“Siempre trabajamos pensando en el directo”
EntrevistasEzpalak

“Siempre trabajamos pensando en el directo”

Sergio Iglesias — 22-01-2026
Fotografía — Josu Torrealday

Cinco discos (un directo incluido) en tan solo siete años de carrera. Parece complicado encontrar un ejemplo de “hiperactividad” creativa más extrema que la de Ezpalak.

Los de Zestoa continúan presentando su último trabajo hasta el momento, “Gatza”, y este sábado estarán tocando junto a Lukiek en el Kafe Antzokia, dentro del ciclo Negufest. Después pasarán por Biarritz (La Rhapsodie, 31 enero), Billabona (Sahrijai, 6 febrero), Lizarra (La Bota, 21 febrero), Gasteiz (HellDorado, 28 marzo), Madrid (Sala Sol, 11 abril) y Atarrabia (Totem, 16 mayo).

Cuatro discos –más un directo- desde que pusisteis en marcha la banda en 2019. ¿Cómo se mantiene ese nivel de creatividad sin parar de tocar casi en ningún momento?
Bueno, yo creo que es estar activo. Tocamos conciertos, vamos a conciertos, escuchamos discos nuevos… Al final eso también inspira y da ganas de seguir en esa rueda, hacer canciones, currarse una puesta en escena nueva… Eso y que somos unos pelmas también (risas).

¿Influye en esta "hiperactividad" el hecho de tener al productor (Eñaut Gaztañaga) dentro de la banda?
Claro, influye al cien por cien. Al final, él se dedica a esto y tiene tiempo también para tocar, grabar ideas… Para cuando decidimos que queremos empezar a hacer algo nuevo, Eñaut siempre tiene ya dos o tres ideas hechas, impulsa mucho.

Comenzasteis a dar conciertos en la dura época de la pandemia, y en vez de desanimaros, supisteis salir a flote y evolucionar muchísimo también en directo. ¿Qué aprendisteis de aquellas primeras actuaciones?
Pese a haber empezado como banda en la pandemia, todos llevábamos recorridos bastante extensos en esto de dar conciertos, así que ya habíamos conocido lo bonito. De esa época de conciertos de aforo reducido y gente sentada, sólo aprendimos que los horarios eran una maravilla. Eso de tocar como tarde a las 21:00 h tenía su aquel. Bueno, también nos dimos cuenta de cuanto le apetecía a todo el mundo bailar en conciertos y estar de pie…

Hablando de vuestro último trabajo, "Gatza", ¿cómo os planteabais la creación de estas canciones?
Fue un poco la dinámica de siempre. Eñaut tenía algunos temas, yo tenía otros… los pusimos en común, se intercambiaron opiniones, se modificaron y, después de un tiempo, ya teníamos el disco hecho. Le damos muchas vueltas a las cosas; de la primera versión de una canción a lo que finalmente sale, podemos hacer diez versiones diferentes, pero siempre llega un momento en que sabemos que hay que dejarlo estar, y así terminamos un poco los proyectos.

¿Sentíais algún tipo de presión al haberos convertido ya en un nombre importante dentro de la escena del rock en Euskal Herria?
Bueno, siempre se siente un poco de presión. Lo quieras o no, acabas sintiendo nervios y planteándote si este disco va a gustar, si se va a parecer demasiado a otros, qué canciones puede que valgan y cuáles no… Siempre hay una inseguridad y muchísimas charlas entre nosotros durante y después de la composición y grabación de los temas, pero se trata de no atascarse demasiado y no darle muchas vueltas. No creo que esta inquietud venga de si somos o no una banda importante en la escena, creo que pasa con cada cosa que hacemos en la vida.

