A diferencia de los volúmenes anteriores, de carácter instrumental, en esta ocasión Irazoki se rodea de voces amigas para dar forma a las cinco piezas que componen el EP, fruto de colaboraciones semiimprovisadas que unen tradición y experimentación evocando los origenes del artista.
La primera pieza, “Laphane”, es una composición sobria y sugerente en la que Ihitz Iriart interpreta una adaptación de un basahaide, canto tradicional de las montañas de Zuberoa inspirado en la naturaleza y la comunicación entre pastores. Le sigue “Lof”, un tema más lúdico en el que la voz de Verde Prato narra con emoción la primera chispa del enamoramiento. En “Pajarillo”, el percusionista Carlos Jimena acompaña una pieza que evoca el vuelo de un ave. Uno de los momentos más singulares del EP llega con la reinterpretación de “Baga biga higa”, clásico de Mikel Laboa, en el que Niño de Elche despliega una intensa interpretación vocal sobre los patrones monódicos y arpegiados de la guitarra. Cierra el viaje “Kapsula batean”, quizá la pieza más evocadora del conjunto, en la que Elena Setién pone voz a una atmósfera que describe la angustia de vivir dentro de una cápsula.
A lo largo de su trayectoria, Irazoki ha publicado tres EP's y una veintena de discos, además de ofrecer más de trescientos conciertos por la península ibérica y actuaciones en países como Inglaterra, Francia o Italia. Con proyectos personales como este, el músico reafirma su posición como una de las figuras más singulares de la escena contemporánea de guitarra experimental.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.