“Sangre de Muérdago es un proyecto muy personal, aunque lo sienta muy universal”
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“Sangre de Muérdago es un proyecto muy personal, aunque lo sienta muy universal”

Jaime Tomé — 24-02-2026
Fotografía — Archivo

Hace unos meses, Sangre de Muérdago publicaron “O Xardín", un disco que les ha llevado una vez más a tocar por distintas partes del mundo y sobre el que charlamos con Pablo Caamiña Ursusson.

Para empezar, una curiosidad sobre tu apellido (creo que artístico), Ursusson. ¿De dónde sale? ¿Tiene algún significado especial o algo así?
Hola Jaime! Pues hace ya años, toqué la batería en una banda que se llamaba Ursus, igual ya te puedes imaginar... Justo por aquel entonces partíamos Sangre de Muérdago cara a nuestra primera gira por Estados Unidos, en el 2012, y a la cual fui con visado de turista, por lo tanto no quería relacionar mi nombre real con el de la banda, por si en aduanas me mandaban de vuelta a casa. Así que empecé a usar Ursusson sin más premeditación, fue algo muy aleatorio.

Cuéntanos un poco sobre tus orígenes. Eres de Ourense, pero llevas más de una década en Leipzig (Alemania). ¿Por qué decidiste emigrar? ¿Fue por motivos laborales o por otro tipo de búsqueda personal? Teniendo en cuenta tu amor y añoranza por tus raíces, parece hasta extraña tu partida. ¿A qué te dedicas allí al margen de la música?
Soy de Ourense, allí crecí hasta los trece años, cuando la familia se mudó a A Coruña. Hace unos tres años que ya no vivo en Alemania, estuve allí durante diez años, pero estoy de vuelta en Galicia desde finales de 2022. Definitivamente, mi marcha no fue por motivos laborales, siempre me he dedicado y me dedico al arte/música. Mi marcha fue aventurera, experimental, investigadora... Crecer, conocer, descubrir... Me fui con mi pareja en aquel entonces, y no pensaba que permanecería diez años allí, más bien pensaba en dos, pero en fin...

La infancia marca mucho, para bien o para mal. En tu caso, ¿fuiste más un chaval de naturaleza o de asfalto? ¿Esa conexión profunda con el entorno natural, al bosque, etc. al que le cantas con tanto cariño viene de entonces o ha sido algo que has ido cultivando más en tu vida adulta, como un refugio al mundanal ruido?
Nací y crecí en Ourense, en donde de aquellas se fusionaban el mundo urbano y el rural perfectamente. De hecho algunas calles de la ciudad todavía estaban sin pavimentar. Mi colegio estaba (y aún está...) en el monte, así que tanto en tiempos de escuela como de ocio estábamos mucho en el campo. Pasé mucho tiempo en la Ribeira Sacra de donde es mi padre, en los alrededores de Ourense, o en la zona de Celanova en el sur de Ourense de donde es mi madre. Siento la conexión con el mundo natural desde que soy un niño, y no recuerdo un comienzo de esta conexión, sino una continua presencia. Siempre sentí mucha fascinación por la flora y la fauna, como todavía siento a día de hoy. Mis recuerdos de la infancia giran alrededor del bosque, la naturaleza y el monopatín.

Aunque el folk y el metal llevan mucho tiempo ligados, tu camino es particular. ¿Cómo fue esa transición personal y musical desde los sonidos más duros del punk, el hardcore y el metal hacia este folklore nocturno y particular de Sangre de Muérdago? Sé que en la intimidad de tu habitación ya hacías cosas del estilo cuando estabas en esos proyectos, pero cuéntame un poco más de cómo salió adelante.
Todavía toco en bandas con amplis, baterías y guitarras eléctricas distorsionadas, y disfruto de todo tipo de sonidos. Crecí con música folk a mi alrededor, mucho antes del punk, sobre todo cantes tradicionales. También mucho rock, los casetes que mi padre llevaba en el coche iban desde Milladoiro hasta Mike Oldfield. Aunque personalmente comencé mi carrera musical tocando en bandas de punk/hardcore, otras músicas me acompañaron y acompañan. Mi primer instrumento fue una flauta cuando tenía unos diez años, y en ella descubrí que podía crear mis propias melodías o emular las que por ahí escuchaba y me gustaban. Un día me senté en ella sin querer y adiós flauta. Me quedé sin nada hasta que me dejaron una vieja guitarra española destartalada cuando ya tenía unos diecinueve años. Sangre de Muérdago, como tú mencionas, nació en la intimidad, pero poco a poco fue saliendo al mundo exterior y dejándose ver y compartir. A mi entender todo es música, y el folk y el punk especialmente comparten buena parte del mismo espíritu.

