"Hay gente que me muestra tatuajes con letras mías y eso es una puta locura"
EntrevistasTom Smith

"Hay gente que me muestra tatuajes con letras mías y eso es una puta locura"

Carlos Pérez de Ziriza — 02-01-2026
Fotografía — Edith Smith

Breve paréntesis en el devenir de los Editors: me cuenta Tom Smith (Stroud, Reino Unido, 1981) que han estado gran parte del verano pasado grabando un nuevo trabajo, pero "There Is Nothing In The Dark That Isn’t There In The Light" (PIAS, 2025), su primer álbum en solitario, no tiene absolutamente nada que ver.

El disco es una colección de canciones intimistas, austeras, melancólicas, casi susurradas a media voz, apenas sostenidas por un piano y una guitarra acústica, con la ayuda en la producción de Iain Archer (Snow Patrol, Peter Buck, Scott McCaughey). El giro se resuelve con naturalidad: es una muy agradable sorpresa. Hablo de todo esto con el músico británico a través de la pantalla del PC. Lo presenta, por cierto, el 20 de abril de 2026 en la Apolo de Barcelona y el 21 en el Teatro Lara de Madrid.

Supongo que no tenía sentido publicar un álbum a tu nombre que fuera muy similar a lo que ya haces con Editors, aunque muchos frontmen de bandas de renombre sí lo hagan, ¿no?
Editors es el resultado del trabajo de cuatro o cinco personas. Las ideas de todos son tenidas en cuenta a la hora de grabar. Cada uno de nuestros discos ha tenido su estilo a lo largo de estos veinte años. Este disco es más yo. Con menos de otra gente. Pero te diría que incluso las canciones más electrónicas de Editors se podrían sostener con mi voz, un piano y una guitarra acústica. Muchas empiezan así. En este disco, están más cerca de ese formato, claro.

Dicen que las canciones que soportan cualquier tratamiento son las que aguantan el paso del tiempo.
Supongo, es una bonita forma de pensarlo. Las canciones pueden ser muy maleables. Pero si aguantan cuando son abordadas de la forma más sencilla posible, entonces es que son buenas, creo.

“Me enamoré de The Blue Nile, algo que no me ocurría con ninguna otra banda desde hace 20 años”

¿Cómo están yendo los conciertos de presentación de este disco?
Es totalmente distinto a tocar con los Editors. Te expones más. Un rollo muy austero y acústico. Solo un amigo y yo: básicamente dos guitarras acústicas. La de Richard Townend y la mía. Hemos tocado en iglesias, en halls, con todo el mundo sentado. Ha sido increíble. También caen algunas canciones de Editors: hay gente que lleva veinte años siguiendo a Editors, y en estos shows tienen la ocasión de venir a saludar al terminar el concierto y decirme lo mucho que hemos significado para ellos. Es como una aventura. No llevamos a nadie más con nosotros: es cansado pero gratificante.

¿Conectas más directamente con el público?
Creo que sí. Han sido noches muy especiales, y espero que la gente las recuerde así. Cuando Editors tocamos, es un espectáculo rock. Visualmente también es diferente. Siempre intento conectar emocionalmente con el oyente a través de mi música.

Ese tópico que se dice sobre que un grupo es la banda sonora de tu vida, hay gente que ya lo puede decir con Editors, tras más de veinte años de actividad.
Lo estoy viendo ahora con esta gira. Hay grupos que le han puesto banda sonora a mi vida, que me han formado y me han sostenido cuando las cosas se ponían jodidas, han estado conmigo en lo bueno y en lo malo, así que el hecho de que una sola persona pueda decir algo similar de uno de nuestros discos ya es increíble. Es algo que no hay que dar por hecho. Hay que valorarlo. Me siento muy afortunado de hacer lo que hago, y creo que el resto de la banda también lo siente así. Vivir de lo que te gusta es oro. No lo cambiaría por nada. La música es algo muy poderoso, sobre todo cuando toca emocionalmente a alguien. Hay gente que me muestra tatuajes con letras mías, y eso es una puta locura, ¿qué puedo decir?

