Els millors professors europeus” (Discmedi, 2008) supuso un antes y un después en la escena musical catalana, falta de referentes masivos que aunaran crítica y público desde el noventero ‘Rock català’. Repasamos la efeméride con los nueve indispensables –y un bonus track– de la carrera de la banda barcelonesa.

Manel fueron en Catalunya, hace ya diez años, lo que el jengibre al sushi: una limpieza, y de las necesarias, de un bocado a otro. El Rock català hacía años que agonizaba y el mainstream en la lengua de Bad Gyal andaba falto de un grupo popular que aunase sin complejos a crítica y público. Ese hueco vino a ocuparlo un cuarteto de Barcelona que, con un chicle y un clip, se hincharon a hacer canciones redondas.

Pop con regusto a folk; melodías preciosistas y harmonías asumibles, elaboradas con eléctrica, bajo, batería y un instrumento fetiche, un ukelele que los emparentó, sin mucho sentido, con Herman Dune. Temas sostenidos en textos muy narrativos y costumbristas, con una pizca de ironía y otra de amor romántico, que impactaron con igual virulencia en libretos de scouts catalanes –hasta ese momento llenos de Els Pets, Sau o Sopa de Cabra– y en listas de lo mejor del año de medios especializados. Con el tiempo se colaron incluso, tenga el mérito que tenga eso hoy día, en los tops de ventas de España.

Els millors professors europeus” (Warner/Discmedi, 2008) supo diferente, se escuchó diferente y generó una eclosión que no sólo benefició a Guillem Gisbert (voz, ukelele y guitarra), Roger Padilla (guitarra eléctrica), Martí Maymó (bajo) y Arnau Vallvé (batería). El disco impulsó de rebote también a otras bandas, festivales y sellos discográficos.

El largo conformó una cierta escena y reavivó la –pequeña– industria musical catalana. “Els millors professors europeus” se escuchó en ICat, la radio musical pública de Catalunya, y se vio en TV3; fue acogido por la mayoría de escenarios y fiestas del país; y catapultó a festivales como el extinto Poparb. De rebufo, sellos incipientes como BankRobber, míticos como BCore o alternativos como Amniòtic Records, ganaron visibilidad.

Esa escena, a la que algunos tuvieron por bien apodar “nuevo folk costumbrista en catalán” o “nuevo folk en catalán”, incluía en su apreciación más laxa a grupos tan dispares como los veteranos Love of Lesbian o Mishima, además de a toda una amalgama de bandas con uno o dos discos –la mayoría todavía en activo– que también se subieron, sin desmerecer sus carreras, a ‘la ola Manel’: Mazoni, El Petit de Cal Eril, Estúpida Erikah, Sanjosex, Pau Vallvé, Joan Colomo, Maria Coma, Inspira, Quart Primera, Maria Rodés o Els Amics de les Arts.

No discutiremos aquí quién llegó primero. Pero sí está claro quién llegó después: no se entendería el éxito de un tema como “Jennifer”, la carta de presentación de Els Catarres sin Manel. Hubo más descendientes, unos más suertudos que otros y salidos muchos de la factoría Sona9 (concurso de maquetas de la revista “Enderrock”, del que Manel también participaron): La Iaia, Nyandú y un largo etcétera.

A partir de Els millors professors europeus, Manel empezó un recorrido artístico que los ha ido distanciando en cierta manera de la desnudez y candidez de su primer largo. Y también de la mayoría que compitieron con ellos por el cetro de buque insignia de la escena: Manel nunca dejó de ser Manel, pero tampoco se quedó estancado en el folk. Con motivo del décimo aniversario de aquel debut, repasamos los nueve indispensables que explican la carrera de la banda (más un bonnus track para los muy manelistas).

“Al mar”
Una melodía de bajo en primera línea, un rasgueo de ukelele y un estribillo más enganchoso que dos adolescentes enamorados dándose el lote en un parque. No se entiende la explosión del cuarteto barcelonés sin este hit de su primer largo.