¿Cómo es el proceso creativo de la banda? Gran parte de Sangre de Muérdago nace de ti pero ¿es un proceso totalmente solitario o más bien una juntanza entre colegas donde las cosas fluyen? Con todos los instrumentos que tocas, parece que no necesitas mucho más, pero sabemos que Xurxo, Xoel y Saúl y otras integrantes pasadas son también indispensables.
Al final del día, Sangre de Muérdago es un proyecto muy personal, aunque yo lo sienta muy universal. Compongo las canciones, música, letras, melodías, armonías... en soledad, en un espacio-tiempo de creatividad, reflexión, libertad, transmisión, investigación... Luego, cuando nos juntamos y tocamos lo previamente compuesto, arreglamos entre todos. Xurxo, Xoel y Saúl, son músicos y amigos de primera categoría que aportan muchísimo en los múltiples niveles que un proyecto como Sangre de Muérdago posee, y sus arreglos y aporte musical sigue fascinándome, al igual que me fascinan como personas. Aunque Sangre de Muérdago es algo que nace y se desarrolla en mí, la intención y el deseo es siempre el de sentirnos una banda, y mantenerla abierta a una interpretación más libre. A día de hoy, creo que hay mucha libertad en las composiciones, para interpretar, arreglar o modificar lo que cada uno de nosotros desee.

"Compongo las canciones, música, letras, melodías, armonías... en soledad, en un espacio-tiempo de creatividad, reflexión, libertad, transmisión, investigación..."

Hablemos de "O Xardín". Sé que para casi todos los artistas su nuevo "juguete" es siempre el que más ilusión hace pero, ¿qué trae de nuevo o distinto este disco en el contexto de vuestra carrera? ¿Se buscaba algo diferente grabando en Paderne con Efrén López? ¿Qué crees que ha aportado su sonido a la atmósfera de este nuevo trabajo?
A nivel personal trae muchas cosas nuevas, y creo que finalmente los sentimientos del autor se transmiten a los y las oyentes. Definitivamente se buscaba algo diferente grabando con Efrén López en cuanto a sonido, lo importante era grabar con él, el dónde daba igual. Llevábamos muchos años grabando con la misma persona en Alemania, que hacía un buen trabajo pero entendemos ciertos aspectos de la producción de sonido de forma muy diferente. Con Efrén ha sido un sueño hecho realidad y ha conseguido que sonemos lo más cerca a lo que nosotros imaginamos. A nivel musical quiero pensar que en nuestro caso cada disco es un paso adelante, aunque ciertos discos llevan esa progresión más allá, y creo que “O Xardín” es uno de ellos. Siento que hay un salto especial entre nuestro segundo disco “Deixádeme morrer no bosque” y el tercero “O camiño das mans valeiras”, entre el cuarto “Noite” y el quinto “Xuntas” y ahora entre “O vento que lambe as miñas feridas” y “O Xardín”. Seguir investigando y descubriendo músicas, culturas y formas de entender la música, o confiando en lo que encontramos dentro de nosotras, nos proporciona nuevas visiones y caminos que se abren. Ocurre igualmente con la lírica.

