LA ELECTRÓNICA DEL SILENCIO
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LA ELECTRÓNICA DEL SILENCIO

Redacción — 23-04-2002
Fotografía — Archivo

¡QUÉ CORTEDAD DE MIRAS! DESPUÉS DE SU DEBUT "MANUAL" (99) Y DE SU MINI "SIX MODULAR PIECES" (00), LA PRENSA BRITÁNICA ENCASILLÓ SIN SONROJOS A APPLIANCE EN LAS FILAS DEL POST-ROCK Y DEL KRAUT CONTEMPORÁNEO. EL TRÍO DE EXETER ACABA DE PUBLICAR SU SEGUNDO LARGO, "IMPERIAL METRIC" (MUTE/EVERLASTING, 01), UN TAPIZ DE SONIDOS ELECTRÓNICOS, VOCES Y SILENCIOS QUE SI A ALGO SE PARECE -Y NO DEMASIADO- ES A UNA REVISIÓN CONTEMPORÁNEA DE LO QUE QUISIERON HACER GRUPOS COMO JOY DIVISION, DURRUTI COLUMN O IT´S INMATERIAL.

¡Que no todos los discos con instrumentales van a ser post! James Brooks, voz y varios, lo toma con resignación. "Puede que haya treinta o cuarenta bandas de kraut y otras tantas de post-rock, sea eso lo que sea, y a nosotros puede que nos gusten cuatro o cinco en total. Lo que pasa es que venimos de un montón de influencias. Estamos expuestos a la música todo el día, y es normal que nos salga por algún sitio, sobre todo las bandas inglesas de los ochenta, con las que crecimos". Cumplido el insoslayable trámite del "A qué se parece Vd.", valga decir que "Imperial Metric" es un gustazo, un paseo del brazo de una electrónica calma capaz tanto de crear texturas de apariencia flotante como de contener en los abiertos límites de los temas instrumentales toda la volatilidad de la esencia tecno-pop.

"Sin voz hay mucha más fluidez, puedes perder la dirección del tema, retomarla, cambiar la concepción... es muy interesante"

"En nuestro primer trabajo intentamos representar a la banda tan honestamente como pudimos, que las canciones sonaran como en directo. Por eso se grabó deprisa. Con "Six Modular Pieces" empezamos a trabajar con máquinas. "Imperial Metric" es la evolución lógica. Un disco de estudio en el que nos pudimos dar el lujo de trabajar tan despacio como quisimos". Se nota en la brillantísima panoplia de matices y detalles de un disco de aquellos que destapan sorpresas con el tiempo y cada escucha. Algo que, por desgracia, ya poca gente se toma la molestia de hacer, engullidos por la avalancha de novedades. Un trabajo de largo y lento desarrollo, tan importante por lo que dice como por lo que calla. "El espacio en la música es importante. El silencio permite al oyente entender lo que está escuchando, no simplemente oírlo. Nuestro sonido está compuesto tanto por lo que tocamos como por lo que no tocamos". Con afirmaciones así, tampoco extraña que quien no se esfuerce en sumergirse en el lago (y he dicho lago, no mar, por la tranquilidad de sus aguas) de su música los encasille rápido. Pero su trabajo está mucho más cerca del "Amnesiac" de Radiohead o de experimentación pop electrónica como la de Hyplar o National Skyline que del post arquetípico. "Intentamos combinar la creación de sonidos electrónicos experimentales con una base de canciones. Los instrumentales son más difusos que las canciones vocales, más coartadas por la estructura métrica. Sin voz hay mucha más fluidez, puedes perder la dirección del tema, retomarla, cambiar la concepción... es muy interesante". Lo es, como la estética de su artwork retro-futurista-avantgarde y su dedicatoria a Nicolai Ignatiev, el teniente-coronel de la Armada Soviética cuya histórica desobediencia a una orden probablemente evitó la tercera guerra mundial. ¡Un momento! ¿Valdría Mogwai meets Kraftwerk?

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