TOOL
Conciertos / Tool

TOOL

1 / 10
Redacción — hace 18 años
Empresa — Iguapop
Fotógrafo — Archivo

No siempre tiene uno la ocasión de presenciar dos actuaciones consecutivas de una banda de la indudable categoría escénica de Tool y no siempre tiene uno la sensación de haber pasado por dos experiencias tan dispares aunque no opuestas. Si el concierto del miércoles en Madrid se erigía ante mis atónitos oídos en toda una conceptual epopeya de sensaciones erizantes y turbadoras, el concierto del día después en la Ciudad Condal se caía, por inevitable comparativa, a través de una cacofónica cascada de volumen excesivo que retumbaba en la inmensa caja de la sala Razzmatazz 1. Una disparidad que me convencía de que el responsable de sonorizar todo aquello no podía ser el mismo que el genio del día anterior. Pero manteniendo los problemas a parte y centrándonos en su primera actuación (siempre me ha gustado pensar en positivo) cabe destacar varias cosas: Primero que a Tool hay que darles de comer a parte dentro del vasto universo metal de fin de milenio; segundo que la música está en su propuesta muy por encima de ningún protagonista (Maynard se pasa todo el concierto semidesnudo y todo pintado en un oscuro segundo plano, cobijado por una pantalla de vídeo que lo encubre a la vez que actúa de cómplice de su propuesta con las insustituibles imágenes proyectadas); tercero que sus integrantes son unos instrumentistas excelentes pero si alguien se lleva todas las miradas es Danny Carey con su doble bombo, sus cajas eléctricas, campanillas y ostentoso (por innecesario) gong y cuarto que Tool recogen en su repertorio (sonaron sobre todo temas de “Lateralus” como “Grudge”, “Lateralus”, “Disposition” o “Reflection” algo (poco) de “Aenima” como “Stinkfist” o “H”) un mundo de arquetipos visuales y sonoros que te conducen a una experiencia pura por holística.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.