Parece mentira que con los buenos discos que se han marcado tanto Órbita (en la foto inferior) como Chico (en la foto superior) ninguno de los dos haya brindado al público demasiadas posibilidades de escucharlos en vivo. Y eso que en la Fiesta Demoscópica de Cantabria ambos han dejado claro que andan sobrados a la hora de defenderlos. Los primeros recrearon la desolación infinita a través del sonido cristalino que asoma en las canciones de su “Base tranquilidad”. Trazaron con precisión y con pasión esas parábolas celestiales que unen a Codeine con Los Planetas y a God is an Astronaut con Built to Spill. Y, por si el repertorio habitual se quedara corto, aprovecharon para presentar una nueva canción. ¿La vez que he visto al trío en mejor forma en directo? Por supuesto que sí.
Tampoco Chico han paseado demasiado su “Thereafeter”, y no será por falta de oficio sobre el escenario. Los momentos más contundentes de su actuación, en los que la referencia a los Pearl Jam más épicos es clara, pedían a gritos que se les dejara sonar en un gran auditorio. Pero cuando la tensión se relajaba no solo afloraban influencias más diversas, sino también los innumerables matices con que la banda es capaz de recrearlas. Ah, y entre unas y otras también se marcaron una versión del “Steady as She Goes” de The Raconteurs. Chico pueden alardear de potencia, sutileza y, sobre todo, solidez. “Thereafter”, el título de su disco, hace referencia a un punto de partida; vista la talla que han dado las dos bandas de la noche, se ve que -si ellos quieren- tienen mucho futuro por delante. Y, vista también la buena acogida por parte del público -incluso hubo quien se tuvo que quedar en la calle cuando se completó el aforo del local- también parece que va a haber Demoscópicas para rato.
Ésto es una puta mierda como un campano!!he dicho.
A "Chico" me refiero!!