El escritor Manuel Rivas se ha mostrado maravillado con "O Xardín", describiéndolo como "un paisaje del alma" y "una llave que abre una zona secreta entre nuestro ser y el reino animal". ¿Tenéis relación con él o simplemente le pasasteis el disco para que le pegase una escucha? ¿Te sientes identificado con sus palabras o su percepción es algo puramente personal (como lo es casi toda la música -le das el significado que quieres según recuerdos, circunstancias, momentos...-)?
Conozco personalmente a Manuel, lo admiro muchísimo, es un gran sabio y su trabajo es interesantísimo. Yo mismo le envié el disco y, una vez escuchado, él me envió estas palabras en un mensaje privado. Me emocionaron y le pregunté si podía usar esas mismas palabras como cuota. Aunque me dijo que le gustaría escribir algo más elaborado, finalmente usamos esas mismas compartidas por puro deseo. Me siento muy feliz y humilde de la lectura que él mismo sustrajo de nuestro disco. Su percepción es desde luego algo personal, pero así es el arte y definitivamente me siento identificado con las palabras.

La canción que da título al disco narra una especie de paraíso ofrecido por la Luna que se corrompe por la codicia ("ata que un quixo o teu máis que o seu"). En un mundo con crisis ecológicas y sociales tan evidentes, ¿hay una lectura contemporánea en esta fábula atemporal?
Absolutamente. La letra de “O xardín” está inspirada en este preciso momento de la historia, e intenta con unos pocos versos capturar la idea de la fracción de tiempo que supone la presencia del ser humano en la historia de este planeta, nuestro impacto y la rapidez con la que estamos diezmando una vida y diversidad asombrosa. Eso por no hablar de los misterios del mundo y el olvido de la magia, que evolucionó durante miles de millones de años. El planeta Tierra es “o xardín”. Siempre hay una lectura contemporánea en nuestra música, de un modo u otro.

En "O que mora no lume" hay un verso que se repite como un mantra: "céibame da miña teima" ("líbrame de mi obsesión"). Es un mensaje bastante potente. ¿A qué "teima" te refieres? ¿Es una lucha interna personal, una reflexión sobre las obsesiones que nos alejan de nuestra esencia, o algo por el estilo?
“O que mora no lume” fue la primera canción que compuse para “O Xardín”, justo al volver de Alemania… Concentré mucha energía en esta canción, que es especial para mí. Habla de desprenderse de nuestra “falsa persona”, de que lo más grande se encuentra a menudo en lo más pequeño. Como tú dices, de no alejarnos, o de reencontranos con nuestra esencia. Habla de estar en paz con quien realmente somos, con nuestra personalidad desnuda, para lograr habitarnos y lograr reconocer esas piezas estéticas que vestimos, actitudes u opiniones que tomamos prestadas sin ni siquiera analizar, por tantas razones, a menudo muy vacías. Habla de dejar volar lo que ya no queremos en nuestra vida, y hacer sitio para que lo nuevo y deseado entre, o que la esencia única y distintiva que cada una llevamos dentro aflore, para que las piezas de nuestra vida y nuestro entorno estén en armonía unas con otras.

La mitad del disco es instrumental, algo habitual en vuestra música. ¿Funcionan estas piezas como capítulos de una misma historia o son entidades independientes? Ya está más que demostrado que no se necesita una voz para transmitir emociones (ahí está el jazz, post-rock, electrónica, mucho folklore y música clásica...), y vuestro caso es otro claro ejemplo.
Sinceramente, nunca es premeditado, realmente siento que algunas de las piezas se expresan mejor solo con música. Tal y como me lo preguntas, te diría que estas canciones instrumentales funcionan como piezas del gran cuadro que sería el disco, como una especie o serie de lazos de unión.

