“Lo de los ochenta y el afterpunk y todo eso es más una cosa de los medios y las discográficas que necesitan crear modas constantemente para poder vender. Si se escucha el disco sin ningún prejuicio, se puede observar que va mucho más allá de los ochenta. Por ejemplo los ingleses que lo han escuchado no lo ven como algo ochentero. Virüs no tiene mucho que ver con la moda afterpunk bailable que hay ahora”. Bonita manera la de Virüs de echar por tierra los intentos aglutinadores de tendencias y sonoridades que los humildes plumillas realizamos con el fin de contextualizar las cosas y/o facilitarnos el trabajo quedándonos en la mera superficie para no tener que investigar más allá. Con lo cansado que es… ¿Superficiales? No, más bien prácticos, pero la verdad es que la relación directa entre las miles de bandas que de un tiempo a una parte hacen suyo el discurso de los primeros ochenta y los medios especializados que hablan de ellos y meten todo en el mismo saco es realmente patente. Y es que hay quien ve émulos de Gang Of Four como quien ve gigantes en vez de molinos.
| " Qué prefieres, la primera maqueta de Virüs o el disco de Lori Meyers ´Hostal Primo Dal´?" |
Y vamos, que cuando el río suena agua lleva, pero de ahí a pensar que cualquier discurso de épica oscura y marcial rítmica es sinónimo de post-punk va un trecho. Porque, siguiendo esa regla de tres –y viendo lo que ha dicho la prensa últimamente- bandas como Cycle, Standard, Catpeople, Delorean o Virüs son exactamente lo mismo. Y no, ni mucho menos. Pero, de todo el paquete, los navarros son quizá los que más se acercan a los parámetros del afterpunk y los ochenta, por mucho que les pese (de Joy Division –banda de la que suelen interpretar “Transmission”- a Parálisis Permanente –grupo al que versionean y, directamente, fusilan-). Eso sí, ellos mismos definen su música como “oscura”. Aunque, eso también, aseguran que intentan hacerla “energética y luminosa, nada melancólica”. Quien nos cuenta todo esto es Charly, veinticinco por ciento de la banda. De lo que se desprende de nuestra conversación con él, y visto lo que contiene “Sintonía nuclear” queda patente que si vistes camisetas de Bauhaus es posible que puedan gustarte, por mucho que “no nos identificamos para nada con los góticos ni con la música atormentada aunque nos caigan muy bien. Vamos, que se compren el disco”. Saben de oscuridad y, a las claras, de marketing directo, viendo con que soltura nos quieren vender su artefacto sonoro, una colección de diez enérgicos temas repletos de guitarras salvajes, electrónica corrosiva y un palpable aura de tétrico tenebrismo, si bien –como habíamos comentado- el disco también irradia luminosidad. Al fin y al cabo, “esto es pop, mamá, es pop” –que decían TCR-. Y es que son chicos malos, pero no tanto. “Está claro que el punk rock es una influencia vital en nuestras vidas, pero no nos desayunamos una litrona cada día ni tampoco somos Santa Teresa de Calcuta”. Desde luego que Olatz y Onneca no lo son. Y es que a las dos componentes femeninas de Virüs ya las conocemos bien gracias a su otra banda, Las Perras del Infierno, proyecto también recién estrenado -“Las Perras del Infierno” (Subterfuge, 05) ha sido su debut-, banda de aguerridas chicas amantes del más primigenio punk rock. Sin adornos, sin refinamientos sonoros, sin maquinitas. No como con Virüs, donde “utilizamos todos los instrumentos y posibilidades que tenemos a nuestro alcance para conseguir nuestro sonido. Desde siempre ha sido así, por lo que no entendemos que esto pueda chocar a alguien”. Charly, te sorprenderías con los puristas del rock. Pero, bueno, suponemos que ya lo sabes, como sabes que “sigue existiendo mucho machismo en todo en general y sobre todo cuando se trata de mujeres haciendo rock”. Y es que sus perrunas compañeras ya saben lo que es sentirse sobreexpuestas a la analítica –y malévola- mirada de ciertos sectores rockeros. Como también saben lo que es codearse con Cristian Vogel para que les haga las veces de productor. Todo un lujo y “no sólo orgullo, sino inmensa fortuna, ya que tener la suerte de que ellos –también Joe Robinson ha metido baza en la producción del álbum- sean amigos muy cercanos y además fans mutuos, ha permitido estirarnos grabando y mezclando durante casi cinco meses ya que la producción de este disco era muy complicada por la mezcla de un grupo clásico con un montón de pistas electrónicas”. Pues debe de haber sido por eso, sí, por lo que la cosa se les ha estirado tanto en el tiempo. Y es que Virüs ya se dieron a conocer en 2004, tras ganar el Proyecto Demo con una maqueta mal grabada en una sola tarde. “Para nosotros esa maqueta nos dice mucho mas que muchos discos que oímos por ahí. Por ejemplo, ¿qué prefieres, la primera maqueta de Virüs o el disco de Lori Meyers ´Hostal Primo Dal´ (sic)?”. Pues, hombre, a mí los granadinos me caen bastante bien. Bastante más que los mandatarios internacionales que nos marean con los dichosos tratados de no proliferación nuclear -ahí coincidimos-. “Al Mamut –por Mahmoud Ahmadinejad, presidente iraní- no lo conocemos y a Bush que le den por culo”. Así que, ¿puestos a elegir? “Un mamut a poder ser, ¡por hijo puta y cabrón!”. Atómicas declaraciones, señores.
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