Idiot Prayer: Nick Cave Alone At Alexandra Palace
Discos / Nick Cave

Idiot Prayer: Nick Cave Alone At Alexandra Palace

9 / 10
Raúl Julián — 19-11-2020
Empresa — AWAL/Popstock!
Género — Canción

Pocos artistas pueden motivar el respeto y acongoje que a día de hoy supone el hecho de enfrentarse a la obra y legado de Nick Cave, porque la figura del australiano –de por sí dotada con una imponente presencia–, no ha hecho sino acrecentarse con el paso de las décadas. Si el lado salvaje de Nick Cave resultó arrasador desde finales de los setenta con The Birthday Party, el tiempo ha demostrado que aquella faceta más sensible, delicada e introspectiva del autor puede llegar a ser incluso más intimidante. Una opción que el músico ha venido trabajando en las últimas entregas firmadas junto a sus fieles The Bad Seeds, dejando por ejemplo una trilogía tan impecable como la formada por “Push The Sky Away” (13), Skeleton Tree (16) y “Ghosteen” (19), siendo éstos últimos el doloroso grito arrancado por el fallecimiento de su hijo Arthur Cave a los quince años de edad.

“Idiot Prayer: Nick Cave Alone At Alexandra Palace” recalca y enardece cualidades, tras recoger el concierto que el autor ofreció en streaming el pasado 23 de julio desde el Alexandra Palace londinense, sin presencia de otros músicos ni público in situ y con la única (y determinante) compañía del piano de cola. La desnudez de las piezas elegidas otorgan así aún más protagonismo a esa narrativa siempre majestuosa en la voz de Cave, mientras que las notas que surgen del instrumento cumplen marcialmente en su función de mecer la lírica. Una interpretación durante la que se llega a escuchar la respiración del músico, en un realismo extremo que estremece al receptor y vuelve a revelar esa capacidad redentora latente en las canciones firmadas por Nicholas Edward Cave. El penetrante recitado inicial de “Spinning Song” activa los sentidos y pone en guardia para recibir piezas sagradas como “He Wants You”, las obligadas “Jubilee Street”, “The Mercy Seat” o “Into My Arms”, la inédita “Euthanasia”, “Papa Won’t Leave You, Henry”, la propia “Idiot Prayer”, “Girl In Amber” o una “Waiting For You” conmovedora en extremo, hasta llegar al epílogo final concretado en “Galleon Ship”. En realidad resulta absurdo señalar destacadas, tratándose éste de un trazado impecable con mayoría de picos de puro desborde y una intensidad emotiva inmutable a lo largo de veintidós piezas.

Mientras que en manos de otro artista el documento apuntaría al capricho o la curiosidad, aquí alberga tal solemnidad y elegancia que se torna en una experiencia mística, casi religiosa, guiada por un pastor que genera devoción. “Idiot Prayer: Nick Cave Alone At Alexandra Palace” es una grabación lapidaria y desgarradora, que invita a cerrar los ojos para hundirse en su profundidad intrínseca y saborear cada detalle de la propia actuación. Esta no es una referencia exclusiva para seguidores de Nick Cave; es un producto necesario para cualquier aficionado al arte en el sentido más amplio del término. Si se equipara el concepto de álbum (aunque sea en directo) al de obra dejada en el tiempo por un creador, éste sería sin duda uno de los trascendentes de la presente campaña. Y es que, de algún extraño modo, toda esa tristeza y belleza incluidas en el elepé suponen algo de abrigo ante el desesperante panorama en el que nos encontramos inmersos.

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