Nocturna se encuentran presentando “Sombras”, su primer disco de estudio. Para entenderlo hay que remitirse a unos inicios marcados por la pandemia. “Es un proyecto post pandemia. Al cortarse todo, fue una forma de juntarse y evadirse de lo que estaba pasando. Con esto tenías la libertad de estar con los amigos”. Pronto vieron que el proyecto podía ir más allá de una simple vía de escape. “Empezamos pasándolo bien, pero, de repente y al hacer canciones, vimos que había cosas interesantes”. La formación inicial también fue cambiando. “Nos dimos cuenta de que queríamos avanzar un poco más. Nos quedamos nosotros dos, que ya sabíamos a donde queríamos ir, y después llegaron Jorge (batería) y Robert (guitarra)”. El paso de la diversión a algo más serio se dio de forma natural. “Pensamos que, habiendo material, actitud, ganas y creatividad, lo que tocaba era currárselo. Nos pusimos las pilas rápido”.
"Queríamos que el directo fuese algo oscuro y con emoción ambiental"
A partir de ahí empezaron a preparar canciones y directos con una idea clara. “Queríamos que el directo fuese algo oscuro, con emoción ambiental, por lo que ambas cosas fueron de la mano”. Aunque llevan poco tiempo, ya han tenido tiempo de experimentar algunos cambios. “Al principio las canciones tendían a ser un poco largas, de seis o siete minutos, y con cierto punto psicodélico. Pero hubo un pequeño clic que nos hizo crear temas más directos. Ahora van surgiendo sobre líneas de bajo, y vamos añadiendo capas. Eso hace que sean un poco más directas, que se dispersen menos”. Todo este proceso evolutivo desemboca en su primer disco, que inicialmente iba a ser un EP. “Hay canciones que se grabaron hace tiempo, que iban a formar parte de ese EP. Pero no salía a cuenta sacarlo por costes, así que preferimos gastar algo más, sacar un disco y que quien lo compre pueda adquirir algo con más cantidad de música”. A ello se sumaron las dificultades del día a día. “Somos gente con otras actividades. No siempre es sencillo quedar para ensayar, tocar o grabar. Todo se va alargando y al ser 100% autogestionado los plazos se van demorando”.
Saben que su propuesta no es masiva. “Somos una banda de nicho. Entendemos que nuestro estilo no le va a gustar a todo el mundo”. Tampoco les resulta fácil definirse. “Somos una banda de estilo, y al mismo tiempo no sabemos muy bien en cuál estamos. Eso puede ser algo bueno, porque podemos entrar en variedad de sitios... o malo porque no cuadramos realmente en ninguno”.
También señalan problemas como la falta de salas en su ciudad: Pontevedra. “No hay muchos sitios en donde tocar. Estamos un poco más aislados, si quieres tocar tienes que salir a la carretera. Cuesta mucho dinero”. Y reclaman otro modelo. “La gran lacra son los macrofestivales, el consumo de música sin profundidad. Ojalá que vuelva la cultura de tocar en locales, que la gente quiera ir a conciertos de bandas pequeñas por el hecho de descubrirlas”. El deseo como banda es sencillo. “Queríamos sacar música: ojalá la gente la escuche y la disfrute, y que dentro de unos años sea un disco que pueda seguir funcionando”.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.