Mala Gestión es un grupo formado en el cole que, en sus inicios, hacía covers, sobre todo de Green Day y de Elvis. Según explica Pablo, “un profesor animó a Héctor a montarse un grupo porque era el típico niño que se metía un lápiz en la nariz y después no se lo podía sacar. Así por lo menos usaba el lápiz para pegar a un tambor”. Luego, se fueron juntando el resto de miembros y de repente un día se les ocurrió componer. Les salió supermal. No fue hasta que Elías escribió “Dios me tiró un Ducados rubio” que consideraron que, por fin, habían hecho un tema grabable.
Desde aquel primer single, comparten con Los Chivatos de Ana Frank el reconocimiento de ser, con toda probabilidad, los pioneros del Ñunk. En palabras de Elías, este género es “un parche de mierda que nos inventamos para no tener que decir si hacemos punk o rock, pero que no sirve de nada porque la gente sigue preguntando qué coño es”. O en menos palabras: “El Ñunk son los amigos que hacemos por el camino”.
Durante estos años de carrera, su música ha vivido una evolución constante en base una necesidad: “Hacemos temas muy malos y no podemos hacer temas tan malos. Queremos que sean, por lo menos, temas escuchables”. Dentro de este proceso creativo han ido moldeando su forma de sacar los temas adelante. “Antes decíamos: Eso suena muy rock, a tomar por culo. Eso suena muy pop, nos lo cargábamos. La clave ha sido el poder coger algo y moldearlo para que nos guste. A veces salen temas más paradetes y otros son más movidos. No nos mola cortarnos en el sentido de pensar: este disco tiene que sonar a Viagra Boys con un golpe en la cabeza cuando eran pequeños. Ese no es nuestro estilo”.
“Es muy fácil escribir “Ni un palo al agua” o “Noche de Casino”, porque es como ¡Jaja, la polla y los huevos! Y todos nos reímos. Pero cuando es algo más sincero, cuesta mucho.”
Sin embargo, para ellos las letras siguen siendo un tema complicado. Por este motivo, Elías decidió mandar un mensaje en caso de que “algún día, en algún momento, en algún universo esto lo lee alguien que está intentando escribir letras”. Un mensaje que, para sorpresa de Hector, reproduciré tal cual, sin evitar ninguna de las ocho veces que dijo “puta mierda”.
“Yo escribo una letra y digo ¡Vaya puta mierda! Y escribo otra y digo ¡Vaya mierda, peor todavía! Y lo borro y hago otra y digo ¡Vaya puta mierda!". Y hay un momento en el que llevas cuatro letras escritas, lo lees y dices, en verdad igual soy yo. Pero en el fondo sabes que no, que es una puta mierda. Si a alguien le pasa... Primero, las letras que has escrito y piensas que son una puta mierda, seguramente tengas razón, son una puta mierda. Pero por lo mismo, cuando escribas una letra que piensas que no es una puta mierda, seguramente tengas razón. Y de ahí, ya pues eso, si quieres hacer canciones de puta mierda, utiliza lo primero que te salga. De hecho, es muy fácil escribir “Ni un palo al agua” o “Noche de Casino”, porque es como ¡Jaja, la polla y los huevos! Y todos nos reímos. Pero cuando es algo más sincero, cuesta mucho. Entonces, un poco de confianza, que si has escrito una letra buena en tu vida es que algo puedes hacer bien”.
Algo que descubrí, independientemente de su poca facilidad para hacer letras, es que son capaces de sacar inspiración de los sitios más insospechados. Al contrario de lo que pueda parecer, “EX-EX” no es una versión de “Friday I'm in Love”, sino que coge la estructura de “Beso en un portal” de Cora Yako. “Sandalias” nació porque Elías le vio futuro a una base que Héctor hizo para sí mismo porque le apetecía hacer un tema tipo The Prodigy. La idea de la letra vino de que se acababa de comprar unas Birkenstock. Según Elías, “son las sandalias oficiales del PSOE, pero de votar tanto a Pedro Sánchez que acabas siendo de derechas, todos las llevan”.
Además, “Si es tu culpa” nació a partir de dos conceptos. El primero es “la peña que se deja la farlopa, como rollo el lobo de Wall Street, y dan charlas en plan la coca os jode la vida. Ponen fotos de fondo y, en vez de salir ellos llorando, enseñan fotos con sus colegas donde acaban de salir de un concierto de Iron Maiden, han metido 500 pavos en el blackjack y han perdido todo, pero se lo están pasando de puta madre”. El segundo, “I know I'm not perfect” de The Reason, ya que “si te pones a leer la letra, es de auténtico hijo de puta, de perro, de manipulador clase tier S”.
Todos estos temas están incluidos en “Hacemos lo que podemos” un disco en el que han puesto grandes expectativas. Sobre todo Elías, que espera que vaya bien porque está “hasta los cojones de la uni”. Pero también porque cuanto mejor les vaya, más tocarán en directo, que es lo que más les mola. El éxito no está asegurado, pero afirman que irá bien porque “Dios provee y Dios da lo que tenemos que tener”.
