Teniendo en cuenta los cambios de fecha y ubicación y la coincidencia con otros eventos en la ciudad, daba morbo observar cómo respondería la numerosa hinchada de Muse, que se sabía victoriosa de antemano.Con Biffy Clyro pasó lo habitual con cualquier telonero en un gran pabellón: mal sonido y peores condiciones, algo que repercutió mucho en el buen repertorio de la banda escocesa (que presentaba nuevo trabajo, “Only Revolutions”). Con una réplica espectacular de tres rascacielos que se parten en dos y los músicos tocando en el hueco que queda entre medio, fueron “Uprising” y “Resistance” los temas que abrieron fuego en la actuación de Muse. Apocalípticos como siempre, parecen anunciar el fin del mundo en cada interpretación. Con un disco como “The Resistance”, más épico y progresivo si cabe, con unas canciones con menos pegada e inmediatez, el repertorio no es tan redondo como en giras anteriores, y es ahí donde su actuación se resintió. Muse no carburaron como antes. Si bien siguen siendo una máquina perfecta que suena como un trueno (sobre todo en momentos como esos temazos como la copa de un pino que son “New Born”, “Time Is Running Out” o esa “Feeling Good” con Matt Bellamy al piano), su principal mérito reside en su enorme evolución. En ocasiones parecen una banda de metal moderno, en otras se acercan a Depeche Mode y todo ello sin dejar de sonar a ellos mismos. Se despidieron con “Knights Of Cydonia”, en una onda cercana a Queen, pero si en anteriores ocasiones habíamos abandonado el recinto exhaustos, en esta ocasión nos conformamos con una sonrisa en la cara.
soy ferviente deboto de muse, todavia no he escuxado demasiado de este ultimo cd, pero esk de momento no le he cogido el gusto para nada...
When you think about it, that's got to be the right anwrse.