Precisamente hablando de la escena en Euskal Herria, se podría decir que estamos viviendo un momento casi glorioso, con un montón de bandas y artistas en todos los estilos. ¿A que creéis que se debe esta explosión de creatividad?
Para quien le guste lo que está pasando ahora, desde luego que sí es un gran momento. Siempre habrá gente que te diga que lo de antes era mejor, y que ya no salen bandas como “tal y cual”… Pero para mi gusto, estamos viviendo una etapa preciosa, como dices, están saliendo un montón de grupos jóvenes, de un montón de estilos diferentes, y la gente en Euskal Herria sigue yendo a conciertos. Sin embargo, también es menos brillante en otras cosas, los eventos musicales se concentran en sitios gigantes y completamente capitalizados, mientras se cierran gaztetxes como el Errota de Mungia… no todo iba a ser bonito.

“Todavía no hay nada decidido sobre el papel, pero a lo mejor es el momento de oxigenar el proyecto, bajar las revoluciones y cogerlo con más ganas para un siguiente disco”

¿Puede tener algo que ver con que es una escena más "abierta", que no mira sólo al rock o a ser un "sucedáneo de..."?
Es verdad que en Euskal Herria, al haberse dado mucho apoyo a la música en euskera, desde hace muchos años nos hemos comido festivales o noches en cualquier pueblo, donde la oferta musical era absolutamente dispar, pero tenía una cosa en común: que era en euskera. Por eso, el público está totalmente acostumbrado a poder escuchar algo actual seguido de algo que no lo es tanto, o incluso diversos estilos convergiendo en los mismos espacios. Está claro que esto tiene su punto bueno y su punto malo, porque muchas veces, fuera de aquí, cuando vas a premios o escuchas a la gente hablar de la música de Euskal Herria, se tiende a meter todo en un mismo saco, y eso tampoco es del todo justo.

Además, lo que se ve es que hay una gran camaradería entre todos y todas. En esta ocasión, el sábado en Bilbo compartiréis escenario con Lukiek, otra banda que tiene mucho en común con vosotros. ¿Disfrutáis compartiendo camino y escenarios con bandas amigas?
Muchísimo. Son muchos conciertos al año, muchas bandas conocidas y desconocidas con las que compartir espacio, material, público… y rarísima vez hemos tenido malas experiencias con compañeros. Está claro que, cuando te toca hacer un concierto con amigos es todo muchísimo más cómodo y divertido. Lukiek, por ejemplo, son buenos amigos, hemos coincidido muchísimas veces, y siempre es un placer contar con ellos para estas noches tan especiales como la del Antzoki.

¿Se piensa mucho en el directo a la hora de hacer las canciones, teniendo en cuenta que, precisamente, esa fuerza en vivo es una de las grandes virtudes de la banda?
Sí, absolutamente. Componemos mucho mirando al directo. Siempre que estamos haciendo canciones o produciendo, o haciendo cortes, vemos cómo llevarlo al directo, cómo generar cambios de dinámica, etc. No sé si es una gran virtud, pero desde luego sí es lo que más nos gusta y de lo que más disfrutamos, y por eso enfocamos toda nuestra manera de trabajar en ello.

Para terminar, me imagino que ya estáis pensando en nuevos proyectos. ¿Vais a tomaros una pausa esta vez, o no se puede parar la máquina mientras se está en estado de gracia, teniendo en cuenta, además como presiona la industria hoy en día?
Esta vez nos vamos a tomar un descanso. Siempre solemos hacer un pequeño descanso de 2 ó 3 meses entre que acabamos una gira y empezamos la siguiente. Y esta vez quizá sea algo más largo ese parón, porque llevamos siete años sin parar de tocar, grabar y hacer cosas. Todavía no hay nada decidido sobre el papel, pero a lo mejor es el momento de oxigenar el proyecto, bajar las revoluciones y cogerlo con más ganas para un siguiente disco. Es verdad que siempre proponemos este tipo de descansos, y nunca acabamos cumpliéndolo a rajatabla, porque nos puede el “mono” de tocar, y acabamos cogiendo conciertos antes de lo qué deberíamos. De todos modos, aún queda mucho para acabar con “Gatza”…

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.