Medicine At Midnight
Discos / Foo Fighters

Medicine At Midnight

7 / 10
Raúl Julián — 05-02-2021
Empresa — RCA
Género — Rock

Más de un cuarto de siglo después de su memorable aparición en escena, cada entrega de Foo Fighters sigue justificándose como una buena noticia capaz de paliar el abatimiento. Quizá tenga algo que ver esa imagen de tipo enrollado y divertido pero terrenal que proyecta Dave Grohl, insinuándose como perfecto colega para compartir cervezas y charlar pasionalmente sobre música. Aunque, en realidad, seguramente las sensaciones vengan de la fiabilidad del grupo a la hora de publicar buenos discos protagonizados por un rock de estadio que (casi siempre) resulta verosímil, cuidándose así de perder una esencia que resulta del todo necesaria cuando se trata de mantener incorruptible la credibilidad de este tipo de bandas. En cualquier caso, la alegría motivada por un nuevo álbum de los de Seattle se extiende hasta la presente entrega pensada inicialmente para 2020, pero que ha visto retrasada su salida tras la pandemia mundial provocada por la Covid-19.

Una obra que, por momentos, bien podría ser el acercamiento más indisimulado al pop firmado por el ex batería de Nirvana y sus secuaces, en un aspecto bien encarado que definitivamente puede afirmarse que sienta bien al combo. “Medicine At Midnight” es un disco que se degusta con apetencia y naturalidad, en una secuencia que no entrañará dificultades para cualquier seguidor del grupo, con cada una de sus nueve canciones aportando al merito conjunto. Una referencia que se abre sin disimulo con los coros de la pegadiza “Making A Fire”, en una tendencia continuada con “Shame” y, sobre todo, una “Cloudspotter” que incluso recuerda a los galeses Stereophonics. Por su parte, “Waiting On A War” es el clásico medio tiempo del grupo que muta en su aceleradísimo desarrollo final, mientras que la accesible “Love Dies Young” sirve para echar el cierre. Antes, la contundente “No Son Of Mine” rinde tributo a Lemmy Kilmister y sus Motörhead, mientras que “Medicine At Midnight” hace lo propio con David Bowie y la delicada y bonita “Chasing Birds” apuntaría directamente a John Lennon.

“Medicine At Midnight” no es el mejor trabajo del sexteto, y en realidad queda lejos del listón marcado por de “Wasting Light” (11) o aquel trío clásico de los noventa formado por “Foo Fighters” (95), “The Colour And The Shape” (97) y “There Is Nothing Left To Lose” (99). Pero a cambio demuestra que la fórmula continúa funcionando, tras incluir un puñado de buenas canciones que bien colocadas motivan la efectividad de la referencia. Grohl y compañía aprovechan el que ya es décimo álbum de estudio de Foo Fighters para darse el gustazo de rendir homenaje a héroes personales, realzando su rock para las masas pero sin denostar elementos que cincelaron su personalidad creativa. El resultado matiza su esencia y apuesta por completar un álbum funcional y de ágil desarrollo, evitando piezas complementarias que generen una densidad innecesaria. Quizás, por toda esa integridad, sigamos adorando a Dave Grohl dos décadas y media después.

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