obra brillante, audaz y desbordante.

El disco comienza con una introducción hablada sobre una especie de banda sonora como de película de cine negro, antes de que comience, casi operísticamente, "I Will Overcome", su brillante voz siempre en primer término, su registro sigue sorprendiendo de formas inesperadas y sorprendentes a lo largo de este épico trabajo, sabiéndose adaptar a muy diversas formas.

"Beware... The South London Lover Boy" mete coros en plan los grupos de chicas de comienzos de los sesenta, junto a unos increíbles arreglos de vientos y unas brillantes armonías vocales. Como las Shangri La's al frente de una Big Band. "The WhatsApp Shakespeare" comienza como R&B del Siglo XXI antes de llegar a un sorpresivo final en el que se escuchan influencias del swing de los treinta y del Tin Pan Alley. En "Click Clack Symphony" se mezcla la sombra de Rihanna con unos lujosos arreglos orquestales a cargo del mismísimo Hans Zimmer.

Pero el momento en el que este “THIS ALBUM MAY CONTAIN HOPE.” florece es en su segunda parte verdaderamente espectacular, siendo fascinante verla transitar por los últimos cien años de música popular, pasando de un banger electrónico como "Life Boat" a los ecos bop vocal a là Annie Ross en "I Hate The Way I Look Today", y que consiga salirse con la suya, logrando que en un disco puedan sonar sintetizadores y a los dos minutos haya un solo de saxofón coloreado por la propia Raye haciendo scat y que, contra todo pronóstico, funcione y siga sonando como un todo.

Además, el disco hace bueno su nombre y a pesar las dudas y la angustia de la primera parte, al final acaba ofreciendo algo de esperanza, siendo un rayo de luz en estos tiempos tan oscuros. Es una esperanza sincera y sin cinismos como cuando en "Goodbye Henry" la presenta con una parte hablada en la que reconoce que el chico ni siquiera se llama Henry y que lo ha cambiado para que nadie se sienta dolido, es ese tipo de sinceridad que suena refrescante, aunque habrá quién lo encuentre irritante... Puede que esa gente sea la que necesite más un disco como este.

En esa misma canción decide parar la canción para presentar al mismísimo Al Green, algo que ¿cómo se lo vas a echar en cara? Lo increíble es que con este disco la británica demuestra que vocalmente está a la altura de sus referentes, el autor de "Let's Stay Together" incluido, una voz que se adapta a la perfección a todos los estilos que recorre el disco y que bebe de Ella, de Etta, de Lauryn y de Amy. Palabras mayores.

Todo suena a medio camino del ridículo, pero hay tanta convicción, tanta pasión, tanto gozo de estar haciendo finalmente lo que ella quiere que lo sobrepasa todo, cada recitado teatral, cada floritura orquestal, cada explosión vocal, es una declaración a gritos de una artista haciendo la música que realmente la emociona a ella misma. Es difícil no emocionarse uno mismo con el resultado.

En "Fields", un homenaje a su abuelo, también músico, Raye se pasa el juego, con un homenaje góspel en el que su voz suena celestial, su abuelo tocaba en la iglesia y allí fue donde conoció a su abuela, la cosa es que esto es música de muchos quilates, medicina para curar el alma. A continuación, llega "Joy" que, efectivamente, es puro gozo, en el que hacen apariciones estelares las hermanas de Raye, Amma y Absolutely, todo con un sampleado de James Brown y el espíritu de Prince paseándose por allí también.

La última canción antes de que se escuchen los créditos (sí, este disco es tan majestuoso y cinematográfico que la última canción son los títulos de crédito, con Raye nombrando a las doscientas personas que han trabajado en este disco, uno por uno, incluidos todos los miembros de la Sinfónica de Londres) es "Happier Times Ahead", que repite el mantra de este disco, es imposible que llueva todos los días, el sol sigue escondido detrás de las nubes, tiene que haber tiempos mejores en el futuro.

Y luego se encienden las luces y mientras aparece 'The End' en la pantalla empieza a sonar una sinfonía que nos da las gracias "de todo corazón que hayas dedicado parte de tu tiempo a escuchar las melodías y las letras que tenemos para tocar y contar", y Raye nos reconoce sin ninguna vergüenza que quería "terminar este álbum así, con un abrazo musical y un beso orquestal", y nombra a todos los que han participado en “THIS ALBUM MAY CONTAIN HOPE.”, diciendo lo que han hecho.

En un momento en el que ya casi nadie compra discos, y mucho menos se lee los créditos de los mismos, esto es una oda gigantesca a lo que supone hacer un disco, así con mayúsculas, uno para escuchar de principio a fin, antes de que venga un Chalamet de la vida a decirnos que esto es un arte extinguido que ya a nadie le importa.

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