"Compartir cartel con Metallica o Zwan ha sido fantástico. También hemos estado tocando con Iron Maiden, una de nuestras bandas favoritas. En esos momentos es cuando te puedes hacer una idea concreta del éxito, de cómo lo que hace unos años eran sólo sueños se convierte en realidad. Ojalá todo siga igual". Son tan solo tres chavales con ganas de triunfar. Su caso nos puede recordar al de los australianos Silverchair. A mediados de los noventa, con tan sólo quince años, Daniel Johns, Ben Gillies y Chris Joannou se auparon al carro que triunfaba entonces y lanzaron un disco poco más que correcto, "Frogstomp", que causó un cierto impacto en la escena y les sirvió para hacer realidad el sueño efervescente de sentirse estrella de rock por un día.
| "Lo que hace unos años eran sólo sueños se convierte en realidad" |
Poco después, las ideas se agotaron, las ventas decrecieron y, cuando parecía que acabarían desapareciendo con el ocaso del género, se reinventaron a ellos mismos con el más que válido "Diorama". Claro que todavía resulta demasiado pronto para elaborar una teoría de futuro paralela para estos tres jóvenes londinenses. Apenas acaban de estrenarse con "Overgrown Of Eden", un disco de irregular factura, excesivamente (exclusivamente) deudor de las corrientes de moda, con especial fijación en el poststoner de Queens of the Stone Age o Audioslave, y sin que sus puntos álgidos ("UnderDose", "Lava Twilight", "FireFly") puedan compensar su anodino resultado global. Por lo que no parece una apuesta segura la de que su fórmula vaya a tener una continuidad prometedora en el tiempo. Eso sí, nadie les va a robar ya los imborrables recuerdos de un exitoso 2002. "Sí, fue un año muy largo e intenso para nosotros. Fue cuando nos empezaron a salir las cosas. Lanzamos un par de singles que funcionaron muy bien. Luego vino el tema de los premios y todo eso. También nos lo pasamos en grande girando con bandas como Puddle Of Mudd o JJ72. Pero todo el mundo dice que éste será nuestro año. Es difícil imaginar algo mejor, pero estamos trabajando duro para ello". Como avanzábamos antes, "Overgrown Of Eden" se desarrolla por los sinuosos pasajes del rock más crudo de nuestros días, con especial fijación en los riffs pesados y cargantes, compensados por pretendidas melodías restituyentes. "Sí, es probable que no estemos inventando nada. Pero creemos que, a partir de la mezcla de nuestras influencias, conseguimos un sonido propio y reconocible". Y para intentar conseguir algo así, nada mejor que contar con un productor como Colin Richardson (Napalm Death, Carcass, Hamlet, Machine Head), especializado en peculiarizar los sonidos extremos. "Como es lógico, tuvo toda la libertad del mundo. Cuando entramos en el estudio, nosotros éramos unos chavales principiantes, por lo que no podíamos pretender tomar el control. Él reflejó perfectamente nuestro sonido e ideas. Ha hecho un trabajo fantástico". Como cada banda que se precie, InMe también tiene su propia historia en forma de leyenda anecdótica. Dave McPherson y Joe Morgan, guitarra/vocalista y bajista, se conocen desde los cuatro añitos ("Nuestros padres escuchaban cosas como Pink Floyd o Eric Clapton. Al principio no nos interesaban demasiado, pero acabaron dejando huella en nuestra formación musical"). A los trece años deciden formar juntos su primera banda de rock ("Nuestra idea era emular el sonido y actitud de Nirvana"). Pocos años después, en una actuación como teloneros, deben retrasar el final de su show por un problema con los platillos de la batería. El destino decide que, en el momento de afrontar su último tema, "Lava Twilight", entre en la sala el A&R de Music For Nations, que acudía a presenciar el concierto principal de la noche. Maravillado por lo que oye, decide contratar a InMe para el sello. El resto es historia. Ahora, tras la repercusión obtenida en el Reino Unido con "Overgrown Of Eden", los esfuerzos de la banda se van a centrar en intentar entrar en las listas norteamericanas, probablemente el mercado natural para su sonido. "Estamos acostumbrados a oír eso. Si todo el mundo está de acuerdo, será que es verdad. Sí, claro que nos interesa Norteamérica. Sería ridículo decir lo contrario. A finales de este año estaremos allí de promoción y, probablemente tocando en directo". Y después de eso, a componer y editar su segundo larga duración. Esperemos que con él nos sorprendan.
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