Aunque a menudo se os etiqueta como dark folk, y vuestra música es nostálgica y atmosférica, las letras no proyectan un mensaje realmente oscuro -salvo alguna excepción- si te paras a leerlas. Se respira morriña, sí, pero parece más un canto a la belleza de la naturaleza, a los paisajes, a los animales... A mí, personalmente, algo como una noche en el monte con la lluvia cayendo me transmiten paz y hasta en parte cierto aislamiento en la naturaleza me acaba liberando un poco de las cuatro paredes de la ciudad. Además, veo casi más "deprimente" (por llamarlo de alguna manera), tener luz hasta las once de la noche y dormir a más de veinte grados. Pero bueno, ¿qué opinas de esta percepción sobre vuestra música? Nadie mejor que quien la crea para responder a esto a pesar de las percepciones puramente individuales.
Concuerdo contigo, y lo he comentado en varias ocasiones en entrevistas, pues es una pregunta algo frecuente. Yo escribo y creo la música y letras con la convicción de que se dirigen hacia la luz. Creo que el termino dark folk se nos aplica a menudo por la melancolía, el romanticismo o la introspección que en muchas de nuestras canciones se respira. Pero nuestra intención es abrir esas puertas que esconden lugares oscuros para que en ellos entre la luz. Sangre de Muérdago suena a menudo íntimo e introspectivo pero es un mensaje abierto, habla de los tiempos presentes, busca las esencias, las conexiones, el amor y el recuerdo de que nuestra felicidad es directamente proporcional a lo felices que hacemos a las y los que nos rodean, no solamente seres humanos sino la entera fauna y flora.

"O Xardín" cierra su parte lírica con una alusión al anhelo de vivir de forma sencilla, en armonía con el entorno, como una gralla (el ave, entiendo). El reino animal juega un papel importante en vuestras letras. ¿Es una metáfora de las complejidades humanas? Parece que la gente está cada vez más desconectada de su entorno, rindiéndose a un capitalismo que solo entiende el avance como ir a un centro comercial a gastar pasta y comer regular. Ojo, esto no invalida ni es incompatible con nada, pero a veces las prioridades más esenciales parece que se van perdiendo y que la funcionalidad y productividad unidas a un consumo masivo y rápido son el fin de todo. Perdona si se me ha ido un poco la pinza pero ¿qué opinas al respecto?
“A gralla” es una metáfora, sí. Cuenta la historia de una graja que dedicaba sus días a hacer el bien y a ayudar a los y las demás habitantes del bosque y al bosque en sí, pero las gentes eran incapaces de verlo, lo único que veían es un pájaro negro y feo al que despreciaban por su “fealdad” estética, ajenos a su extrema belleza. Esta canción en particular habla de toda esa gente que se dedica a hacer el bien, a ayudar a las y los demás, a crear belleza, arte, o prosperidad y alegría a cambio de nada, mientras la sociedad se empeña en cerrarles las puertas o despreciarl@s solamente porque no encajan en o no siguen los estándares, ideales o estereotipos del “imaginario” social.
La segunda parte de esta pregunta puede tener mucho desarrollo, así que voy a intentar sintetizarlo diciendo que hoy parece que no llega solamente “mirar a nuestro alrededor” para analizar y comprender. La desconexión y la ausencia de conciencia y consciencia es absolutamente abrumadora. A menudo no hay ni ese interés por aprender, comprender, escuchar, empatizar. La capacidad de diálogo desaparece, la indiferencia y la anestesia social se apodera del mundo de los humanos y hace mucho que tanto individual como socialmente la aplicamos a lo que nos rodea. Aun así, intento ser positivo, y quiero pensar que hay infinidad de gentes en el mundo que solamente desean vivir su vida en paz. Sinceramente, una de las principales prioridades de mi vida es que mi entorno sea lo más cariñoso, empático y amigable posible, y creo fervientemente que es el caso de millones de personas. Tristemente, vivimos en un sistema en el que los deseos de la mayoría son invisibles, y en el que pensar creativamente brilla por su ausencia.