“Dona estrangera”
Otra de su debut y que no puede faltar en los cancioneros catalanes. El videoclip de “Dona estrangera” fue estrenado como previo a “Els millors professors europeus” y ellos mismos aparecen, haciendo un cameo, en esta historia de amor mitológica.

“Ai, Dolors”
Manel ya se habían paseado por la mayoría de escenarios catalanes e incluso habían salido por el resto del territorio. Pero no hay nadie en Catalunya que no recuerde el chaleco de lana de Guillem Gisbert de un concierto en concreto. No por lo osado del atuendo, sino por lo imponente del escenario. El Palau de la Música acogió el fin de gira de “Els millors professors europeus” y las piernas todavía flojean al ver este “Ai, Dolors” en vivo.

“Aniversari”
La banda eligió como carta de presentación para su segundo largo, 10 milles per veure una bona armadura (Warner/Discmedi, 2011), una fábula que marcaba los derroteros de su nueva obra: mucha más producción, ukelele en segundísimo plano, canciones igualmente inolvidables. Dígase “Aniversari” (vídeo), “La cançó del soldadet” o “Flor groga”.

“Teresa Rampell”
Para su tercer largo, Manel se tomaron algo más de tiempo: estaban marcando una nueva línea de trabajo –más eléctrica, más distendida, más bailonga– que no se vería completada hasta su cuarto disco. “Atletes baixin de l’escenari” (Warner/Discmedi, 2013) fue un banco de pruebas incomprendido por muchos de sus fans, pero que sumó temas incontestables a su discografía. Pelotazos, como el single “Teresa Rampell”, pero también canciones más arriesgadas: “Mort d’un heroi romàntic”, “A veure què en fem” o…

“Quin dia feia amics”
…“Quin dia feia amics”, homenaje en su videoclip al cine quinqui de los ochenta, es una de las grandes tapadas de “Atletes baixin de l’escenari”; una canción con todos los ingredientes insignia de Manel… Melodía cuidada, algo de épica en el estribillo y una pirueta narrativa de máximo nivel. Así se cuenta una historia.

“Sabotatge”
Jo competeixo(Warner, 2016), cuarto disco del grupo, viró definitivamente el porvenir de la banda. En música y públicos. Con un sonido mucho más homologable a lo que pegaba fuera y con más atención de espacios como el Primavera Sound, Manel volvían y lo hacían sandungueros. Y para muestra, otro botón…

“La serotonina”
Nada más sandunguero que este guiño –en el título– a Juan Luis Guerra. A Guerra le subía la bilirrubina y a Manel la serotonina. Subiera lo que les subiera, lo que estaba claro es que Manel habían evolucionado, sobretodo en directo. De un Guillem Gisbert monologuista –sus speeches para rellenar bolos cuando apenas tenían temas acabaron siendo célebres– e hierático, y como él, el resto de la banda, a un frontman dicharachero (todo lo dicharachero que puede ser el barcelonés). ¡Incluso bailaba! ¡Cumbia!

“Jo competeixo”
En el cuarto álbum de la banda, Manel demostró estar agusto en su pellejo. Algo que no siempre fue así: la presión tras el segundo disco era tanta que hubo incluso rumores de separación. Decidieron emprender su camino, uno que les hiciera crecer como músicos, sin más. El resultado de ello fueron su tercer y cuarto disco. En ese cuarto disco, lo último que hemos escuchado de ellos hasta la fecha, incluso se atrevían a autoreferenciarse en el tema homónimo que lo cierra: “Jo competeixo”. Manel, a diferencia de muchos de sus coetáneos, seguían en el ajo: compitiendo por ser mejores, compitiendo contra ellos mismos.

Bonus track:“No t’enyoro”
Manel cosieron, con más o menos voluntad, una generación de música en catalán con otra –del Rock català al “folk en catalán”– con esta versión minimalista y plagada de coros emotivos de Els Pets. La presentaron al concurso de maquetas Sona9. El otro tema que eligieron para la cita fue una adaptación de “Common people” (“La gent normal”) de Pulp.