La cantante y compositora irundarra Eneritz Dueso Domenech, conocida en la escena musical vasca como Eneritz Furyak, nos presenta su selección de discos que han sido importantes a lo largo de su vida.

Esta precoz artista ofreció a los 15 años su primer concierto tocando la guitarra eléctrica. En 2011 fundó su primera banda, Kasernarat, donde comenzó a tocar sus propios temas con amigos.  Tras 5 años, el proyecto finalizó y continuó en solitario desarrollando canciones. En 2017 vio la luz su primer álbum homónimo donde se recogían los temas compuestos durante esa última etapa en solitario.

Os dejamos con los 10 discos seleccionados por Eneritz:

1- Leon eta Maurizia
No sé exactamente cuál era el single de Maurizia Aldeiturriaga y Leon Bilbao que tenía mi padre, porque la portada se estropeó y lo guardábamos en una carpeta hecha en casa. Lo que sé es que uno de los primeros recuerdos sonoros que tengo de mi infancia es el de aquella mujer que cantaba casi gritando y cambiando de tono llevando su instrumento al límite, acompañada de la alboka de Leon Bilbao (que no al revés), mientras sonaban muchísimo las sonajas de su pandereta. Aquella música un tanto estruendosa debía gustarme más que otros álbumes de folklore vasco que tenía mi padre, porque un buen día decidí tirar el casete de trikitixa favorito de mi padre por el balcón del sexto piso en el que vivíamos.

2- Lluís Llach – “Verges 50”
De ese vinilo que es una delicia en su totalidad, lo que más me gustaba de pequeña era la cara A, la instrumental. Cuando la escucho hoy, aún se me eriza el alma. Llach describe mediante la música un día en Verges, pueblo en el que pasó su infancia. La carpeta del vinilo era una ilustración de aquel pueblo (y de la propia sinfonía). Yo seguía con el dedo cada paso que daba la música en la ilustración, desde los carros, a la plaza del mercado, a la escuela, a la procesión (soy muy atea, pero esa parte es mi favorita).

3- Mikel Laboa – “6” (1985)
Está mal que hable de Lluís Llach sin hablar de Mikel Laboa, ¿no? Aunque estará en muchas de estas listas de “Los 10 discos de…” me parece imprescindible. El que más ha girado en el tocadiscos durante toda mi vida es 6.

4- Musica Nuda – “55/21” (2008)
Este disco lo encontré de la manera más inesperada: en el local en el que solíamos pasar las tardes un grupo de amigas del cole. En ese local había varios CDs pirateados sin nombre alguno y un día se me ocurrió mirar que había dentro de ellos. Es como descubrí la voz de Petra Magoni y el contrabajo de Ferruccio Spinetti. Recuerdo la cara de alguna de las amigas al oír como esa mujer no solo cantaba desde nuestro reproductor, si no que respiraba, repetía sonidos, desgarraba su voz… Algo que no habíamos escuchado hasta entonces, teniendo en cuenta que tendríamos unos 13-14 años.

5- Slevy – “Cuentos aquaticos” (2007)
El punk (sobre todo las ideas DIY) supuso un antes y un después en cómo entiendo la música. Y alguien que he tenido cerca desde que lo descubrí es Aitor Apurtu. Elegiría un disco de Apurtu porque me parece que es un grupo al que se le ha valorado muy poco y podría haber aportado muchísimo a la escena punk de Euskal Herria, pero me quedo con su pseudoproyecto Slevy, sus canciones que carecen de esperanza, y sobre todo, con su canción “Pasaje a ultramar”.

6- Fugazi – “Repeater” (1990)
Que sí, que el disco rojo es una pasada, pero mi favorito es Repeater.

7- Lisabö – “Ezarian” (2000)
Ya sé que os encanta “Ezlekuak”. Yo me quedo con “Ezarian”.

8- Low – “C’mon” (2011)
Un disco desgarrador. Y bello. He visto a Low varias veces. Recuerdo como una de esas veces no sentí absolutamente nada, ni tristeza, ni felicidad, ni aburrimiento… La apatía me llegaba hasta el cuello. Y es cuando me di cuenta de que era hora de admitir que llevaba una larga temporada enferma. Porque en un concierto de Low o sientes algo o te aburres o es que han dado un concierto penoso. Pero aseguro que fue un concierto de diez. Solo que yo estaba a diez… bajo cero. Me sirvió de punto de inflexión. Y simplemente, me encanta ese disco.

9- Nadine Shah – “Fast food” (2015)
Su voz profunda, su manera de tocar y expresarse, cómo expone sus propias contradicciones, su propia presencia… Me gusta mucho este disco, aunque también los que sacó antes y el último que ha publicado. Cada uno con su mundo particular, sin dejar de ser Nadine Shah.

10- Bilau“Bilau” (2016)
Uno de los discos de Euskal Herria que más me han emocionado en los últimos años. Complejo pero minimalista, lento pero intenso, con una visión crítica del mundo que nos rodea que se materializa en versos de muy pocas palabras. Las justas y ya.