Funk de laboratorio
EntrevistasSuper_Collider

Funk de laboratorio

Lluís S. Ceprián — 13-08-2002
Fotografía — Archivo

¿Quién había dicho que el funk y el soul eran estilos ya caducos que formaban parte del pasado? Para desmentirlo, Cristian Vogel y Jamie Lidell, comandando el proyecto SUPER_COLLIDER, acaban de lanzar al mercado “Raw Digits” (Rise Robots Rise/Red, 2001), el primer disco funk del siglo XXI.

Llámalo funk minimalista si lo prefieres, pero de lo que estoy seguro es de que este segundo disco de Super_Collider es una auténtica pieza de orfebrería que con el tiempo irá adquiriendo la relevancia que se merece. Digamos que han tardado tres años en construir tan magnífica epopeya de mil y un ritmos negros que se solapan y entrecruzan unos con otros. Contrariamente a lo que cabría esperar, el combo no fue incluido dentro de la programación del Sónar de este año, lo cual hizo llevarnos las manos a la cabeza a más de uno. Pero, en fin, como nos dijo Cristian, su presencia en alguna de nuestras cabinas a lo largo del verano está prácticamente asegurada. Así podremos admirar su extraordinario directo. (Cristian Vogel) “Hemos estado de gira presentando un gran espectáculo. Incorporamos a músicos de estudio como a Stevo (Chungking) al bajo y a un batería llamado Grant.

“Me gustaría creer que hemos encontrado el camino para hacer discurrir el funk a lo largo de este nuevo milenio”

Uno de nuestros nuevos recursos es hacer que los sonidos que generamos nosotros se escuchen a través de sus golpeos con las baquetas. Pero lo mejor de todo es ver a Jamie interactuando junto a nuestro gran amigo Pablo Fiasco, que es como si fuera el tercer miembro de Super_Collider”. Por suerte, tuvimos al dúo en nuestro país llevando a cabo tareas promocionales, así que aprovechamos la ocasión para que nos aclarasen un poco más su particular teoría de entender la música. Como no, nos vimos obligados a inquirirles por su nueva plasmación. ¿Podemos hablar de una evolución respecto a su debut, “Head On” (Loaded, 99) o se trata de un “empezar de cero”? (Jamie Lidell) “¿Podrían ser las dos cosas a la vez? Que es lo que yo creo. Igual para mucha gente es un punto y aparte y, para otra, se trata de una continuación. Mira, nosotros admitimos que cambiamos, pero eso sí, provocando algún efecto colateral o si lo prefieres... la música que hacemos sería como una sombra de nosotros mismos que se deforma cuando nos movemos, pero nunca se separa de nosotros. Realmente es una evolución pero para acercarte a ella necesitas un nuevo ángulo, un nuevo concepto quizá”. Lidell se expresa con el mismo grado de abstracción que queda de manifiesto en cada una de sus nuevas composiciones. Entonces, ¿en qué quedamos? Porque... diferencias entre ambos discos, las hay, de eso estamos todos de acuerdo. (Lidell) “Creo que ´Head On´ era más abrupto y, a veces incluso, era una masa de energía inestable. Por el contrario, ´Raw Digits´ pretende encontrar un lugar más hermético para nuestras extrañas ideas musicales. Le hemos construido una casa, un tanto extraña. Así que frótate tus pies antes de entrar por la puerta”. (Vogel) “Este disco es algo más frío y contenido en muchos momentos. La producción es fresca y limpia y hay algunos momentos realmente profundos”. Otro de los cambios que advertimos es que esta nueva entrega es definitivamente más funk. En “Head On” aún se apreciaban algunos devaneos houseros y sí que es cierto que el horizonte estilístico quedaba mucho más abierto. Ahora se han sumergido por completo en el legado dejado por Curtis Mayfield, Herbie Hancock, Funkadelic e incluso Prince, al cual aplican recortes a diestro y siniestro con el objetivo de encontrar nuevos estándares, más acordes con los tiempos que corren. (Lidell) “Me gustaría creer que hemos encontrado el camino para hacer discurrir al funk a lo largo este nuevo milenio. Aunque, siendo humilde, no creo que sea tan grande lo que hemos hecho. A mí me basta con arrancar, aunque sea algún susurro acerca de nuestro trabajo”. Cuando les pregunto por artistas que, de una u otra manera, se aproximen a su cosmología, la única referencia que obtengo es la de Rhythm & Sound colaborando con Tikiman; el resto del panorama parece estar desierto para ellos. De todos modos, tres años para grabar un disco parece mucho tiempo, sobre todo después de haber cosechado un éxito tan notable con su debut. (Vogel) “Ya nos hubiera gustado haberlo acabado antes, pero piensa que Jamie estaba viviendo en Berlín mientras yo seguía en Brighton. Era bastante complicado encontrar huecos en nuestras agendas. Piensa que tanto Jamie como yo, además de nuestros proyectos en solitario hacemos sesiones de Dj. Tuvimos que adaptarnos a diferentes maneras de trabajar. A veces hay que aplicar un sentido pausado y dedicado a los negocios, ¿no crees?”. Bueno, además cabría añadir que su método de trabajo, similar al del collage, requiere de una inversión de tiempo más substancial. (Lidell) “Tienes razón, nuestra manera de componer es como un inmenso collage. Básicamente esto significa que el sampler, para nosotros, está en el centro de las cosas. Lo que hacemos es buscar pequeños sonidos y los aumentamos hasta convertirlos en auténticas construcciones sonoras. Este sistema conlleva, como te puedes imaginar, un tiempo considerable”. Además, para colmo, el disco ha sido grabado en tres ciudades diferentes, Brighton, Berlín y Barcelona. ¿es una coincidencia que las tres comiencen por la letra “b”? (Vogel) “No es ninguna coincidencia, es el mantra. El año próximo probablemente nos movamos a las ciudades que empiecen por la letra ´o´”.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.