Hay canciones que nacen de una herida y otras de una fijación. Con Pareidolia, Nina Raku abre una nueva etapa artística donde el enamoramiento y la obsesión se convierten en impulso creativo. El single toma como punto de partida el fenómeno psicológico de ver rostros donde no los hay para hablar de proyección emocional y distorsión del deseo. En lo sonoro, apuesta por una base electrónica acelerada y contundente, con sintetizadores incisivos, guitarras en tensión y una interpretación más frontal. La producción de Juan Sueiro (Fangoria, Zahara, Miss Caffeina, La Casa Azul) refuerza ese giro con un sonido sólido y contemporáneo, cuidando el detalle en las texturas y construyendo una atmósfera expansiva que acompaña el vértigo emocional del tema.
El videoclip, que hoy estrenamos en Mondosonoro,traduce esa obsesión en imágenes fragmentadas, juegos de luces y reflejos ambiguos donde la figura amada aparece y desaparece. No ilustra la canción: la expande. La pareidolia se convierte aquí en experiencia visual, en esa sensación inquietante de ver exactamente lo que deseas ver.
Fascinada por la forma en que la mente construye imágenes y significados donde no los hay, Nina Raku dialoga aquí con referentes del surrealismo y la cultura visual como Leonora Carrington, en esa evocación de ver aquello que deseamos vero Joan Fontcuberta, cuestionando la frontera entre lo real y lo imaginado.
Pareidolia cconsolida un giro sonoro y conceptual en la trayectoria de la malagueña, que podrá verse en directo el 22 de abril en la sala Cadavra de Madrid y este verano en el festival Brisa.
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