Justicia incendiaria
EntrevistasBoy Sets Fire

Justicia incendiaria

Nacho P. L. — 03-05-2006
Fotografía — Archivo

La historia de la música está llena de injusticias que los protagonistas de las mismas aguantan, bien estoicamente, bien mirando para otro lado, o simplemente pataleando de rabia en el suelo. Boy Sets Fire deberían reclamar una posición destacada en la escena hardcore, pero se contentan con poder publicar de vez en cuando discos. “The Misery Index: Notes From The Plague Years” (Burning Heart/Pias) es el último hasta el momento.

No vamos a marear la perdiz aquí sobre si el ser humano es ingrato por naturaleza o qué es lo que hace que olvide fácilmente determinadas cosas. Nos vamos a limitar a hablar brevemente de uno de los mejores discos en lo que va de año: “The Misery Index: Notes From The Plague Years”. Sus autores: Boy Sets Fire. “Es cierto que puede ser un disco más amargo. Si los tiempos son amargos, los apuntes han de serlo también. Hemos trabajado dos o tres años para preparar este álbum tras el anterior y hemos tenido algún problema o malentendido con las compañías en busca de algún single vendedor, incluso proponiendo que trabajásemos con alguien externo a la banda para ello, lo cual no hace falta casi que diga que es ridículo. Todo eso junto al clima social y político últimamente ha hecho que sí sea un álbum más amargo”. La llave maestra del trabajo es la rabia contenida, no tan evidente como antes, la intensidad como nota dominante a lo largo de canciones que abordan el hardcore-metal machacón de discos míticos como “After The Eulogy” pero también unas líneas melódicas casi perfectas que harán asegurar a algún fan trasnochado que el grupo se ha ablandado pero, ya se sabe, siempre nos rondarán adalides de lo absurdo.

"A veces sí nos sentimos menospreciados respecto a otras formaciones del género, es cierto"

Sin necesidad de escarbar demasiado se sigue viendo toda la autenticidad de los de Delaware. “Hemos intentado tratar la dureza del sonido de forma diferente, más intensa quizá, especialmente en las canciones de guitarras más duras. Un gran ejemplo sería ´With Cold Eyes´, que fue la primera del disco en la que yo grabé. En cuanto a los textos, es menos dogmático que el último disco. Quizá en ese sentido sí es más personal y menos, digamos, político. No es como si nos hubiésemos cansado de gritar en el desierto ni nada así, nunca nos vamos a cansar de eso. De hecho puede que ´Tomorrow Come Today´ fuera nuestro álbum más singular en ese sentido, el resto son más parecidos a éste en los textos”. Revelador en un disco en el que aseguran no querer cantar más sobre libertad, sino sentirla de verdad. El tema citado por nuestro interlocutor Nathan, el equilibrio de “Walk Astray”, la brutalidad de “Final Communiqué”, la claustrofóbica “Falling Out Theme”, intros jazz, chelos, pianos, ligeros vientos, la transparente comercialidad de “Deja Coup” o “(10) And counting”... es éste un disco lleno de matices por descubrir, capaz de superar pequeños sentimientos de rechazo inicial. Algo que el vocalista ataja de manera sencilla. “Me gustaría que fuera uno de esos discos que a cada escucha se van colando entre tus favoritos, aunque no creo que sea un disco que vaya a tardar en entrarles a nuestros seguidores”. Pero inevitablemente los aspectos externos a las meras creaciones musicales están ahí. En forma de modas, de estética, de movimientos, subgéneros, críticas, envidias, rumores, cotilleos y demás desperfectos. La voz de Nathan denota un hastío del tema que no puede esconder cierto resquemor. Quizá el que da tantos años haciendo lo que ahora muchos (los potenciales críticos con Boy Sets Fire) consideran el no va más de lo cool y alternativo. “Se ha hablado y escrito tanto sobre el hardcore que ya cansa, nosotros al menos es algo que no pensamos demasiado. Hacemos lo que nos gusta e intentamos mantenernos al margen de polémicas y teorías de los demás. Hay muchos grupos que en lugar de intentar mejorar su manera de tocar o de componer lo que de verdad se esfuerzan en mejorar es su maquillaje y su aspecto externo, su imagen. Pero eso es algo que ya todos sabemos”. Ahora sólo falta que por su bien y el nuestro encuentren comprensión en Burning Heart y Equal Vision, algo que de momento parece asegurado para una banda que lleva en esto más de diez años sin hacer más ruido del que hacen con sus instrumentos porque, sencillamente, no lo necesitan. “A veces sí nos sentimos menospreciados respecto a otras formaciones del género, es cierto. Es extraño porque es algo difícil de decir respecto de uno mismo, pierdes la perspectiva al tratarse de tu propia banda y encima puedes resultar algo engreído. De todas maneras, si no conseguimos tanta atención como otros grupos es algo que tampoco nos importa demasiado en el día a día. Lo que sí te puedo decir es que yo personalmente estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho como Boy Sets Fire”.

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