La ducha como espacio donde surgen las ideas más brillantes ha tenido, al igual que la solitaria habitación de hotel, un rango de popularidad comúnmente muy aceptado. Sin embargo, las cocinas son a menudo las grandes olvidadas del imaginario pop y no debería ser así. Fue en una cocina donde afirman que nació la primera canción compuesta por Mick Jagger y Keith Richards. Y también ha sido entre fogones donde Maria Jaume y su pareja, el músico y productor Lluis Cabot, idearon el concepto sobre el que se vertebraría su reciente "Sant Domingo Forever". "Recuerdo muy bien el momento porque creo que siempre pasan cosas muy mágicas en las cocinas" La que responde a mis preguntas en la cantante mallorquina, que se ha acercado hasta la redacción de Mondo Sonoro para explicarnos todo ese universo de verbena, fiesta y celebración que se esconde y vertebra las canciones de su nuevo álbum: "Estaba con Lluís y hablábamos de que 2025 había sido un buen año, en el que había pasado cosas increíbles pero que, al final, lo que te llevas de todas esas experiencias, es valorar a la gente que realmente sí que tienes cerca y que está a tu lado siempre. Fue a partir de ahí cuando surgió la idea de la fiesta mayor como un lugar donde se combina toda esa gente. La que igual no querrías ver nunca más, la que te ha hecho daño, con la que quieres un montón. Fue llegar a esa idea y que de repente se nos abriera todo un mundo de posibilidades". Cierto "Sant Domingo Forever" es un álbum conceptual en el que se combinan un buen número de experiencias, emociones y recuerdos. "Tenía un montón de cosas con las que jugar y de las que hablar en base a mi experiencia personal, de cómo había sido mi infancia, mi adolescencia, mi relación con el pueblo". Y todo ello trenzado de esa melancolía de la que ya no vive en su añorada Isla, pero que le ha servido a su vez para hacer la paces con un pasado que no regresará jamás. "El disco ha sido mi manera de reconciliarme con algunos momentos de mi adolescencia con los que no me sentía tan cómoda". Una época en la que sueñas con marchar de un pueblo que se te queda pequeño, pero al que ahora miras con la añoranza propia del que ya no está. "Hay un montón de gente que mataría por estar allí. De hecho ya nos están quitando las casas".
"La nostalgia ha estado ahí muy presente desde el primer disco y también la manera de contar historias, de transmitir"
Si bien "Sant Domingo Forever" empezó en una cocina, su elaboración a fuego lento se ha perpetrado en una pequeña habitación del piso, en el popular Barrio de Horta de Barcelona, donde conviven Maria y Lluis. Un trabajo de orfebrería sonora realizado en el ordenador a base de combinar diferentes plugins con efectos de sonido y pregrabados para ir encontrando esa peculiaridad que, en el caso de Maria Jaume, cada vez está más clara y asentada: "En este disco creo que hay un paso importante tanto a nivel lírico, como también a nivel sonoro. Es como que con el anterior disco ya probé cosas con las que me sentía cómoda. Cosas más mainstream o más latinas o más pop en general. Pero ahora estoy encontrando cuál es mi personalidad dentro de todo esto y, aunque creo que siempre ha estado bastante presente, es cierto que en este disco sí se siente cuál es mi voz". Y todo desde un proceso compartido realizado codo con codo. "Está muy claro que este disco es muy de los dos, y sin Lluis no lo hubiese hecho ni de coña. También es verdad que ya hace años que curramos juntos y que no es el primer disco que hacemos, y eso hace que cada vez sepamos mejor cómo hacerlo... Tenemos una complicidad que sería imposible tener ahora mismo con otro productor u otro compositor. Nos conocemos tanto, pensamos tan igual, tenemos también tanto tiempo juntos para poder discutirlo y hablarlo e ir teniendo ideas... Lo entendemos tan igual que donde no llega uno, llega el otro. Y, aunque nos parezcamos mucho, los dos tenemos cosas muy diferentes. Todo esto unido, es lo que hace que mi proyecto sea como es". Sin embargo, no todo ha sido un lecho de rosas, y compartir tantas horas de encierro con tu pareja puede acarrear sus dificultades: "Ha habido momentos de mucho agobio y de estar cansados el uno del otro. Y es lógico porque hemos estado juntos todo el día durante muchos meses y es una cosa que desgasta. Y encima, al hacerlo en casa, es como que los roles se desdibujan. Ya no saben si es tu novio, tu productor, tu compositor, está todo como muy mezclado. Y es verdad que a veces nos teníamos que poner reglas de: ¡vale! a partir de las 9 está prohibido hablar del disco e intentar cambiar de chip, porque de lo contrario es cierto que te consume mucho".
Lo que no cabe duda es que "Sant Domingo Forever" es un álbum que va a contribuir a apuntalar aún más si cabe la carrera de Maria Jaume. Y todo gracias a su peculiar forma de combinar ese festivo pop electrónico con unas historias que nos interpelan como humanos para volverse universales. Una forma de narrar que no se olvida de los efluvios folk de sus primeros pasos. "Es verdad que musicalmente he cambiado mucho, pero creo que siempre hay pilares que se mantienen. La nostalgia ha estado ahí muy presente desde el primer disco y también la manera de contar historias, de transmitir... Y a la vez pienso que este es el disco que mejor conecta con mí yo más joven, con todos mis yos de diferentes épocas".
Don Disturbios

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