En los últimos 80, unos años antes de que las canciones de Patrullero Mancuso (que en realidad ya existía de forma paralela) nos alegrasen la vida, antes también de que -juntos o por separado- pusieran en marcha el enésimo proyecto imposible de etiquetar, Guiller Momonje -que venía de grupos como Efecto Pogo y había llegado a Madrid para recibir clases de percusión del batería de Raphael- y Murky López -Los Mierdas, Los Calambres- se habían conocido en Villaviciosa de Odón, inventándose dos grupos por la vía rápida: “La Perla, rollo post-punk siniestrillo y rockero-chatarrero (nos auto-editamos dos cintas), y Villavil, con el que sacamos ocho casetes (seis álbumes semiconceptuales, un grandes éxitos y un pirata, todos ellos publicados en nuestro propio sello, Paralis Casete)”. Quien hace memoria es Murky, explicando que el origen de esta sorprendente incursión arqueológica está en una propuesta “para juntar en un LP los tres singles de Pretty Fuck Luck más algunas canciones perdidas”. Aquella idea no llegó a cuajar, pero sí la de sacar en vinilo una de esas cintas, “Sideral”: “El hecho de que fuera un ‘álbum’ conceptual sobre la sci-fi y la fantasía nos hacía gracia. Otros factores determinantes fueron que contiene algunas de nuestras canciones favoritas de Villavil, que fue el summun de nuestro cutre-sistema de grabación a lo Joe Meek, y que teníamos buenas fotos en esquijama para ilustrar la portada del disco”.
Country, psicodelia, rockabilly, jazz casero… Trece temas que, por no perder la costumbre, iban absolutamente por libre, recreando una época de creatividad y diversión a partes iguales. “Fueron grabados en 1989 y 1990 en un radiocasete Sanyo de doble pletina, lo que nos permitía superponer instrumentos y voces encima de lo anteriormente registrado. Escuchábamos todo tipo de música y nos motivaba tocar cualquier estilo, no nos limitamos a un solo género para evitar aburrirnos. Siempre hemos huido, y nos hemos reído, de la autenticidad y sectarismo de las tribus urbanas”.
El vinilo se completa con “Entrada a Cripta”, una cara oculta con ocho canciones inéditas de algunos de los grupos (Laluli, Eko Sisters, etc.) por los que ambos pasaron, siempre entre el surrealismo, lo aberrante y un ingenio fuera de control: “No han sido acreditadas con la intención de rememorar el tremendo subidón que producía encontrar un cromo extra al abrir un sobre de estampitas coleccionables”. Y por si aún hace falta poner las cosas en su sitio (o todo lo contrario), Murky lo deja claro: “Flipábamos con Tav Falco, Los Coyotes, Blood On The Saddle, los recopilatorios "Sin Alley" y "Desperate R&R", Boney M… La mayoría de canciones están cantadas en español porque en nuestro idioma nos salían más divertidas, teníamos un espíritu un poco Novelty”.
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