A menudo estamos acostumbrados a que las ciudades sean caldo de cultivo de bandas de rock, especialmente las inglesas de las que 16th Solid Spread han sacado la mayor parte de sus influencias. “Desde siempre hemos sentido una gran afinidad con el sonido británico y con las bandas que lo representan, de modo que esto acaba impregnándose en las composiciones como si fuese algo natural”, seguramente por eso nos sorprende tanto que a pesar de su origen, su música nos transporte al sonido melodramático típico de las islas inglesas.
| "Existe una gran complicidad en la banda sobre todo a nivel compositivo y de directo" |
16th Solid Spread reinventan sus influencias con un disco de sonido muy sólido y compacto. “Existe una gran complicidad en la banda sobre todo a nivel compositivo y de directo” que pretende alejarse de los tópicos referentes a nivel internacional. “Evidentemente nos sentimos identificados con sus propuestas, pero no creemos que este hecho deba limitar nuestra música, ni influir decisivamente en las posibles valoraciones”. Considerando siempre el melodramatismo en sus canciones la inclusión de elementos electrónicos dejan que los sentimientos queden en segundo plano a pesar de esto la banda opina que “más que de sentimientos podríamos hablar de emociones. El hecho de que algunos temas posean una clara vertiente bailable nos ayuda a potenciar una transmisión más directa y natural con el público”. 16th Solid Spread han grabado en los estudios Ultramarinos de la Costa Brava, con Santi García, cuyo trabajo viene avalado por sus producciones para Standstill, The Unfinished Sympathy o Delorean, por citar unos pocos ejemplos. “Su implicación en el proyecto ha sido decisiva ya que le ha aportado mucha consistencia y fuerza al disco, algo que no habíamos conseguido en anteriores grabaciones”. La banda, además, comparte afinidad sonora con otras bandas, aglutinadas todas bajo un mismo sello, es el caso de PuPilo, un sello en el que caben bandas de la talla de Catpeople, The Blows o los portugueses X-Wife. “Nos unimos a PuPilo porque nos convencía tanto su proyecto musical como su forma de trabajar y tratar a las bandas. Un sistema basado en la confianza y muy coherente en sus posibilidades”. El sello fue un punto decisivo a la hora de acabar de dar coherencia al sonido del disco: mandaron el master a Nueva York para hacer los últimos arreglos. “La propuesta de Pupilo de que fuese Nathan James quién se encargase de la producción del master nos pareció una buena idea, sobre todo sabiendo que había trabajado con The Bravery, Moby, Staind...”.
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