Eterno movimiento
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Eterno movimiento

Enrique Peñas — 16-11-2004
Fotografía — Archivo

Más que un título, “Contre Le Centre” (Green Ufos, 04) es toda una declaración de intenciones. La necesidad de buscar un equilibrio que se antoja imposible, la colisión entre energía y quietud: el movimiento. Los franceses Olivier Mellano y Gaël Desbois dan en el clavo de nuevo.

A Olivier Mellano (voz, guitarra, programaciones) y Gaël Desbois (batería y programaciones) se les acumula el trabajo: colaboraciones con Yann Tiersen, Bed, Sloy, Dominique A, Miossec, Françoiz Breut, Laetitia Sheriff... Una colección exquisita de la que salen para presentar su segundo trabajo como Mobiil, “Contre Le Centre”, lejos del etiquetado fácil, moviéndose entre el rock y la electrónica más agonizante, e incluso de la hipnosis del trip hop del primer Tricky. “Que me comparen con Tricky es un auténtico cumplido, porque es alguien a quien admiro por su libertad, su energía y su gran talento. Él ha creado algo completamente distinto en esta época; para mí es como si fuera un nuevo Alan Vega. No creo que haya relación directa entre su música y la de Mobiil, porque nosotros somos menos instintivos, aunque quizá sí compartimos ciertas similitudes en el sentido de una negrura hipnótica”. En todo caso, que nadie se lleve a engaño: libertad, energía y talento, los tres términos utilizados por Olivier Mellano, son extrapolables a los franceses, pero en su sonido hay que buscar más de Programme que del genio (venido a menos) de Bristol. “Ahora sabemos mucho mejor que hace unos años lo que queremos hacer, el marco está más definido. El hecho de haber tocado juntos a raíz de ´Prende L’Eau´ nos ha aportado una energía más sólida como grupo, y al mismo tiempo nos ha permitido ampliar la paleta musical, acentuando la parte melódica”.

"Que me comparen con Tricky es un auténtico cumplido, porque es alguien a quien admiro por su libertad, su energía y su gran talento"

Una depuración que permite que nos encontremos ante un disco en que la tensión es fundamental de principio a fin. “Sí, ese es el centro de nuestro trabajo. No sé si es deliberado, pero llegamos a ese punto. Creo que se trata de un equilibrio entre unos ritmos bastante hipnóticos y las texturas sonoras que proponen algo más vertical. La voz oscila entre esos elementos. Las cosas nacen con esos momentos de tensión, es el motor de las canciones”. Una voz que se deja llevar entre samples y guitarras (muchas del propio Dominique A, que les devuelve así la colaboración), arrastrándose sobre paisajes sonoros que oscilan entre la violencia (“Les Regions Amouricoules”, “Contre Le Centre” o “Dans Le Mur”) y la calma (“C´Est Simple”, “Dans Cette Pièce”). “Es de nuevo esa idea de tensión que tiene que ver con el equilibrio entre dos fuerzas contrarias. Nos gusta ese contraste, es una necesidad: caliente y frío, ligereza y pesadez”. De alguna manera es también la sensación de convivir con el miedo a la vuelta de la esquina, la certeza diaria de enfrentarse a lo desconocido. “Todas las cosas que nos rodean pueden convertirse de repente en algo extraño. ´Ca Bouge´ es un ejemplo de esto, también con un cierto sentido del humor y distanciamiento”. Música a la que se unen textos que hablan de una sociedad desorientada, a la deriva. “La idea general es que al hombre le iría mejor si se preguntase cuáles son las cosas verdaderamente importantes. Es un manifiesto para acabar con los valores seguros; este álbum está lleno de aspectos bastante sombríos, pero también refleja la posibilidad de extraer un poco de luz. La música tiene el mismo sentido: en buena medida se trata de una base opresiva que trata de llevarnos a otra parte”. Olivier Mellano se explica a sí mismo, insiste en sus argumentos, habla continuamente de la necesidad de no permanecer inmóvil; en “Contre Le Centre” resume su visión del mundo. “Somos las grietas abiertas en los edificios”. “Nuestro objetivo debe ser en primer lugar que los edificios no se desplomen. La creación es cambio, pero en ningún caso destrucción. Hemos llegado a un punto en que todo lo podrido bascula de un punto a otro de manera bastante radical. Es un poco simple, pero es la historia del mundo”. Esa misma tesis es la que aplica a unos temas en los que cabe casi todo, incluso el free jazz de “L´Universe Frime”. “No nos planteamos en qué género pueden entrar nuestras composiciones. Se trata simplemente de cambiar de dirección desde el momento en que nuestra música comienza a parecerse demasiado a lo que ya conocemos”. Es el nervio que se traslada de nuevo al inconformismo, al diagnóstico preciso de la cultura de masas (en “Discomobiil” habla de poesía en camisetas mojadas como imagen de la banalidad): “La poesía existe en todas partes, pero es extremadamente maltratada; no es que se haya convertido en algo superficial, sino que se ha diluido hasta el máximo y se ha convertido en un producto de consumo. No es una cuestión de punto de vista: la cultura de masas ha alterado violentamente esa capacidad de ver las cosas de manera sensible”.

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