Tristeza o melancolía
EntrevistasOverhead

Tristeza o melancolía

Marçal Lladó — 12-05-2003
Fotografía — Archivo

Vienen de Francia y publican "Silent Witness" (Naïve, 03), una prueba más de que la onda de Radiohead, Jeff Buckley, Coldplay y demás tristones sigue calando hondo. Y es que el fantasma del pequeño de los Buckley aún sigue vivo.

Nicolas Leroux se escuda en su personaje cuando le interrogas acerca de su forma de cantar: "Mientras en el mundo existan las experiencias vitales atormentadas, existirán, a través del arte, las personas atormentadas", postula. Pues quizá ha vivido mucho, pero ahora mismo cuesta lo suyo creerse al último que se sube al carro de Buckley, Yorke y compañía. Tras el alud de imitadores, trataremos de buscar la originalidad de Overhead en otra parte. Y es que la joven banda francesa juega con buenas cartas, pero en su primer disco, "Silent Witness", se empeña en ponerlas al servicio de una sensibilidad extrema que nos suena a prestada.

"Tomar elementos del jazz ha sido clave para dar con este rollo frágil"

Aunque Buckley le gusta, prefiere recordar que también ha escuchado a Prince, The Cure, The Smiths, Cocteau Twins, The Doors, Joni Mitchell, Talk Talk, David Sylvian, Kate Bush, Scott Walker, Tim Buckley, The Pixies y PJ Harvey, a los que cita como las "verdaderas influencias" de la banda. Procedo con las acusaciones y le cito a Radiohead y Colplay, de quienes les distingue especialmente "el hecho de mezclar la sensibilidad del jazz con guitarras pop rock". Efectivamente, este es el gran factor diferencial de Overhead, banda en la que coinciden varios músicos procedentes de la escena jazz de Paris. No han tratado de disimularlo, al contrario. "Podría haber sido muy peligroso, pero ahora mismo estamos encantados con la fórmula. Tomar elementos del jazz ha sido clave para dar con este rollo frágil". Este desenlace lo desconocía el propio Leroux mientras escribía sus canciones él solito en el Londres de mediados los noventa. Al volver a casa, tardó aún cerca de tres años en encontrar a los músicos adecuados para su proyecto. Al final sus aliados han sido el batería Christophe Demaret, el bajista Jean Claude Kebaili y el pianista Alexandre Destrez, también en St. Germain. En "Silent Witness" se dejan acompañar igual por scratches que por una sección de cuerda, todo ello bajo el mando de Alf, que ya produjo a Air o Dimitri From Paris. "La mayoría de arreglos parten de improvisaciones con el sonido, y hasta grabamos en directo las baterías y pianos de todas las canciones. Me encanta la idea de juntar cosas muy simples para llegar a algo progresivo", cuenta Nicolas. El resultado: un disco técnicamente intachable, con vocación de banda sonora, a veces demasiado frío y para nada optimista. ¿Melancolía o tristeza? "Aunque éste es un mundo triste, prefiero la melancolía. Cuando estás triste, simplemente no vives". La verdad es que no tienen motivos para deprimirse. Su gira por Francia empieza a dar buenos frutos y esperan escaparse pronto hacia el sur para visitarnos. Además, Nicolas sigue componiendo y nos avanza dos nuevos títulos ("Out Of Your Sleep" y "Close") que definen, según el mismo, en qué punto se encuentra ahora mismo la banda. Por el momento, debemos conformarnos con las once canciones de "Silent Witness".

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