Party Of One se encuentran en esa fina línea en la que tanto pueden pasar a convertirse en auténtica banda de culto como, por el contrario, sus discos pueden acabar por ser recuerdos de familia junto a fotos de graduación o trofeos del equipo de béisbol. A Party Of One les pasa como a aquellos primeros artistas naïf cuyas obras eran consideradas una mierda por la inmensa mayoría de crítica y público. Pero, ¿acaso es la espontaneidad un defecto? ¿O es que todas las obras han de ser pulidas y digeribles con facilidad? Para Eric Fifteen (guitarra y voz), las reglas del juego de la música le importan bien poco. De hecho practica un tipo de música poco corriente ya que combina a su antojo melodías pop con actitud punk.
| "Hay autores que usan arcos iris, castillos o lo que sea. Yo prefiero las imágenes negativas" |
Sus letras son crudas, evitando a toda costa hablar de la belleza de la vida, el amor o demás sandeces que se supone deben nutrir a la perfecta canción pop. El propio Fifteen nos da su punto de vista: "Las letras de las canciones de este disco son el resultado de lo que estaba sucediendo en mi ciudad cuando las escribí. Estaba rodeado de bandas que escribían unas letras que no tenían nada que ver con la realidad. Mucha gente de aquí escribe sobre follar, beber o drogarse. Yo me sentía muy discordante con esa actitud y dejé constancia en nuestro primer álbum, ´Dead Violet Shannon´. Pero no acabé de quedar satisfecho, así que decidí continuar abordándolo en el siguiente disco". Pero su crudeza no se limita a las letras, en su sonido también se refleja todo este asqueo hacia lo que le rodea. Como ejemplo, nada mejor que "Shoutgun Funeral", el primer single del álbum. "Esta canción habla de un chaval que amenazó con quitarse la vida de un disparo y accidentalmente hizo un agujero en el suelo. Le metieron en una clínica para enfermos mentales durante una semana, un tiempo que para nada considero el adecuado para solucionar el problema. Además, nadie se paró a pensar por las causas que le habían llevado a aquella situación extrema. Simplemente lo encerraron, le dieron un montón de drogas que no le iban a servir a integrarse en su entorno. El asunto me puso fuera de mis casillas. Entonces decidí escribir la canción". Fifteen parece seguir su propio libro de ruta. Mirando los títulos de las canciones que conforman su nuevo disco aparecen los nombres de las ciudades de Belgrado y Bagdad. Le pregunto si en cierta manera son una banda de protesta. "¿Sobre qué se supone que protesto? Estas canciones son más bien pro-terroristas y pro-genocidio. En realidad, ´Bagdad Boogie´ no habla sobre Bagdad, tampoco recuerdo que Belgrado sufriera ninguna tragedia, mejor habría que decir que fue la responsable de una tragedia. Como ya le he dicho a otros periodistas, yo utilizo los asuntos cotidianos y las tragedias humanas para darle colorido a mis canciones. Hay autores que usan arcos iris, castillos o lo que sea. Yo prefiero las imágenes negativas. No es sobre lo único que escribo, pero es la dirección que quiero seguir. A la vez que protesto, estoy haciendo observaciones y creando escenarios. Soy un escritor y me gusta servirme de todas las herramientas dramáticas que estén a mi alcance".
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.