Sigo insistiendo, aunque sus últimas composiciones les hayan dejado en tierra de nadie, a un paso de todo y de nada, Fireside son una gran banda, una banda arriesgada, creativa y siempre efectiva. Solo que donde antes había solamente guitarras aguerridas, ahora hay teclados, acordeones, efectos mil, mandolinas y un sinfín de arreglos que no han hecho sino enriquecer su propuesta. Eso sí, el disco no entra fácil, requiere calzador, calzador y buena voluntad, pero al final -y eso es lo importante- gusta. Tampoco esperen canciones efectivas y directas como las de sus anteriores "Fantastic Four" o "Uomini D´Onore". Para descubrir el porqué de su nueva orientación (del post-hardcore con tintes emo a no se sabe exactamente qué), conversamos telefónicamente con Per Nordmark, batería del grupo y miembro bastante menos popular que Pelle Gunnerfeldt, guitarrista, skateboarder y productor del setenta por ciento de los discos alternativos editados en Suecia. "Empezamos a grabar este disco sin tener ni siquiera una canción, con lo que los temas nacieron en el estudio y allí se desarrollaron. Solamente teníamos una visión de cómo queríamos que sonaran y fuimos experimentando hasta conseguir lo que buscábamos. Partimos de algunas guitarras y añadimos instrumentos, vemos qué tal quedan y si el resultado nos gusta ahí se quedan, aunque no lo hacemos en ningún momento con la intención de resultar complicados o extraños".
| "Somos un grupo de rock que hace lo que quiere y al que no le importa si el resultado suena a hardcore o a electrónica" |
Lo que sí evidencia tanta experimentación es la apertura de midas de unos músicos que hasta ahora circunscribíamos en las fronteras del hardcore, o si me apuran del post-hardcore. "Nosotros hemos escuchado música muy distinta desde siempre, así que nos inspiramos por direcciones muy diversas. Queríamos hacer un disco en el que probar muchas cosas distintas y hacer evolucionar nuestra propuesta desde los discos anteriores. Lo que ocurre es que se nos ha etiquetado como hardcore y nosotros no nos lo consideramos. Quizás los dos primeros discos tenían cosas en común con esa escena, pero creo que nosotros nunca hemos encajado en ese mundo. Somos un grupo de rock que hace lo que quiere y al que no le importa si el resultado suena a hardcore o a electrónica". En todo caso, esa libertad en lo creativo ha generado ya reacciones muy distintas y, por lo que parece, los propios miembros de Fireside son conscientes. "La mayoría de la gente está convencida de que éste es el mejor disco que jamás hayamos hecho, pero conozco a muchos otros que lo odian con todas sus fuerzas". Pues a mí no me cuente entre los segundos.
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