La madrugada de un jueves cualquiera, arropado por un viejo reproductor AIWA y la vaporosa calidez de mi lámpara predilecta, pasé mis primeros cuarenta minutos escuchando los pasajes del “Testamento” al que los chicos de esa banda llamada el diablo de shanghai pusieron punto y final en el ocaso del verano pasado. Sin ser yo frecuente consumidor del indie rock en castellano, quedé encandilado por el ejercicio filosófico —una anomalía en los tiempos que corren— que efectúan entre blancas y corcheas, silencios y bemoles, creyendo estar leyendo un libro en lugar de escuchando un disco. Doce horas después, ya viernes, no pude contener el impulso de involucrar a Albert Camús y “El extranjero” nada más empezar la presente entrevista, ajeno al hecho que una mención tan predecible como aquella encendería la mecha de un coloquio sobre existencialismo contemporáneo. [Juanito] “Todo ser humano vive preso en una rutina. Y todo ser humano, en consecuencia, se cuestiona por qué hace lo que hace y quién está siendo en su día a día. Nosotros no somos la excepción. Tras comer mucho techo rumiando la deriva que iba a tener el disco, quisimos plasmar esta idea en letras honestas que tratasen conceptos universales como, por ejemplo, la pérdida de la inocencia. Optamos por contar sucesos ocurridos que luego la realidad ficcionada se encargaría de desdibujar. A tal efecto, cada canción simboliza un reflejo en el espejo; cartas a nosotros mismos buscando dejar constancia del pasado, sin intención de cerrarnos al futuro. Ese es un poco el quid de la cuestión: la despedida. Despedir amistades, situaciones o ambientes que ya no nos hacen sentir cómodos, pero desde una mirada positivista. Digamos que estos últimos dos años nos hemos esforzado en aceptar emociones como el ímpetu, la rabia o la tristeza utilizando, irónicamente, la nostalgia para avanzar hacia adelante. Una nostalgia muy alegre que queda encapsulada en esta singular última voluntad”.
“La mejor filosofía no es la de la escalera vertical, sino la del escalón con poca pendiente”
Coincidiendo conmigo acerca de la correlación Camús-EDDSH, bromean recordándole a Albert (batería) su licenciatura en filosofía, acentuando, a la vez, el parecido entre el tono del disco y la actitud desganada que el pensador francés tenía ante la cotidianeidad, además de apreciar su belleza. “El disco también tiene un poco de Jim Jarmusch: el espacio, las capas, las subtramas… Dice muchas cosas, pero lo que calla es especialmente relevante”. En este sentido, “Dinero” compara las inversiones con las emociones, siendo esta la canción que mejor retrata el subibaja —casi bursátil— a nivel tempos, tanto de la obra como de la irregularidad anímica humana. “Es algo con lo que no habíamos jugado tanto antes. Los BPM’s, igual que las emociones, no son algo uniforme, no se mantienen estables. Tampoco el grupo a lo largo del proceso, cuando sometimos varias maquetas al cambio confiando en la visión de Sergio [productor]. ‘¡Esto hay que rehacerlo ya!’, decía. Nos limitábamos a tocar sin saber a dónde iríamos a parar hasta que acabamos encontrando un hilo narrativo que nos hizo fluir. Entonces surgió la magia. Hacía tiempo que sonaba un runrún en nuestras cabezas diciéndonos que unir todos los ‘spoken moments’ en un argumento aislado podía ser factible. La idea estructural y conceptual culminó en ‘Tierra Trágame’, el colofón. Un final shakespeariano. ‘Dinero’, por la parte que le toca, viene a ilustrar el instante en que dos amigos dejan de compartir intereses. Mola eso de comparar una emoción con una inversión. Existe una obsesión por el capital que obliga a la gente a amasar algún tipo de fortuna. A veces uno piensa: ‘¿Para qué?’”.
Aprovechando el tema económico, les propuse realizar una retrospectiva a partir de una antigua entrevista en la que afirmaban tener que rascar oportunidades allá donde las hubiese. Consciente de su fichaje por Candorro, quise saber qué aspectos han ido mejorando desde que dio comienzo la fase de cambio en la que están sumidos actualmente. “Lo que tenemos hoy por hoy es mucho más de lo que podíamos esperar. Ojalá poder decir que nos estamos dedicándonos plenamente a la música, pero por el momento nos quedamos con que hemos sabido ensanchar nuestro círculo profesional centrándonos en tener una dirección algo más clara. Hagámoslo gráfico: si fuéramos ebanistas habríamos pasado de hacer muebles con las manos desnudas a utilizar martillo y clavos. Candorro es de esos sellos enanos que asumen responsabilidades enormes para que los artistas tengamos el privilegio de focalizarnos en la música. Mientras que, paralelamente, intentan abrirnos nuevas puertas. En cuanto al caso concreto de EDDSH, creemos que la clave está en que nunca hemos perdido la ambición de querer crecer peldaño a peldaño. Lo previo a petarlo es lo que te enamora de tener un grupo. La mejor filosofía no es la de la escalera vertical, sino la del escalón con poca pendiente”.
A raíz de dicho razonamiento, Sergi Vilà —director creativo— entró en escena para sacudir el proyecto de arriba abajo y crear una imagen de marca que terminó materializándose en la icónica portada y la denominación de un color propio. Una identidad memorable que reforzase la cohesión entre miembros. “Delegar la responsabilidad de la parte visual en Sergi dio como resultado el imaginario sólido que consuma el paquete global. Gracias a él nace la icónica carátula del comedor escolar. Tratándose de un disco tan sincero pensamos que lo que más sentido tenía era que fuese representado por la banda al completo. En otras palabras: los narradores de la historia. Además, ¿cómo es este azul, eh? Salió sin querer y mira: ya lo hemos bautizado como ‘azul testamento’. Lo vamos a usar para todo”. No hace falta añadir más motivos, pues, que respondan al por qué enseguida subrayan que solo escuchando el disco del tirón, en orden y canción tras canción, se puede disfrutar de la experiencia entera. “‘Testamento’ se hizo pensando en el vinilo. Que la peña nos diga que han empezado con la primera cara y han seguido con la segunda es la mejor crítica que nos pueden hacer”. Con toda seguridad me aventuro a decir que podrán palpar el impacto real que ha tenido el álbum a lo largo y ancho de la gira prevista hasta verano. Ellos mismos vaticinan que alcanzará su punto álgido justo después de Semana Santa, cuando tendrán lugar las presentaciones oficiales de Madrid, Barcelona y Granada. “Hacemos hincapié en las de Barcelona y Granada. La primera porque vendrán nuestros padres y la segunda porque volver a la ciudad donde lo grabamos significa devolver el proyecto a su origen”.
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