Carga sus glándulas salivales con plomo envenenado. Para él, el street talkin´ no es más que una canción de cuna. Tiene más mala leche que Fernando Fernán Gómez. Grita como un Tiranosaurus Rex con almorranas. Cuando coge el micro no se oyen ni los grillos. Es el mejor. El hombre. The black male for sure. Hardcore negro, musculoso. El cabreo es monumental. "Están intentando ridiculizar el hip-hop y te aseguro que eso no vamos a permitirlo. Es nuestra cultura, se juega según nuestras reglas y nadie va a robárnosla para convertirla en un artefacto más de la moda. No vamos a dejar que la gente crea que el hip-hop es lo que están vendiendo ahora mismo los medios masivos. Ese es nuestro trabajo". Freddie Foxxx, también conocido como Bumpy Kunckles, es una fuerza de la naturaleza irrepetible, ofensiva, inconmensurable y aterradora.
| "Todos los fake niggas saben quién soy, saben quién es Bumpy y te aseguro que me respetan" |
Nadie se ha atrevido con él. Todos han caído en el beef -Eminem, Dilated, Jay Z, Nas, etcétera…-, pero el viejo Bumpy sigue intacto, esperando a que algún incauto le replique para comerse sus entrañas y saciar su sed de competición. Cuando es la hora del ajusticiamiento, cuando hay que llamar al pan pan y a Timbaland bazofia, él está ahí tensando los bíceps, rugiendo por lo bajini como un pitbull al que le han soltado una colleja. Posiblemente no hay otro MC de guerrilla más talentoso en el panorama rap actual. Freddie Foxxx es un torrente verbal sin mesura capaz de gastar una base y seguir rimando con el goteo de la cadena del váter como ritmo. Sin parar. La fiereza canina de su flow se combina con una habilidad incomparable para condensar el ego en dos párrafos, chulearle a todo quisque, defecar sobre el resto del mundo y encima hacernos reír. Pedazo de genio. "Se trata de poner a todos los hijos de puta que quieren jugar con nosotros en su sitio. Esta América corporativa trata de decirnos lo que tenemos que hacer desde fuera de nuestro juego. ¿Cómo puede alguien decirnos lo que tenemos que hacer en el rap, si nunca ha pertenecido a este movimiento?". Mr. Campbell es rap en estado puro, sin aditivos, sin colorantes, sin moñerías. Y no se crean que nos llenamos la boca con romanticismo barato, Bumpy Kuncks lleva siendo fiel al credo del realness desde mediados de los ochenta. Ha vivido la época dorada del rap -era un ávido comprador de mixtapes de Cold Crush Brothers-, ha crecido con los mejores rappers de Nueva York y, evidentemente, se ha revelado contra la mercantilización y desvirtuación de la cultura hip-hop. Ni una sola concesión. "Mi audiencia está compuesta por gente maltratada, que lo ha pasado mal. Todos los tipos en cuyo currículum figura una estancia en la cárcel. Todos los que no pueden pagarse un Rolex. Todos los que han sufrido, sea cual sea su raza". Aunque hiciera sus pinitos en una banda prescindible llamada Royal Nation allá por el 79 y probara suerte con Supreme Force en el 86, Freddie enseguida comprendió que su misión era enfrentarse a un micro en solitario. En el 89 edita su debut, "Freddie Foxxx Is Here" (MCA) y sólo consigue llamar la atención de los headz más irreductibles. Su segundo asalto, "Crazy Like A Foxxx" (Epic/Flavor Unit) no fructifica de ciertas desavenencias contractuales que dejan a Bumpy sin techo discográfico. Desde ese momento, nuestro hombre comienza a dejarse ver en featurings de altísima categoría junto a OC, Naughty By Nature y, por supuesto, Gangstarr. Una estrofa para el recuerdo en el clásico "The Militia", junto a Guru y Big Shug, le saca del underground más riguroso y le convierte en un MC de culto. Es entonces cuando se alía con Premier, Alchemist y Pete Rock para facturar uno de los mejores álbumes de la historia del rap, "Industry Shakedown" (2000). Editado en su propio sello, Kjac, este puñetazo una pieza de hardcore incorrupto que lleva los postulados underground a extremos casi radicales. Bumpy vuelve a surfear entre la élite de los micros y avisa que esta vez piensa quedarse. ¿La prueba? "Konexion", un álbum que no puede ser considerado una continuación de "Industry Shakedown", sino más bien un complemento. Y es que Pete Rock no ha producido ninguno de los temas del disco, lo que ha obligado al viejo Freddie a recurrir a Hidden Agenda, un productor correcto para salir del paso que no consigue hacer sombra a los dos temas de Premier -"Paine" es aterradora. "Quería grabar el disco con Pete Rock, sin duda, pero por un problema de tiempo no pudo ser, de modo que me busqué otras soluciones. De todos modos, tengo algunas canciones con Pete que editaré en los singles a modo de caras B". Cierto: el envoltorio sonoro no hace justicia al cabreo bilioso de Freddie, pero sigue siendo todo un placer escuchar sus textos, inacabables, inteligentes y destructivamente divertidos. Eminem a su lado es un gangoso intentado recitar a Lautreamont. Y punto. Comprad su disco de una maldita vez. "Vuelvo a ser yo mismo. Vuelvo a demostrar que no me gusta lamerle el culo a nadie. Todos los fake niggas saben quién soy, saben quién es Bumpy y te aseguro que me respetan. Y mientras Bumpy siga mandando en la calle, Bumpy seguirá sacando discos. ¡Seguiré siendo un grano en el culo!". Respetazo. Óscar Broc
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