Entrando en canciones: ¿habla “How Many Times” sobre la dificultad de mantener una relación de pareja cuando uno se dedica a esto?
Casi todo el disco es una conversación entre dos personas. Sobre cuántas veces has de reconocer tus errores, y los conflictos que generan. Pero todas las canciones tratan de encontrar una resolución, un sentimiento de cercanía, de esperanza. Todos atravesamos dificultades a lo largo de nuestras vidas, pero mi trabajo me lleva lejos de casa, más que la mayoría de trabajos que pueda tener la mayoría de la gente, y eso genera dificultades sobre las que aprendes a navegar. Es como un esfuerzo compartido. Al final, se trata de atravesar todo eso juntos. ¿Qué vida no atraviesa complicaciones?

Has encontrado también un registro distinto a la hora de cantar, hasta el punto de que creo que, si alguien escucha este disco sin ninguna información previa, podría no caer en que se trata del vocalista de Editors.
Interesante. Quizá sea porque esta vez no me veo obligado a cantar por encima de otros instrumentos, porque las canciones nacen en acústico. No he de amplificar mi voz. No hay batería en la mayor parte del disco. La razón por la que quise hacer este disco es porque quería embarcarme en algo menos colaborativo: Iain Archer me ayudó con la escritura y con la producción, él me animó a cantar así, lo que en cierto modo tiene mucho sentido porque todo nace de la guitarra acústica. Tengo una voz que es a la vez una bendición y una maldición, porque es variada, no tiene una identidad tan marcada como la que pueda tener, yo qué sé, Bob Dylan. Y con algunas canciones, como “Deep Dive”, creo que este es el registro que les sienta bien por el propio contenido de las letras. Pero es ahora cuando me doy cuenta de que canto distinto, cuando vosotros me lo resaltáis. Nunca me lo había cuestionado hasta ahora.

¿Contaste con Iain Archer por sus anteriores trabajos de producción para Peter Buck o Snowpatrol?
Sí, el registro de sus grabaciones me parece muy natural, hace poco hizo un disco con Morgan Harper – Jones, una cantautora de Manchester, y me gusta ese feeling. Aparte de que somos amigos desde hace años. Somos amigos de toda la formación de Snowpatrol, hemos pasado mucho tiempo con ellos. Tenía mucha curiosidad por trabajar con él: siendo amigos, nunca sabes cómo va a salir, no siempre es necesariamente buena esa amistad a la hora de trabajar. Él me ayudó a enfocar esto. Me hacía falta esa visión externa. Lo primero que escribimos fue “Deep Dive”. La primera del disco. La que le dio sentido: no siempre ocurre, no siempre es la primera. Iain (Archer) era la persona adecuada para el sonido exacto que tenía en la cabeza.

En “The Lights of New York City” citas a The Blue Nile como una influencia.
Los descubrí hace siete años, creo. Hace poco, relativamente. Y es maravilloso cuando te enamoras de una banda por primera vez en unos veinte años. No me había vuelto a pasar desde entonces. Creo que es algo natural conforme te haces mayor: te cuesta más emocionarte con músicos como los que conociste al final de tu adolescencia, que son los que forman tu identidad y se convierten en parte de quien eres. Descubrí Hats (1988), su segundo disco, y fue como “¡bendita mierda!, y me tiré el resto de aquel año escuchando compulsivamente los cuatro álbumes de The Blue Nile. ¡Qué grupo! Fue bonito reconectar con esa sensación. Hay una melancolía y un anhelo en la forma de cantar de Paul Buchanan que creo que es increíble. Y la decisión de incluir una trompeta, que es un instrumento que ellos también utilizaban, tiene que ver con ellos y con esa imagen de una esquina de una calle de Nueva York en la que también hay alguien tocando una.

Incluso te diría que “Saturday” me recuerda más a ellos.
Esa imaginería nocturna de ciudades británicas bajo la lluvia, la luz de las farolas, la melancolía, todo eso está ahí también, sí.
Entiendo que una canción como “Northern Line” es también, en cierto modo, una canción de amor a Londres.
He vivido quince años en el norte de Londres, es el lugar en el que he formado una familia, también donde Editors empezaron a despegar, y fue un tiempo muy ilusionante. La escribí originalmente pensando en Editors, en la época en que conocí a Andy (Burrows), los pubs a los que íbamos, nuestras charlas…

¿Sientes que la ciudad ha perdido parte de su identidad desde entonces o la preserva?
Paso mucho menos tiempo allí, nos mudamos hace cinco años. Pero creo que sigue habiendo una vibración especial en la ciudad: esa vida nocturna que aún me toca alguna fibra romántica, por el motivo que sea.

Agenda de conciertos: 

Lunes 20 abr 19.30h 27,00 €
Martes 21 abr 22.00h Desde 27,50€

 

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