RUIDO Y MUCHAS NUECES
EntrevistasMinus

RUIDO Y MUCHAS NUECES

Joan S. Luna — 07-02-2002
Fotografía — Archivo

Para que se hagan una idea, Minus suenan a lo largo de prácticamente todo su disco de debut a una suerte de mestizaje entre Today Is The Day, Refused, At The Drive-In y Unsane. Es decir, a salvajada con coartada artística. Que no se centran en el metal a secas o en el death, que no se encorsetan, vamos. Desde aquí vuelvo a recomendarles su disco, aunque avisados están de que no es un trabajo cómodo, ni mucho menos accesible. Como ya apunté a propósito de la reseña de “Jesus Christ Bobby”, lo suyo es puro sentimiento, crudeza, emotividad, energía descontrolada ahora, controlada después. Y hablando de control, por lo que parece Minus son una de esas formaciones que evoluciona paso a paso con todo perfectamente analizado. Será porque tienen el culo pelado gracias a sus anteriores aventuras musicales, aún más underground que Minus.

“No resulta difícil aportar algo nuevo a la música rock islandesa, porque la mayoría de bandas no son más que estúpidas bandas de versiones y unos mamones”

“Incluso cuando entramos en el estudio teníamos todas las ideas perfectamente definidas, pero fue una sorpresa descubrir que podíamos trasladar todo al disco tal y como queríamos. Aprendimos mucho en los otros grupos, pero Minus nació gracias a que miembros de esas dos bandas de culto a las que pertenecíamos se unieron. Empezamos a trabajar poco antes del concurso anual Battle Of The Bands, lo ganamos y eso nos animó a seguir adelante”. Debemos agradecerlo, porque de no ser así nos habríamos perdido a una de las formaciones duras más interesantes e inquietas del momento. Está claro que en Battle Of The Bands supieron avistar su potencial y su capacidad por hacer evolucionar el rock islandés. “Sí, pero no resulta difícil aportar algo nuevo a la música rock islandesa, porque la mayoría de bandas no son más que estúpidas bandas de versiones y unos mamones. Por ejemplo, nos gustan mucho Nirvana, pero ahora en Islandia está apareciendo una escena grunge con montones de mierdosas bandas que pretenden sonar exactamente como ellos, lo cual es un insulto para la memoria de Kurt Cobain. Por otro lado, la escena ´arty farty´ ha sido siempre interesante, con grupos como Sugarcubes o Sigúr Ros”. Quizás de ahí derive su relación con artistas como Sigúr Ros, a quienes aprecian musicalmente, con Einar Orn Benediktsson y con Curver. “Nos gustan Sigúr Ros, podríamos unirnos y crear unos nuevos Abba. De Einar somos grandes fans, de Sugarcubes, pero especialmente de Purrkur Pilnik, que era una banda de punk en la que cantaba. Publicaron en el sello de Crass y patearon el culo de mucha gente. Así que decidimos hacerle mover el culo hasta el estudio en el que estábamos grabando y conseguir que reviviese su espíritu punk. En cuanto a Curver, es algo así como el Aphex Twin islandés. Participa en cientos de eventos artísticos y de experimentos noise. Siempre está haciendo algo distinto. Primero queríamos que produjese el disco, pero cuando le conocimos en persona descubrimos que teníamos muchas cosas en común sobre nuestras ideas musicales así que decidimos meter su ruido en nuestro pastel. Lo más gratificante es que descubrimos que cuadraba perfectamente”.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.