Hace tiempo ya que Aina o Dut cuentan sus lanzamientos por victorias y una nueva hornada de grupos aparece con la timidez, y también el desparpajo, del debutante. Es el caso de los jerezanos G.A.S. Drummers, artífices de “Proud To Be Nothing” (Slidechorus, 00), un disco tradicional (con Bad Religion y Down By Law en el punto de mira) y sin sorpresas. Bueno, sí, el asombro que produce la soltura de un trío con una media de edad de veintiún años en la que Dani Llamas no sólo toca la guitarra, sino que también lleva la voz cantante. “Somos estudiantes, ensayamos los fines de semana porque hay que apechugar con los estudios. Pero lo llevamos bastante bien. Este año ha sido crucial para nosotros y nos han pasado un montón de cosas que ni nos imaginábamos”. Pues sí: un excelente debut discográfico; pequeño idilio con la prensa que les ha prestado atención, una pequeña gira por Inglaterra, Bélgica, Holanda y Francia acompañando a sus protectores granadinos P.P.M... un balance más que positivo sobre todo si nos atenemos a las peculiaridades regionales a las que Dani (y por ende Pakomoto –bajo- y Rafa –batería-) hace alusión con un cierto deje de cansancio. “Ser músico en Andalucía es más difícil que, por ejemplo, en Madrid. Aquí es realmente chungo, aunque los grupos nos ayudamos entre nosotros, porque no hay nada de infraestructura ni de tradición. Ahora parece que está despertando todo un poco con grupos como El Hombre Burbuja, que también son de Jerez y nos gustan mucho... o Maine que también me molan”. Y no deja de sorprender que una banda tan apegada a la velocidad y la dureza, alabe el ruidoso pop de los unos y el académico emocore de los otros. “A mí lo que no me gusta es Blink 182 y cosas así, pero lo que sí me mola son grupos de post o emo, porque me dan mucha vitalidad. Aunque me gustaría hacer una apología del hardcore melódico, porque creo que se le están pegando palos cuando no lo merece. A lo mejor es verdad que el público que llena las salas cuando viene NoFx es algo superficial y que sigue la moda más que otra cosa, pero el hardcore melódico es una música tan intensa que creo que no merece el trato que le da cierta elite que parece decidir qué está bien y qué está mal”. El caso es que, lejos de arredrarse ante las tendencias, parecen dispuestos a continuar con una estrategia expansionista que, además de demostrar la vigencia del háztelo tú mismo, les puede llevar muy lejos. “La gira europea nos ha servido para establecer buenos contactos. Volveremos a hacerla pero ya en mejores condiciones. Hemos contactado además con un pequeño sello de Canadá que parece dispuesto a editar allí el disco e incluso llevarnos allá a tocar... ¡Imagínatelo pisha!”.
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