Hablamos de 1998. "Quelque Part" (Lithium/Green Ufos, 01), implacable continuación trufada de reminiscencias free, ruidos incómodos y una sección rítmica bestial (nueve personas en el estudio), llega dos años después con mucho por decir. ¿Por qué ahora existen Mendelson, si aquel álbum no era tan malo? ¿Quizás porque Michel Cloup dijo que han sido los únicos en llevar más allá el discurso de Diabologum? Pascal (cantante, guitarra y letrista) "En Francia ha pasado lo contrario, el primer disco fue más escuchado que el nuevo. Yo creo que éste es más directo, menos irónico. Quería que saliera hacia fuera, que se proyectara, así que estoy contento que aquí funcione. El porqué... Quizás porque hemos tocado más, porque somos mayores y estamos más seguros de nosotros mismos". En fin. Por si acaso, en este segundo álbum Mendelson se han preocupado más por los detalles, la historia, el sentimiento de vitalidad. "En el primer disco había una idea por canción; aquí trabajo más los textos, con diferentes planos, flashbacks, y no sólo un único narrador. Dentro del sonido, aquí hemos tenido un productor y hemos conseguido varios planos... Además, antes éramos sólo dos y, aunque tocáramos varios instrumentos, al fin y al cabo era la misma forma de tocar. Ahora tenemos más opiniones y formas de interpretar".
| "Nos gusta mucho el free y la improvisación, así es cómo nos encontramos la música, ensayando mucho" |
Desde luego y aunque el espíritu no varíe, el fondo sonoro ahora da miedo. "La gente que nos vea en escena pensará que el cambio es brutal, pero ya llevábamos tiempo tocando cuatro, con Mehir (Cohen) a la batería y Emmanuel (Bacquet) al saxo. Empezamos a escribir canciones nuevas, nos encontramos con el guitarrista (Noël Achote, también productor del disco). Ha sido más progresivo y natural de lo que pueda parecer, hasta llegar a ser siete sobre el escenario. Incluso en la furgoneta es más divertido, con tanta gente, y no siempre los tres mismos". Y tampoco hace falta ser una lumbrera para pensar en Coltrane u Ornette Coleman al escuchar los chirriantes saxos... "Nos gusta mucho el free y la improvisación, así es cómo nos encontramos la música, ensayando mucho. Me encanta la mezcla del contrabajo con el sonido de la guitarra eléctrica. Mis personajes están confusos, y eso se refleja con la música, con sus gritos, con la tensión. La diferencia entre nosotros y el free jazz es que el saxo tiene más que ver con lo que digo que con la melodía de la canción. Nuestras canciones se sueltan, y, al margen de ciertos códigos conocidos, no sabemos qué va a pasar entre cada una de las partes". Es de recibo hablar de la excelsa producción del disco, que hace que éste se plante fuerte, grave y sudoroso, como si tocaran en el salón de tu casa (ponte ´Le Brouillard´ si quieres entenderlo). "Hicimos una primera toma de sonido, con Noël, y después grabamos con la idea de que sonara cómo si estuviéramos tocando en directo. Luego, entre Noël, Peter Deimel y Michel (Cloup; Diabologum; Experience), pensamos en las mezclas, sampleamos algunos de nuestras tomas para convertirlas en algunos ruidos de fondo... Me gusta mucho cómo suena". Y para terminar, le suelto (no sin cierta precaución), la similitud entre la trayectoria discográfica de Mendelson y la evolución de Arab Strap desde el disco hasta el directo. "Sí, me gusta mucho ´Philophobia´, pero no les he visto en directo. Me gusta mucho lo que cuenta, cómo lo cuenta, su forma de cantar". Hmm... Pues bueno. "Quelque Part", quiero decir. Mucho.
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