Por el momento, los chicos tienen programados nueve conciertos en el marco del tour “Haremos lo que podamos”. Según Pablo, lo que más espera Héctor es “comer muchos nuggets y fumarse un porro para irse a dormir temblando”. Pero nos centraremos en que les gusta mucho comer, sobre todo cuando van de gira. De hecho, me informaron de que hace poco fueron a un buffet libre japonés y pidieron ocho raciones de “sushi que sabía puta mierda con queso fundido”. Elias acabó vomitando.
Ya en el aspecto musical de la gira, Pablo también proporciona información de lo que podemos esperar de cada uno de ellos cuando tocan en directo: “Joan se queda en una posición de power metal y no se mueve. De hecho, le he visto tocar con Anorak. Guille ahora se ha comprado un cable inalámbrico y parece una rumba. Héctor se copia de Travis Barker. Elías no hace nada, es buen frontman, pero no sé por qué. Y yo me siento mucho en el suelo porque me canso y necesito descansar. De hecho, una idea que hemos tenido alguna vez es parar un bolo y llevarnos una cachimba”. Pese a esto, afirma: “Canciones buenas, no, pero tocamos guay”.
“No nos gusta beber antes de tocar y en los conciertos siempre viene el típico que dice: En mis tiempos los rockeros se tomaban cuatro cubatas y se hacían un solo de guitarra. Hacían la pentatónica.”
Por desgracia, si algo caracteriza Mala Gestión es que, aproximadamente, por cada fan de la banda hay unos progenitores detrás que los critican. En general, hay gente que no los toma en serio. Respecto a este fenómeno, Elías opina: “Está de puta madre ser un paleto. Pero, cállate, no me importa. En plan, vete a la mierda. No me tengo que justificar ante José Manuel de Ávila, que no entiende Batido de Caca”. Sin embargo, hay otra cara de la moneda que desconocía. Pablo explica: “A mí lo que sí me jode es que se piensen que estamos todo el rato de coña. Porque después te viene peña y tal y te trata como un mono de feria. Por ejemplo, no nos gusta beber antes de tocar y en los conciertos siempre viene el típico que dice: En mis tiempos los rockeros se tomaban cuatro cubatas y se hacían un solo de guitarra. Hacían la pentatónica”.
Después de comentarme esto, decidí darles dos opciones para continuar con la entrevista. Podía hacerles preguntas en las que pudieran demostrar a los Jose Manuel que, en efecto, no son monos de feria. Pero también estaba la opción de hacerles preguntas de mierda sacadas de Twitter. Por suerte, escogieron responder a todas.
La situación, el clima político y el surgimiento de la derecha en Europa es sin duda alguna el tema que más les preocupa actualmente. Dicen: “Está muy peligrosa la cosa. En la rueda de prensa de Rufián con Sara Santaolalla es la primera vez que hemos visto, desde hace mucho tiempo en política, a una izquierda reactiva y realista que está viendo aquello en lo que se está comiendo terreno la derecha extrema en España. Va tocando que ya nos dejemos un poco del PSOE y de esta pasiva agresividad con la derecha y de permitir que entren a sitios donde no deberían. Creemos que está muy bien la iniciativa que está viendo de frenar un poco este movimiento porque en Alemania, en Italia, en Estados Unidos lo que está pasando es terrible. Que la Comunidad de Madrid esté dando la medalla de la comunidad a Estados Unidos parece apoteósico”.
Por otro lado, su idea del éxito viene muy apartada de la idea de ganar dinero de la música: “Triunfar en la música es hacer una creación de la que te sientas orgulloso, que le pueda servir de algo a la gente. Preferimos estar cómodos a pesar de que nos escuchen tres personas a vivir de ello. También una gran parte de lo que nos gusta es que, a pesar de llevar muchos años conociéndonos, todos somos más colegas que antes. Si alguien tocara en el Movistar Arena pero nos odiamos porque alguien se ha quedado con la discografía en un juicio no sería triunfar en la música”.
Para quien le interese, las respuestas a las preguntas de Twitter las resumiré en forma de datos curiosos. Nunca habrá un “Dios me tiró un Ducados rubio 2”; fue un golpe de suerte y no volverá a pasar. No tienen nada en contra de los calvos, solo proyectan el miedo a su futura alopecia y, de hecho, estarían encantados de acariciarles las cabezas. Sin embargo, Elías los asocia a “José Manuel, que critica todo lo que puede, odia a Irene Montero y bebe whisky todos los días y luego le pega a su hijo”. En total, siete de sus amigos han tenido sarna, pero “Todos mis amigos tienen sarna” la escribieron por alguien que en realidad nunca la tuvo. Héctor considera que cada vez se parecen más a Carolina Durante porque “últimamente vienen muchas cayetanas a los conciertos”. Joan podría haber leído 700 libros, visto 2.500 películas o andado 18.000 kilómetros en el tiempo que le ha dedicado al League of Legends. Héctor y Elías leyeron “Relatos macabros” de Edgar Allan Poe en primaria “como todos los niños españoles”. Y, si su manager hubiera visto estas respuestas antes de que se publicaran, les habría mandado un audio de tres minutos donde nos diría “sois mongolos, pero sois la polla”.
Por último, no me gustaría dar por finalizada la entrevista sin mencionar que Joan fue, seguramente, la primera persona en la historia de Mondo Sonoro en pagar una factura mientras le entrevistan. Un hecho en el que insistió que se le fuera reconocido y al que he decidido dedicar estas últimas líneas.

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