Irrésistiblement
EntrevistasLes Très Bien Ensemble

Irrésistiblement

Eduardo Ponte — 27-09-2005
Fotografía — Archivo

Si Patricia de La Fuente es la Sylvie Vartan local y Silvia Niza la angelical reencarnación de Claudine Longet, Suzette De la Grâce Fabergé es un liviano intercambio de miradas entre Jane Birkin y Françoise Hardy. Les Très Bien Ensemble re-evocan en “Doux-amer” (Elefant) esa Francia que (dicen) es tan valiosa e interesante. Sin extravagancias, sin ambiciones, con gusto, decoro y un punto, importante, de inocencia. "Très jolie et épatant", que diría Luis G.

Seis años después del Ep “Je Veux Être Un Symbol Sexuel” (Elefant, 99), la música de Les Très Bien Ensemble mantiene una vigorosa simpatía. Con el tiempo había dado un giro no completamente atinado buscando la elegancia, de una manera en que el encanto brutal del primer single parecía descolgado para siempre. Trufado de medios tiempos, “Chanson d´Amour” (Elefant, 01) hizo temer por la frescura que pide a gritos su francófona sesentacidad. -(Suzette) “Su producción pecaba de pretenciosa, nos detuvimos demasiado en los detalles y descuidamos el conjunto. No creo que le faltara chispa, pero sí quizás más espontaneidad”. Ahora vuelven a anteponer la intuición a la ciencia en un mundo, el suyo y el de su primer álbum, fervorosamente ensimismado, repleto de sensualidad y rasgos que apuntan continuamente a la evasión.

"Soy muy escapista. La realidad a menudo me supera, me resulta incómoda, difícil de seguir, absurda y terriblemente aburrida"

(Suzette) “Soy muy escapista. La realidad a menudo me supera, me resulta incómoda, difícil de seguir, absurda y terriblemente aburrida. Suelo huir de ella, una actitud que me trae un sinfín de problemas, claro. No acostumbro a estar muy ´aquí´, ya me entiendes. No puedo evitar estar en las nubes, sobre todo cuando lo que me rodea no me interesa. Soy de fácil dispersión, es mi cruz. Las vacaciones o más bien los recuerdos que tengo de ellas -porque como ésas, las de mi infancia y adolescencia, ¡ninguna!- son muy especiales. En esa época representaban la felicidad total. Es a este bienestar vacacional al que hago alusión en mis letras”. (Philippe) “Suzette me introdujo en la música de bandas sonoras francesas con el tema ´Vacances´ de Georges Delerue. La evasión es esencial en la música pop. Si una canción no te transporta a otro mundo durante al menos dos minutos, es un fracaso”. En la piel del obseso pop, la música de raíz francesa exige la más gentil delicadeza en su confección. Eso ya lo tienen. Además, la iniciativa de cantar en francés es claramente una elección. Por tanto, lleva implícita una acentuada intencionalidad o, en su defecto, una adherencia firme a la cultura de los vecinos del norte, en todas sus fértiles variantes. (Suzette) “Es posible que nuestra música recree una atmósfera más Françoise Sagan, más clásica y narcisista, más Colette, con constantes concesiones a la belleza. Pero Boris Vian y Michel Houellebecq me apasionan. El primero por ser el surrealista más grande que ha existido y el segundo por las enormes verdades que desvela. También me siento muy identificada con Amélie Nothomb, y mi personaje de ficción preferido es Le Petit Nicolas. Aparte de la francesa, la literatura norteamericana de los años cuarenta, cincuenta y sesenta también me gusta mucho. Carson McCullers es una de mis preferidas”. (Philippe) “Yo soy fan de Jacques Tati y me encanta su exposición de la Francia de postal, trastienda incluida. Me siento bastante identificado con Monsieur Hulot: torpe, solitario, pero bon vivant. Un claro ejemplo de que no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”. Bien sûr! Y si los sesenta y la influencia francesa son tan determinantes, quizás sea bastante revelador descubrir dónde acaba su influjo. Dos apuntes al respecto, ambos sugeridos por los mimbres de “Doux-amer”: 1) ¿qué es lo que representa una portada tan hippie y setentera?, y 2) ¿qué lleva a Les Très Bien Ensemble a confeccionar una canción -y una de las mejores, por cierto- a la medida del Raskolnikov de Dostoievski? (Suzette) “Cierto que la portada tiene un aire ´hippie´ que tal vez no encaje a la perfección con el contenido musical, pero no hay nada de malo en ello. Es bonita y sobre todo muy romántica. Respira un aire nostálgico con el que me siento muy identificada. Definitivamente es una portada Très Bien Ensemble”. (Philippe) “Musicalmente, los setenta son funestos. Entre el 72 y el 77 sólo soporto algunas horteradas. Y en Francia, hasta Etienne Daho, el desierto”. (Suzette) “En cuanto a Raskolnikov, es muy especial para mí, igual que Hamlet. Les tengo una gran simpatía. Representan al arquetipo humano con ética pura, es decir, propia, que crean sus propias reglas en función de su idea de justicia. Seres libres, autónomos, de gran sensibilidad. Son frágiles, vulnerables y fuertes al mismo tiempo. Son personas que tarde o temprano desaparecen: se suicidan, se aíslan, se vuelven ermitaños... Seguir tus propias reglas, vivir según tus principios significa ir a contracorriente, y eso desgasta mucho”.

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