Kamikazes veteranos
EntrevistasPuffball

Kamikazes veteranos

Mikel Sola — 11-06-2003
Fotografía — Archivo

"No hay por qué andarse con rodeos, Motörhead es nuestra influencia principal. Básicamente, hard rock británico antiguo, como Tank, quizá Judas Priest… AC/DC, por supuesto. Y luego un puñado de grupos punk r´n´r yanquies como Zeke, Supersuckers, Dwarves…". En esos términos se expresa Forsberg, batería de la veterana formación escandinava. Y es que son treintañeros y llevan con su rollo kamikaze desde el 95, si bien no se han prodigado demasiado por nuestros escenarios: apenas un par de visitas (junto a No Fun At All y Terrorgruppe primero, después con The Peepshows). Con un nuevo trabajo bajo el brazo, Puffball saldrán de gira a finales de marzo, pero darán nuevamente la de arena, pues no piensan recalar en estos lares.

"Limp Bizkit representan todo lo malo de la música"

"Es una pena, porque nos encanta tocar en España. Tenéis una de las mejores escenas rock de Europa", regala los oídos el interlocutor principal. El cuarteto parece tener culturilla rockera y asegura que, a menos revoluciones, su música también presenta influencias de Whitesnake, los primeros ZZ Top o Lynyrd Skynyrd. En cuanto a el panorama musical actual, el baqueteador no tiene reparo en opinar que The Datsuns y The White Stripes son "bastante buenos", y tanto Linkan (bajista) como su compañero de sección rítmica se declaran grandes seguidores de Queens Of The Stone Age (sospechamos que la condición de ex Dwarves de Nick Oliveri les puede). Entonces, ¿es bueno que este tipo de bandas duras copen las listas? ¿También se aplica el criterio al nuevo metal? "Bueno, Limp Bizkit representan todo lo malo de la música", se abalanza Forsberg sobre la presa fácil. Aunque, a tenor de lo que afirman en los libretos, el ska les resulta aún menos tolerable, hasta dicen pertenecer a un club detractor. "Hoy en día es una broma. No sé, ¿quedan grupos ska? (…) Ninguno de nosotros lo aguanta, porque creemos que es música circense muy estúpida", arremete con saña. Los textos de Puffball no tienen demasiadas pretensiones, y llevan dos discos consecutivos -"The Super Commando" (Burning Heart/Mastertrax, 01) y este "Leave Them All Behind"- hablando de no se sabe bien qué "outlaw" (forajido). "Las letras intentan desarrollar una historia entretenida y eso es todo. No son políticas…". "No tengo ni idea de qué va la canción ´Outlaw´", interrumpe Linkan. "Sobre un tío que conduce en el desierto…", alega Forsberg en pleno desvarío. Así de campechanos son Puffball. Quizá no posean esa cualidad tan discutible llamada "actitud", pero al menos no venden motos: hacen lo que hacen porque les gusta, no porque quieran pagar el alquiler sin dar un palo al agua. Eso sí, en la actualidad son, junto a The Hives, el grupo de Burning Heart que más vende en Japón. Ahí es nada.

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