Rafael Amador formó parte de Veneno y posteriormente Pata Negra, junto a su hermano Raimundo Amador. Su hijo Rafael ha dado a conocer la noticia en redes sociales con la siguiente dedicatoria: “Nos deja el maestro de maestros. Hoy los ángeles y Dios cantan de alegría porque viene el maestro, el príncipe gitano, el pata negra, el que creó una fusión... Siempre estarás en mi corazón. Te amo viejo mío”,
Rafael Amador tenía sesenta y cinco años de edad en el momento de su fallecimiento en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, ciudad en la que nació.
Rafael Amador, guitarrista, cantaor y compositor, descendía de una familia gitana de tradición artística, de ahí que aprendiera ya a tocar la guitarra gracias a la influencia de su padre, empezando a tocar en las calles y en los bares junto a su hermano Raimundo.
A finales de los setenta, ambos hermanos trabajaron con Kiko Veneno en el proyecto Veneno, que dejó un álbum, "Veneno" (77), que pasó a formar parte de la historia de la música española y se convirtió en todo un referente. Al poco tiempo se convirtieron en protegidos del productor Ricardo Pachón, que también había estado tras los mandos de aquel disco. Así que les respaldó en su nueva aventura musical como Pata Negra, sin lugar a dudas un grupo que expandió maravillosamente las fronteras del flamenco, entrelazando aquellos sonidos y sus raíces con las de otros géneros como el rock y el blues.
Quedan para la historia álbumes imprescindibles como "Pata Negra" (81), "Rock gitano" (83) y "Blues de la frontera" (87), este último posiblemente una de las obras más influyentes de aquella década y una influencia fundamental para muchos artistas de generaciones posteriores. La carrera de Rafael y Raimundo juntos finalizó pocos años después para, a partir de entonces, dirigir sus propias carreras.

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