"La forma de expresar emociones evoluciona con nuestro aprendizaje también, y me siento muy feliz de según pasan los años, poder expresar cada vez más emociones diferentes a través de la música"

Llevas siendo fiel al idioma gallego desde 2007 y lo has llevado por todo el mundo. ¿Ha sido una herramienta que potencia el misterio y la identidad de vuestra música o en algún momento ha supuesto una barrera? Por cierto, ¿cómo fue poner a cantar en gallego a una leyenda como Steve Von Till en "Xuntas"? Hay gente en España que finge hasta dificultad para pronunciar cuatro palabras cuando viene a veranear a Galicia. Es hasta curioso.
Para mí es algo que nunca pensé conscientemente, es mi lengua natal y simplemente la uso. Aun así, el cantar en una lengua minorizada, creo que ayuda más a potenciar el misterio que otra cosa, o por lo menos yo jamás he sentido ninguna barrera por causa del idioma, así que como tú dices, probablemente tenga esa facultad de herramienta. Hemos tocado en numerosísimos países y siempre hemos recibido una respuesta muy positiva. Con Steve fue una maravilla, y estuvo super dispuesto y contento de cantar en gallego. Cuando me envió sus voces y las escuché en casa, así a pelo y sin el resto de la música, me emocioné mucho, algo en mi todavía alucinaba al escucharlo.

Te lo habrán preguntado docenas de veces, y la respuesta seguramente sea que no has abandonado nunca el espíritu punk pero, ¿qué queda de ese Pablo más crusty/agresivo/antitodo que gritaba delante de un micro sobre lo que le removía? ¿Han cambiado de alguna forma esas prioridades o la forma de expresarlas? ¿Sigues escuchando música de este rollo o te has rendido totalmente al folklore? No te cortes, y aprovecha si quieres para dar alguna recomendación reciente de cualquier cosa que te haya molado últimamente o que tengas en bucle: un disco, una peli, libro, serie...
La verdad es que a pesar de que la única constante en la vida es el cambio, ese espíritu lo siento muy inquebrantable y en plena forma. Habita tanto en mí, como en Sangre de Muérdago o en otros proyectos que desarrollo actualmente. La forma de expresar emociones evoluciona con nuestro aprendizaje también, y me siento muy feliz de según pasan los años, poder expresar cada vez más emociones diferentes a través de la música. De todos modos, ya que preguntas, en el presente toco en una banda de podemos decir doom/rock llamada Ánimas, y parece que una nueva banda de hardcore punk bien salvaje también está emergiendo, se llama Lamia. Las prioridades no han cambiado realmente y sigo cantando a la libertad, naturaleza, amor, respeto... Últimamente he estado escuchando bastante a Constantinople y algunos viejos discos de Anathema, y estoy leyendo “La sabiduría de los búhos” de Jenniffer Ackerman entre otros. ¡Todos recomendados!

En los créditos de Bandcamp del disco aparece un "bye bye haters". Sé que es una gilipollez recalcarlo, pero me llamó mucho la atención. ¿Es una frase sin más o realmente tenéis gente que os critica o no os toma en serio? ¿En el folk también hay una inquisición con desdén persiguiendo la pureza del estilo como en el metal o hardcore más rancio?
Pues esa frase no va dirigida a nigún “hater” nuestro. La frase anterior dice “thank you to all the lovers in this world...”, y la frase se refiere a “haters” en general, alrededor del mundo. Gente que odia, pero no específicamente a nosotros, que personalmente nunca hemos sufrido nada de esa naturaleza directamente. Imagino que hay gente a la que no le guste nuestra música o mensaje, pero bueno yo hablaba de otros niveles de odio, quiero pensar. Aunque inquisiciones las podemos encontrar en todas partes a estas alturas de la evolución humana.

Para ir terminando, y con sinceridad, ¿crees que "O Xardín" es el disco idóneo para que alguien se adentre en vuestro universo? Si no, ¿cuál dirías que es la mejor puerta de entrada? A nivel totalmente personal, creo que "O camiño das mans valeiras" es una opción fantástica, aunque no me caso con nadie.
Creo que es un disco idóneo para eso, sí. A día de hoy probablemente lo elegiría de primero, ya que es el que mejor representa el sonido actual de la banda. Aunque “O camiño das mans valeiras” también me parece perfecto! O en realidad, cualquier disco después de ese. Cualquiera de los anteriores diría que no.

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