Como reza la letra de “Geografía e Historia”, tercer corte de su flamante nuevo trabajo, Neorama por fin se encuentran “en el lugar que se merecen”. Su fichaje por una compañía de largo alcance hace justicia a una banda a la que la falta de medios ha puesto coto a su carrera. “Siempre nos ha gustado hacerlo y controlarlo nosotros todo, pero a raíz del primer disco nos dimos cuenta que había barreras insuperables sin un apoyo externo. No es que buscáramos una multi simplemente alguien que tuviera mayor capacidad para hacer ese trabajo de promoción”.
| "Es necesario darte a conocer y tener la posibilidad de llegar a cuantos más lugares mejor" |
Para zanjar el debate sobre posibles concesiones a la industria, sirva de prueba irrefutable el contenido de este segundo álbum de los sevillanos. “El verano de la medusa” es el mejor y más fiel trabajo que podía firmar Neorama. Un álbum poco etiquetable, cargado de desafíos compositivos, de vueltas de tuerca y sobre todo de canciones que en su conjunto definen un cuño propio. Un disco cuya producción se ha dilatado en el tiempo para poder ver la luz con el mejor arrope posible.“Es necesario darte a conocer y tener la posibilidad de llegar a cuantos más lugares mejor, sobre todo al principio. Luego, si tienes talento, no te hará falta ese apoyo, pero al principio es fundamental, podemos poner como ejemplo la carrera de Ivan Ferreiro”. Neorama ahora tienen ese respaldo si bien ese crédito está avalado por la calidad de su trabajo. Canciones que despiertan la excitación del oyente, pese a huir de lo previsible. “A la hora de componer los temas nos gusta dejarnos llevar por lo que nos piden las canciones en cada momento y si eso supone romper esquemas básicos de pop o rock no nos importa hacerlo. Nos atrevemos a cargarnos una canción que pueda ser más directa o más redonda si creemos que va a quedar más interesante”. Es el caso de temas como el que da nombre al disco, que despegan imparables hacia el crisol de un hit para cambiar de rumbo en el compás menos previsto. Esto crea una expectación que invade todo el álbum. “Nos gusta crear ese punto en el que nunca sabes como va a empezar la siguiente canción del disco, que es algo que se está perdiendo en las producciones actuales”. Una actitud que demuestra ante todo una falta de prejuicios que por otro lado está caracterizando a los nuevos grupos sevillanos, una escena que ha renacido en los últimos años. “En Sevilla teníamos poco que perder así que hemos optado por hacer lo que realmente nos apetecía y eso ha dado como fruto propuestas muy interesantes”.
(nfamero 24). En esta ocasif3n, el tema tratado fue extraeddo diceatrmente de nuestra web: Otra industria musical es posible , una reflexif3n personal que publicamos el pasado 22 de octubre de 2011 sobre los cambios