“El método de trabajo para este disco funcionó de una manera fluida, tranquila, simple. Giré mucho con mi álbum previo, y en ese tránsito, reuní unas veinte canciones. Todo lo que quería plasmar aquí lo tenía ya en mi cabeza. No me gusta mucho grabar, pero esta vez fue divertido, nos lo tomamos más como si fuese un documento en vivo, como grabarlo todo en una toma”.
| "Me gusta la idea de escribir historias oscuras, profundas, ironizando sobre personajes reales trasladados a la ficción" |
Wendy McNeill coge el testigo del folk, y lo viste de tradicionalismo europeo –francés y balcánico- y cabaret. Con el acordeón a cuestas, se apoya en el cello, voces sampleadas, y un sinfín de sonidos y detalles escondidos en la alcoba. “La diferencia radica en el intento de experimentar con sonidos, la presencia de mucha instrumentación, y el virtuosismo de dos músicos excepcionales como Andreas Nordell y Cecilia Linne. El ingeniero entendió mis ideas, el concepto de hacer algo grande. Definitivamente, en el folk europeo ha residido gran parte del peso del álbum. Estoy muy contenta, porque ahora en Suecia estamos exportando a mujeres intrigantes, con criterio y que hacen música honesta, como antes lo habían hecho Joni Mitchell, Patti Smith o PJ Harvey”. Canciones como “Building A Castle”, “Ask Me No Questions” o “The Sad Sssad Story Of Rosa Rabbit And Sasha Snake” tejen un universo musical mágico, ancestral y extenuante. “Me gusta la idea de escribir historias oscuras, profundas, ironizando sobre personajes reales trasladados a la ficción. Como el animal plasmado en la portada. Un dibujo precioso de un artista que trabaja sin ordenador, de forma artesanal, natural, con imágenes verídicas y ensoñadoras”.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.